HERRAMIENTAS
Foto: Miguel Gutiérrez / EFE

(Caracas, 10 de agosto – Reuters).- Venezuela mantendrá niveles sanos de crecimiento económico más allá de los comicios presidenciales de octubre y no está en riesgo de sufrir una “resaca” financiera post electoral como muchos analistas advierten, dijo a Reuters un asesor del Banco Central.

La sostenida expansión del gasto fiscal antes de las elecciones por parte del Gobierno socialista del presidente Hugo Chávez ha impulsado un robusto crecimiento este año.

Pero muchos analistas piensan que en el 2013 se pagará el costo, ya que alertan sobre una eventual devaluación, alto déficit presupuestario y una posible contracción económica.

Sin embargo, el asesor de la presidencia del Banco Central Víctor Blanco aseguró en una entrevista con Reuters que el principal exportador de crudo sudamericano está en una senda sostenida de crecimiento, acompañada de una inflación con tendencia a la baja y estabilidad en la paridad cambiaria.

“Hay buenas noticias para Venezuela. El país se encamina hacia una nueva senda de crecimiento importante”, aseguró Blanco.

La economía se expandió un 5,6 por ciento entre enero y marzo, su mayor crecimiento trimestral desde que Venezuela dejó atrás la recesión de 2009-2010. El funcionario agregó que se esperan al menos 10 trimestres adicionales de crecimiento del Producto Interno Bruto.

“Si observamos hoy en día el contexto mundial ¿Que país no tiene déficit fiscal? Son pocos, contados”

Pero analistas creen que la carga del gasto será difícil de manejar en el mediano plazo y que una vez pasadas las elecciones, la expansión de la liquidez -que ha alcanzado al menos el 50 por ciento en el año- se moderará.

Un recorte fiscal impactaría los masivos planes de construcción, producción agrícola y ayudas en efectivo a personas pobres promocionados por el Gobierno y subsidiados por la renta petrolera, que han dinamizado la economía.

Adicionalmente, firmas como Barclays creen que el auge del gasto público dispararía el déficit fiscal a un récord de un 18,8 por ciento del PIB este año.

“Si observamos hoy en día el contexto mundial ¿Que país no tiene déficit fiscal? Son pocos, contados”, dijo Blanco.

“Actualmente no es un problema el déficit fiscal. La política pública permite que Venezuela a través de otros fondos, como el Fondo Chino por ejemplo, obtenga ciertos recursos que le permiten satisfacer las necesidades”, consideró.

Además del presupuesto nacional, el gasto público venezolano se nutre de una serie de fondos parafiscales nutridos con dólares petroleros o préstamos de aliados como China o Rusia, que son administrados directamente desde la Presidencia.

Blanco desestimó que la economía local pueda recalentarse al son de la ingente liquidez y las crecientes emisiones de deuda en moneda local.

El Estado ha acelerado su nivel de endeudamiento interno y tiene programado vender al menos 26.000 millones de dólares en papeles locales este año.

Mientras, Barclays prevé que la deuda externa treparía a 149.000 millones de dólares para fines del 2012, desde 44.800 millones de dólares en el 2006, cuando concluyó el anterior mandato de Chávez.

Buen aire electoral

Las mejores noticias económicas y el mayor acceso de los votantes a bienes de menor precio, darían aire fresco a la candidatura del presidente Hugo Chávez, quien lleva la ventaja en las encuestas para medirse contra el joven candidato de la opposición, el exgobernador Henrique Capriles.

Los precios al consumidor se desaceleraron por séptimo mes consecutivo en julio, llevando la tasa anualizada por debajo del 20 por ciento por primera vez en al menos cuatro años.

“Esto es una noticia positiva, porque a la par produce estabilidad cambiaria, independientemente de que Venezuela lleve un régimen administrado de divisas”

Los resultados llenaron de optimismo a las autoridades financieras, que confían en que podrán cumplir con su meta de inflación anual del 20-22 por ciento por primera vez en años, apoyadas en mayores controles de precios y un crecimiento moderado de la producción agrícola.

“La tendencia es que va a seguir bajando la inflación (…) Esto es una noticia positiva, porque a la par produce estabilidad cambiaria, independientemente de que Venezuela lleve un régimen administrado de divisas”, dijo el funcionario.

Aunque Blanco advirtió que son el presidente y el Ministerio de Finanzas los encargados de tomar las decisiones sobre la política cambiaria local, argumentó que, de seguir cediendo la inflación, se podría postergar la devaluación de la moneda local esperada por expertos.

“Si la inflación sigue cayendo, no sería necesario (una devaluación), porque no hay presión vía inflación”, señaló el asesor quien agregó que incluso el tipo de cambio no oficial, que suele duplicar el fijado por el Gobierno, se ha mantenido estable desde la última devaluación de finales del 2010.

“Incluso en términos reales ha disminuido”,
aclaró.

Venezuela depende de los dólares baratos para mantener su pesado ritmo de importaciones, encargadas de surtir al menos el 70 por ciento de los bienes consumidos por los venezolanos.

Por lo general, los cambios en el tipo de cambio son acompañados por saltos en los precios y un costo político considerable para el presidente Chávez.

Venezuela tiene un régimen cambiario desde el 2003 con un precio de 4,3 bolívares por dólar y, además, el Banco Central maneja un sistema secundario de permuta de títulos valores que produce un tipo de cambio de 5,3 bolívares por dólar.