HERRAMIENTAS
Foto: Alex Guzmán / AVN / Archivo

(Puerto La Cruz, 04 de septiembre – Reuters).- El ministro de Petróleo y Minería de Venezuela, Rafael Ramírez, dijo este martes que el país “todavía tiene reservas de combustible para 10 días”, tras la explosión registrada hace poco más de una semana en la refinería de Amuay, una de las más grandes del mundo.

Asimismo, el también presidente de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa), reiteró Venezuela no se ha visto en la necesidad de importar combustibles tras el accidente, y que la estatal importa regularmente componentes para elaborar derivados terminados.

Las unidades de conversión profunda, encargadas de producir gasolina y diésel, aún no tienen fecha de reinicio

La explosión, por la que murieron más de 40 personas, sonó las alarmas sobre el estado de la infraestructura petrolera del país, mientras que los analistas aseguraron que es necesario que la refinería vuelva a operar rápidamente para evitar un desabastecimiento de combustibles.

“No estamos importando gasolina. (Importar componentes) es lo que a veces hacemos. Nosotros importamos MTBE (metil, terbutil y éter, componentes para producir derivados terminados). Nosotros somos insuficientes en producción MTBE en el país”, dijo Ramírez en un encuentro petrolero en la ciudad oriental de Puerto La Cruz.

El funcionario aseguró “que el circuito de refinerías de Venezuela tiene una capacidad de producción de 860.000 bpd y recordó que está garantizado el abastecimiento para el mercado interno y para la exportación de combustibles.

El accidente más severo que ha sufrido la industria petrolera del país -que dejó al menos 42 muertos, más de 100 heridos y unas 1.600 viviendas afectadas- provocó grandes daños en las instalaciones de Amuay, que están siendo revisadas antes de que la planta entre en pleno funcionamiento.

“Estamos viendo con mucho cuidado, inspeccionando todo, que no vaya a haber ninguna fuga”

“Estamos en 264.000 bpd actualmente. Estamos subiendo en destilación y en producción de nafta“, sostuvo sin dar una fecha para que la refinería opere a plena capacidad nuevamente.

“Lo que es más complejo es el flexicóquer, ahí nos estamos tomando nuestro tiempo”, añadió.

Las unidades de conversión profunda, encargadas de producir derivados terminados como gasolina y diésel, aún no tienen fecha de reinicio.

“Estamos viendo con mucho cuidado, inspeccionando todo, que no vaya a haber ninguna fuga. Había mucho trafico de líneas por donde ocurrió el incendio, estamos haciendo bypasses”, detalló.

Expertos habían advertido que el reinicio de todas las unidades podrían demorarse mientras se retiran escombros y se determina que no haya más fugas o problemas en las tuberías.

Sin embargo, los servicios industriales de la planta -agua, vapor y electricidad- nunca fueron suspendidos por el accidente, así como pequeñas unidades de proceso, lo que acorta el protocolo de reinicio.

Con información de Reuters

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