HERRAMIENTAS
Foto: Carlos Garcia Rawlins / Reuters / Archivo

(Caracas, 21 de enero – AVN).- A pesar de los controles que aplica el Gobierno Nacional a las empresas procesadoras, almacenadoras, distribuidoras y comercios de alimentos, algunas incurren en ilícitos e incumplen con las leyes para crear una mala imagen del Estado y obtener una elevada suma de recursos.

Sin embargo, el presidente del Superintendencia Nacional de Silos, Almacenes y Depósitos Agrícolas (Sada), Howard Díaz, detalló que gracias al Sistema integrado de Control Agroalimentario (Sica), la institución, junto al Instituto para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios (Indepabis), la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), el Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat) y el Servicio Autónomo Nacional de Normalización, Calidad, Metrología y Reglamentos Técnicos (Sencamer), han logrado detectar algunas irregularidades frecuentes cometidas por estas empresas.

Desequilibrio en la distribución

El superintendente del Sada detalló que uno de los delitos más frecuentes en los que incurren el sector privado es la distribución desequilibrada de los alimentos en los estados del país, es decir, envían una mayor cantidad de productos a entidades pequeñas y una menor cantidad a los estados más poblados.

A través de esta estrategia, los empresarios pretenden crear desestabilización y zozobra en la población al no conseguir en los anaqueles de los supermercados y abastos los productos alimenticios de primera necesidad, así como crear una imagen negativa de las políticas agroalimentarias que ejecuta el Gobierno y sus organismos.

“Nosotros sabemos qué se produce y en qué cantidad, dónde está ese producto y cómo se distribuye. Así que podemos detectar irregularidades y revertir ese desequilibrio para evitar escasez en algunos estados”, dijo Díaz.

Comerciantes informales

Otra de las irregularidades cometida por los privados es la desviación de alimentos a la red informal, para ser vendidos a los consumidores en plena vía pública a precios exorbitantes.

El problema no es el buhonero, el problema es la personas que le vende al comerciante informal, porque desvían parte de su mercancía y se la venden a estas personas. También hay personas que llevan a toda su familia y cada una compra cuatro kilos de azúcar y regresan al día siguiente y de esta forma sacan el producto2.

Mencionó que durante una inspección realizada recientemente en el mercado de Catia, se comprobó que un comerciante informal estaba vendiendo el kilo de azúcar a más de 10 bolívares y que el producto fue adquirido en un supermercado del Área Metropolitana de Caracas.

“La función del supermercado es vender al detal y no al mayor. En ese caso en particular redistribuimos el alimento y abrimos un expediente administrativo al supermercado“, refirió el presidente del Sada.

Chantaje para aumentar precios

Algunas plantas procesadoras, distribuidores y comerciantes de productos de primera necesidad dejan de elaborar, distribuir y expender alimentos para presionar a los ministerios para Agricultura y Tierras, para el Comercio y para la Alimentación a que incrementen los precios.

“En las inspecciones que hemos hecho durante enero fuimos a una distribuidora de pollo, la cual es surtida por un centro de beneficio que queda en Los Teques (Miranda) y nos dimos cuenta que el kilo de pollo se distribuía al precio regulado. Ese día estaba saliendo un camión con 220 kilos de pollo al mercado de Catia. Cuando llegó allí el camión no tenía 220 kilos de pollo sino 160 kilos. En vista de que al comerciante le estaban entregando menos cantidad de alimentos, estaba obligado a venderlo más caro, para obtener una ganancia. Es una deformación de la cadena”, detalló.

Recalcó que el hecho de que se tenga que revisar el precio de un producto porque los costos de producción han aumentado, no quiere decir que tenga que haber un chantaje y que pague el pueblo. “Estos comerciantes inescrupulosos limitan la compra de las personas y las roba sin una pistola“.

En tal sentido, Díaz reiteró que los aumentos se establecerán mediante un acuerdo que beneficie tanto a los consumidores como a los productores, pero nunca bajo chantaje de un pequeño sector empresarial.

Acaparamiento para crear inestabilidad

Una de las estrategias más empleadas por algunos empresarios para provocar desabastecimiento es acaparar productos de primera necesidad para generar desestabilización.

“Acaparar los productos que procesan, es decir, no lo distribuyen sino que los esconden en sus almacenes para crear zozobra, desestabilización y angustia en la población. Ellos saben que la alimentación es el punto álgido y primordial en los venezolanos”, aseguró Díaz.

El principal objetivo de esta estrategia es crear ante la opinión pública nacional e internacional un ambiente negativo y que el pueblo proteste contra el Gobierno, para de esta forma generar una imagen “ineficiente” de la revolución.

“Empresarios y comerciantes provocan que las personas compren más alimentos de lo que en realidad necesitan, modifican el patrón de consumo del venezolano y crean desesperación. Esta realidad afecta el normal abastecimiento del producto, porque si en lugar de comprar tres paquetes de azúcar adquiere seis, está dejando sin azúcar a otras personas que en realidad lo van a necesitar”, explicó.

Acciones

Para detectar todas estas acciones ilícitas y garantizar la distribución equitativa de los productos de la canasta alimentaria, el Ejecutivo Nacional pone en marcha el Sica, guías de movilización y control digital que permite conocer la cantidad de materia prima que existe, cuánto se procesa, almacena y distribuye.

En caso de presentarse algún desabastecimiento en una región, el Sada verifica la cantidad de alimento que debía otorgarse a ese sector en específico. Posteriormente, se trasladan hasta la región para constatar con los puntos de ventas la información suministrada por la empresa y, de conseguirse con alguna discrepancia, activan las alarmas e inician una investigación.

Igualmente, en la primera semana de enero comenzó el Plan Nacional Conjunto de Inspección y Fiscalización 2013 con la finalidad de erradicar la especulación y eliminar el acaparamiento de productos de primera necesidad y el remarcaje de precios, entre otras irregularidades que afectan a los consumidores y el abastecimiento de los productos de la canasta alimentaria.

“Hasta la fecha hemos realizado más de 320 inspecciones en todo el país. Parte de los resultados arrojados indica que las fallas puntuales registradas durante la primera semana de enero se deben a que muchos de los trabajadores de las plantas procesadoras de alimentos y transportista disfrutaron de las vacaciones decembrinas“, expresó.

En ese particular, explicó que muchas empresas, distribuidoras y transportistas tomaron más de 15 días por la temporada vacacional decembrina y eso, aunado a que en diciembre las personas compran más alimento de los habitual, ocasionó fallas puntuales en algunos productos como la harina de maíz precocida, azúcar y pollo.

El presidente del Sada indicó que el Plan Nacional Conjunto de Inspección no tiene fecha de culminación y que continuará hasta que haya normalizado total y absolutamente, tanto la producción como el abastecimiento de alimentos en los anaqueles.

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