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Fedecámaras pide al Gobierno abrir una fuente alternativa para acceder a divisas

Foto: AFP

(Caracas, 14 de febrero – Reuters).- Los empresarios venezolanos solicitaron el jueves al Gobierno de Hugo Chávez abrir una fuente alternativa para acceder a divisas, luego de la entrada en vigencia de una devaluación del bolívar y la clausura de un sistema complementario de venta de dólares.

Venezuela anunció el viernes una devaluación del 32 por ciento y el término de un sistema secundario de venta de divisas administrado por el Banco Central llamado Sitme, al que acudían importadores e industriales para obtener moneda extranjera en medio de un control cambiario que acumula una década.

El dólar controlado en el país petrolero pasó a valer 6,3 bolívares, desde 4,3 bolívares, mientras que desapareció la divisa otorgada por el Sitme que costaba 5,3 bolívares.

El Gobierno no anunció un sustituto para el mecanismo, que según industriales era la fuente de al menos 20 por ciento de sus divisas.

El Gobierno no anunció un sustituto para el mecanismo, que según industriales era la fuente de al menos 20 por ciento de sus divisas.

“(Requerimos) medidas sensatas como la despenalización del régimen cambiario (…) Si bien no tener un mercado único y libre, por lo menos sí la existencia de un mercado colateral”, dijo Jorge Botti, presidente de Fedecámaras, la mayor asociación empresarial privada del país.

El Sitme, que se alimentaba a partir de la venta de bonos de deuda venezolana emitidos en dólares con altos cupones de hasta 12,5 por ciento, se volvió un lastre para la potencia petrolera.

En medio de una menor liquidación de dólares en ese sistema y grandes retrasos para importar a través de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) en los últimos meses, el precio de los billetes verdes en el mercado paralelo e ilegal llegó a cuadriplicar el valor oficial.

Botti agregó que, aunque prevén un mayor flujo de divisas para la economía tras la devaluación, temen que los dólares a tipo controlado no sean suficientes para satisfacer el alto consumo de los venezolanos.

“Me temo que vamos a tener una caída muy importante de las estimaciones de crecimiento este año. Esta sería una devaluación de tipo contractivo, con muchísimas menos importaciones. Bajo ningún concepto podríamos hablar de crecer 6 por ciento, podríamos estar más bien cercanos a cero ó 1 por ciento”, observó.

El pedido de los empresarios no fue bien recibido por el Gobierno.

El vicepresidente Nicolás Maduro, quien lleva las riendas del país mientras Chávez convalece en Cuba tras haber sido operado por un cáncer hace dos meses, replicó que el gremio puede seguir “chillando” por la medida.

El pedido de los empresarios no fue bien recibido por el Gobierno

“¡Fedecámaras siga hablando paja (tonterías) que aquí hay una clase obrera trabajando!”, desdeñó Maduro tras las declaraciones de los empresarios.

Venezuela aumentó su nivel de importaciones en cerca de un 20 por ciento en 2012 cuando gastó en el exterior unos 57.000 millones de dólares, más de la mitad de su ingreso petrolero.

Tanto el Gobierno como el empresariado concuerdan en que una jugosa tajada de ese monto fue sobrefacturado o se esfumó mediante operaciones de corrupción.

Para este año, el ministro de Finanzas, Jorge Giordani, ha dicho que esperan limitar el monto de las importaciones a unos 35.000 millones de dólares.

El Gobierno planificó un crecimiento económico cercano a un 6 por ciento, con una meta de inflación de entre 14 y 16 por ciento. No obstante, los precios ya acumulan una variación anualizada de 22 por ciento y el ajuste cambiario imprimirá mayor presión.