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Wall Street sube 0,35% y se anota su quinto máximo histórico consecutivo

Foto: Richard Drew / AP / Archivo 

(Nueva York, 11 de marzo – EFE).- Wall Street logró hoy dar continuidad a su imparable racha alcista y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, cerró con un avance del 0,35% con el que se anotó su quinto máximo histórico consecutivo, mientras que el S&P 500 quedó a menos de diez puntos de su récord.

El Dow Jones, que agrupa a treinta de las mayores empresas cotizadas de EE UU, se deshizo de las moderadas pérdidas con las que arrancó esta primera jornada de la semana y finalmente sumó 50,22 puntos para quedar en las 14.447,29 unidades, lo que supone un día más el mayor nivel de cierre desde su creación.

Ese índice acumula ya siete jornadas consecutivas de números verdes y se ha revalorizado más de un 10% en lo que va de año, de forma que se ha consolidado por encima de los niveles récord que había alcanzado en octubre de 2007, antes del estallido de la crisis.

El índice compuesto del mercado Nasdaq subió por su parte el 0,26% (8,5 puntos) para quedar en las 3.252,87 unidades, mientras que el selectivo S&P 500 ganó el 0,32% (5,04 puntos) para situarse en las 1.556,22 unidades, a menos de diez puntos del récord de 1.565,15 enteros que conquistó también en octubre de 2007.

“El Dow es el que se lleva todas las noticias entre el público general y es el índice más conocido, pero para los de dentro y por cuestiones técnicas, es mucho más importante que el S&P 500 supere su récord histórico“, dijo hoy a MarketWatch el jefe de estrategias de inversión de Janney Montgomery Scott, Mark Luschini.

Wall Street consiguió así rehuir la recogida de beneficios que se había instalado en el arranque de la sesión y volvió al rumbo alcista que se impuso durante toda la semana pasada, consiguiendo que el Dow Jones se metiera en el bolsillo su quinto máximo histórico consecutivo.

Sin noticias macroeconómicas o empresariales de relevancia en EE UU, los inversores neoyorquinos se habían fijado en el inicio de la jornada en unos datos peores de lo previsto sobre las ventas minoristas y la producción industrial china, así como en el fuerte repunte de la inflación del gigante asiático.

En Europa los inversores prefirieron recabar parte de las ganancias de la semana pasada y los números rojos se impusieron en buena parte del Viejo Continente, en lo que influyó también la rebaja a la calificación de la deuda italiana acometida el pasado viernes por Fitch.

Una vez cerrados los mercados europeos, el parqué neoyorquino se afianzó en terreno positivo, impulsado principalmente por el sector financiero (que ganó el 0,6% en su conjunto), con subidas como las de Citigroup (1,97%), Wells Fargo (1,73%) y American Express (1,24%).

Más de dos tercios de los componentes del Dow Jones cerraron al alza, liderados por el ascenso del 2,11% que registró la aeronáutica Boeing en un día en que se publicó que solicitará próximamente la autorización de su consejo al nuevo modelo de su popular 777.

Destacaron también en ese índice subidas como las de la farmacéutica Merck (1,61%), el ya mencionado ascenso de American Express y el grupo industrial United Technologies (0,91%).

Por contra, el lado de los descensos del Dow Jones lo encabezó el conglomerado General Electric (-0,63%) y la tecnológica Microsoft (-0,43%).

Fuera de ese índice destacó el aumento del 1,48% que se anotó Dell después de que el multimillonario inversor Carl Icahn, que se opone a la propuesta del fundador de la tecnológica para que deje de cotizar en bolsa, anunciara que ha llegado a un acuerdo de confidencialidad que le permitirá revisar sus informes financieros.

Sorprendió por otra parte el fuerte avance del 14,09% de las acciones que cotizan en el mercado Nasdaq de la canadiense BlackBerry después de que la operadora AT&T anunciara que comenzará a vender en EE UU el último teléfono de esa empresa, el Z10, a partir del 22 de marzo, antes de lo esperado.

En otros mercados, el petróleo de Texas subió a 92,06 dólares por barril, el oro ascendió a 1.577,8 dólares la onza, el dólar perdía terreno frente al euro (que se cambiaba a 1,3052 dólares) y la rentabilidad de la deuda estadounidense a diez años progresaba al 2,05%.