El Vicepresidente ejecutivo de Magna Europa Manfred Eibeck (segundo a la derecha), conversa con integrantes de la fábrica de Opel en España en un nuevo intento por alcanzar un acuerdo sobre el futuro de la planta en Madrid. AFP PHOTO/DOMINIQUE FAGET
Los sindicatos y la dirección del fabricante de componentes austríaco-canadiense Magna han llegado a un principio de acuerdo sobre el futuro de la planta de General Motors (GM) en la localidad española de Figueruelas que implicará el despido de 900 de los 7.500 trabajadores de la plantilla.
El ministro de Industria, Miguel Sebastián, que ejerció de mediador entre las partes, dijo que el preacuerdo “garantiza” el futuro de la planta española durante diez años gracias a un plan industrial “competitivo” que permitirá que la de Figueruelas (Zaragoza) continúe como la factoría “más importante” de Opel.
Según Sebastián, se trata de un preacuerdo “muy satisfactorio” porque garantiza el mantenimiento de la capacidad productiva de la planta, cifrada en 478.000 unidades al año, incluida la nave de prensas, cuyo futuro no estaba garantizado, y la asignación del nuevo modelo de Opel Corsa a partir de 2013.
Está pendiente una huelga anunciada por el comité para los próximos días 28 y 30 de octubre y 3 y 5 de noviembre.
Figueruelas asumirá hasta 2013 el 70 por ciento de la producción conjunta de la planta española y de la de Eisenach (Alemania), donde también se fabrica el Corsa, y a partir de ese año la factoría española ampliará su peso hasta el 72 por ciento.
A la reunión asistieron los seis sindicatos que componen el comité de empresa, aunque sólo 19 de sus 35 miembros, de los mayoritarios Unión General de Trabajadores (UGT) y Comisiones Obreras (CCOO), han firmado el preacuerdo.
El resto ha preferido consultar en asamblea de trabajadores o rechazar los planes de Magna, que con ese principio de acuerdo está más cerca de tomar el control de Opel, filial europea de la estadounidense General Motors.
Está pendiente una huelga anunciada por el comité para los próximos días 28 y 30 de octubre y 3 y 5 de noviembre.
A partir de ahora, la representación sindical tendrá que negociar con Magna el modo en que se acometerá el ajuste laboral pactado, así como el plan de ahorro en el que debe participar la plantilla, y que podría implicar rebajas salariales, a cambio de una participación en la empresa del 10 por ciento.
El consejero delegado de Magna, Sigfried Wolf, lamentó los despidos, pero destacó que su intención es fabricar “mejores productos a mejores precios” para incrementar las ventas, volver a los beneficios, y ampliar la plantilla.
Pedro Bona, de UGT, y José María Fernando, de CCOO, dijeron que Magna se ha comprometido a aplicar un ajuste “socialmente responsable”, aunque admiten que será un “proceso duro”.
Los 900 empleados que serán despedidos, según el preacuerdo, suponen 432 menos que la anterior propuesta de la multinacional, sobre una plantilla de cerca de 7.500 trabajadores.
En Alemania está pendiente de firma un contrato mediante el cual Magna adquirirá la filial europea Opel, del gigante automovilístico estadounidense General Motors.
El plan de reestructuración de Opel contempla el despido en toda Europa de 11.000 empleados y una reestructuración de la asignación de los modelos a cada planta.
El consorcio estadounidense se propone vender el 55 por ciento de la filial a Magna y al banco ruso Sberbank.
La casa matriz mantendría un 35 por ciento, mientras que el restante 10 por ciento se repartiría entre la plantilla.
La operación requería un plan de ajuste para todas las fábricas que Opel tiene en Europa, con un replanteamiento de la producción y la aplicación de expedientes de regulación de empleo, así como una serie de ayudas por parte de los respectivos gobiernos para mantener esas instalaciones.
El plan de reestructuración de Opel contempla el despido en toda Europa de 11.000 empleados y una reestructuración de la asignación de los modelos a cada planta.
Vía EFE