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El Nuevo Herald: Venezuela agobiada por el racionamiento eléctrico

Foto: Reuters / Archivo

(Caracas, 10 de abril. Noticias24) “El gobierno venezolano, que se encuentra inmerso en una nueva ola de interrupciones eléctricas provocadas por la falta de inversiones en el nacionalizado sector, retomó una desgastada fórmula para ayudarle a reducir el costo político de los apagones: acusar a la oposición de sabotaje”, así inicia el trabajo especial publicado este miércoles por el diario El Nuevo Herald.

El texto también reseña que esta “es una estrategia empleada con frecuencia por el régimen de Caracas, que ha acusado a sus adversarios desde conspirar para asesinar al presidente encargado y candidato presidencial del oficialismo, Nicolás Maduro, hasta de provocar la escasez de productos en Venezuela con fines desestabilizadores”.

Sin embargo, según documentos obtenidos por El Nuevo Herald, “muestran que el sabotaje tiene muy poco que ver con las interrupciones en el servicio eléctrico que han estado afligiendo con más frecuencia en las últimas semanas a los venezolanos, ya que más bien obedecen a un programa de racionamiento emprendido por el gobierno ante la incapacidad del Sistema Eléctrico Nacional de satisfacer la demanda.

A continuación el texto completo:

El gobierno venezolano, que se encuentra inmerso en una nueva ola de interrupciones eléctricas provocadas por la falta de inversiones en el nacionalizado sector, retomó una desgastada fórmula para ayudarle a reducir el costo político de los apagones: acusar a la oposición de sabotaje.

Es una estrategia empleada con frecuencia por el régimen de Caracas, que ha acusado a sus adversarios desde conspirar para asesinar al presidente encargado y candidato presidencial del oficialismo, Nicolás Maduro, hasta de provocar la escasez de productos en Venezuela con fines desestabilizadores.

Pero documentos internos obtenidos por El Nuevo Herald muestran que el sabotaje tiene muy poco que ver con las interrupciones en el servicio eléctrico que han estado afligiendo con más frecuencia en las últimas semanas a los venezolanos, ya que más bien obedecen a un programa de racionamiento emprendido por el gobierno ante la incapacidad del Sistema Eléctrico Nacional de satisfacer la demanda.

El problema proviene de la falta de inversiones dentro del sector y de un significativo incremento en el consumo de energía registrado en los últimos 12 meses, según señala un informe interno de la Vicepresidencia de la República.

No obstante, el gobierno no está en condiciones de admitir eso en público.

Ayer a las 11.30 p.m. [los opositores] le quitaron la luz a Caracas. Por ahí vienen. Ese es el frente que han elegido para desestabilizar al país”, denunció Maduro, quien busca ser electo como presidente en los comicios del domingo.

Están organizando un apagón general del país, los irresponsables de la derecha. Responsablemente llamo a la Fuerza Armada Nacional y al pueblo a la calle, la resistencia y la lucha y demostrarle a la burguesía la disposición que tenemos”, expresó en un evento realizado la semana pasada.

Y la Fiscalia General se mostró dispuesta a seguirle el juego, anunciando poco después que está investigando el presunto complot.

Pero los documentos de la vicepresidencia señalan que los problemas en el suministro eléctrico provienen de un pronunciado incremento en la demanda interna de la energía eléctrica y la incapacidad del Sistema Eléctrico Nacional en atenderla.

Según el informe, el consumo de la demanda de energía registró en el primer trimestre un incremento promedio de entre el 10.57 por ciento y el 11.40 por ciento, con respecto a los promedios del mismo período del año anterior.

Es un incremento que supera la capacidad de generación eléctrica, situación que ha llevado a la estatal Corporación Eléctrica Nacional (Corpolec) a interrumpir el servicio.

Según el documento, los cortes del suministro eléctrico con el fin de conservar energía venían produciéndose en cadena desde hace ya algunos meses, cobrando fuerza en abril del año pasado, con picos durante ese mes, en mayo, septiembre y noviembre del 2012.

El informe también reporta la cadena de interrupciones en el servicio eléctrico registrados en los primeros tres meses del 2013, los cuales contrastan con la ausencia de estos durante el mismo período del año pasado, lo que apunta a un recrudecimiento de la situación que augura que este año podría ser mucho peor que el 2012.

Los documentos también develan una serie de problemas en las instalaciones y los equipos de suministro eléctrico que incrementan los dolores de cabeza de las autoridades.

Los problemas van desde fallas de mantenimiento hasta el uso de plantas que con grandes signos de deterioro, así como problemas en instalaciones hidroeléctricas que cuentan con niveles inadecuados en los embalses.

Los reportes también hablan sobre la necesidad de reparar los cableados y problemas en la adquisición de combustibles para las operaciones de plantas eléctricas.

El tema electoral ejerce gran peso dentro de los informes, con una serie de recomendaciones brindadas para tratar de limitar el impacto político de las interrupciones en el servicio eléctrico.

Una de las propuestas contempla la emisión de instrucciones dentro de los organismos públicos para comenzar a racionar aún más energía y rotar las interrupciones para evitar que se concentren en pocos estados.

Pese a haber disfrutado la mayor bonanza petrolera en su historia a lo largo de los última década, Venezuela enfrenta serios problemas de suministro eléctrico provocado por la falta de inversiones dentro del sector.

El país atravesó por una aguda crisis energética entre el 2009 y el 2010, luego que el embalse de agua Central Hidroeléctrica Simón Bolívar cayera hasta niveles muy bajos, lo que condujo a un programa de racionamientos que fue oficialmente suspendido en junio del 2010.

Para superar la crisis eléctrica, el gobierno anunció que realizaría enormes inversiones en el sector, con montos de más de $4,000 millones a ser usados en la adquisición de nuevas plantas y la reparación de equipos.

Las inversiones realizadas, no obstante, aparentemente no fueron suficientes.

Por: Antonio María Delgado

Con información de El Nuevo Herald