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El Impulso: “¿No basta con vivir los sinsabores de la escasez tras los diez años de control de precios?”

Foto: Reuters / Carlos Garcí­a

(Caracas, 03 de junio – Noticias24).- El sector manufacturero venezolano recientemente emitió los resultados del comportamiento registrado durante el primer trimestre del año, el cual refleja lo que viene aconteciendo en el aparato productivo del país inicialmente como consecuencia de la escasez de divisas, los controles de precios, entre otros factores.

Para algunos expertos en la materia, las mesas de diálogo que se mantienen actualmente entre empresarios y el Ejecutivo nacional sobre la reactivación del aparato productivo, son de suma importancia para emprender el camino, sin embargo estiman que su resultados se verán a mediano plazo.

Un nuevo modelo de desarrollo donde se garantice el respeto a la propiedad privada y donde se propicie la inversión tanto nacional como extranjera

En este sentido, aseguran que aunado a estas conversaciones existen otros factores importantes para que se pueda lograr efectivamente este reimpulso tales como: un nuevo modelo de desarrollo donde se garantice el respeto a la propiedad privada y donde se propicie la inversión tanto nacional como extranjera, así como garantizar el acceso a las divisas y precios justos para los bienes y servicios.

La pregunta que todos nos hacemos es: ¿Y es que acaso no basta con tener que vivir hoy los rigores y sinsabores de la escasez, del desabastecimiento, provocados por los últimos diez años de control de precios, como de la Ley de Costos y Precios Justos? La verdad que no hay derecho.

El diario regional El Impulso realizó un amplio análisis sobre este importante tema.

A continuación el texto completo:

Alertamos la semana pasada sobre lo poco saludable que era crearse falsas expectativas en torno a las publicitadas “mesas técnicas” entre el Ejecutivo y la empresa privada, las cuales han sido bien recibidas por cuanto implica que el gobierno ha abierto un camino hacia el diálogo, con la finalidad de buscar soluciones a los problemas que actualmente sufre el país, como son la elevada inflación y la acentuada escasez de productos básicos, por cuanto cualquier resultado que de las mismas pudiera obtenerse, solo podrá observarse en el mediano plazo.

Sin embargo, aun cuando esta apertura es un buen signo para la economía, se estima que en estos momentos apenas se está en una primera etapa del proceso destinado a reactivar la producción industrial, pues aún hay pocos resultados concretos de estas reuniones que se han venido realizando con diferentes sectores de la actividad económica.

Algunos economistas han señalado que con estas reuniones, solamente se está corriendo la arruga, porque se le está dando solución a cuestiones coyunturales.

Algunos economistas han señalado que con estas reuniones, solamente se está corriendo la arruga, porque se le está dando solución a cuestiones coyunturales, por cuanto existe el convencimiento que para dar solución a la crisis económica que vive el país y afecta significativamente a la población, es imperativo que se defina un nuevo modelo de desarrollo donde se garantice el respeto a la propiedad privada, donde exista seguridad jurídica, donde los tribunales laborales den un trato justo y equitativo tanto a empleadores como trabajadores según lo establecido en las leyes y de este manera, se propicie la inversión tanto nacional como extranjera, se garantice el acceso a las divisas y precios justos para los bienes y servicios.

Conindustria ha advertido que solo así se podrá retomar la senda del crecimiento de la producción y el surgimiento de nuevas empresas que permitan satisfacer las necesidades de la población en las mejores condiciones de oportunidad. De lo contrario, si se insiste en aplicar medidas orientadas a paliar la situación en el corto plazo, veremos cómo los problemas de escasez e inflación se seguirán repitiendo una y otra vez.

En estas reuniones el Gobierno anunció la aprobación de US$ 2.500 millones para ser repartidos entre 3.020 empresas que están inscritas en el Rusad y gestionan sus divisas a través de Cadivi; asimismo se dijo que en una primera etapa se habían solventado las deudas con 1.500 empresas y se estaba procesando el resto, pero que se está siendo más cuidadoso para evitar repetir la entrega de dólares a empresas de maletín, que de acuerdo con las declaraciones atribuidas a Mario Silva, pertenecen a gente vinculada con el proceso.

Estas liquidaciones no han sido suficientes como para que se reabran las líneas de crédito internacionales, lo que imposibilita traer materias primas para procesar.

Como ya lo habíamos alertado, no sorprende cuando se escucha a los empresarios señalar que, si bien es cierto que se han comenzado a pagar las deudas que Cadivi tiene con empresas del sector privado, estas liquidaciones no han sido suficientes como para que se reabran las líneas de crédito internacionales, lo que imposibilita traer materias primas e insumos nuevos para procesar. Como ejemplo, la industria de artes gráficas ha señalado que para los últimos dos meses, el promedio de liquidaciones por parte de Cadivi, es equivalente al 10% del total de las deudas con este sector productivo.

Lo que dicen las cifras

La inquietud en torno a la persistencia del desabastecimiento se mantiene, por cuanto es poco probable que la industria manufacturera pueda pensar en continuar produciendo o aumentar su capacidad, cuando el 70% del parque industrial asegura que sus inventarios han disminuido en forma progresiva; el 55% de la industria de alimentos y bebidas dice que disminuyó la producción; el 60% de las industrias químicas también redujeron su producción; el 62% de las empresas productoras de papel y cartón redujeron su actividad.

Asimismo, en madera, muebles y textiles, confección y calzado más del 65% de las empresas aseguraron que la producción se vino abajo, mientras que en metálicas básicas la situación se hizo crítica para el 80% de los industriales de este sector.

Lo antes expresado es lo que explica que el porcentaje de capacidad instalada utilizada en las empresas haya caído de 59,5% en promedio en el cuarto trimestre de 2012 a 52,82% en el primer trimestre de este año.

Por supuesto que las contradicciones entre los propios funcionarios del alto gobierno, son cada día más evidentes. En efecto, mientras por un lado se celebran las mesas técnicas con los representantes de los sectores de la producción, desde el seno del propio ejecutivo emergen los anuncios sobre el contenido de nuevas leyes y disposiciones dirigidas a continuar extendiendo los controles, especialmente a actividades industriales y comerciales, bajo el ya extemporáneo argumento de que es una manera de beneficiar a los consumidores.

La pregunta que todos nos hacemos es: ¿Y es que acaso no basta con tener que vivir hoy los rigores y sinsabores de la escasez, del desabastecimiento, provocados por los últimos diez años de control de precios, como de la Ley de Costos y Precios Justos? La verdad que no hay derecho.

Con información de El Impulso