HERRAMIENTAS
Foto: Alex Guzmán/ AVN/ Archivo

(Caracas, 07 de junio. Noticias24) – Desde hace diez años se inicio en Venezuela en control cambiaron de divisas, y han transcurrido siete desde que Cadivi publicó la primera “lista negra” y a pesar de ello la distorsión de la venta de cupos anuales de divisas sigue vigente en el imaginario cambiaron del venezolano, aunque ahora esta actividad tengo un bajo perfil.

El diario regional, Panorama realizó un análisis sobre la situación de la “venta de cupos” y el “raspado de tarjetas” en el país. A continuación el trabajo especial completo:

Unos siete años han transcurrido desde la publicación de la llamada primera “lista negra” de Cadivi y, a pesar de ello, la distorsión de la venta de cupos anuales de divisas sigue vigente en el imaginario cambiario del venezolano; aunque ahora “vender el cupo” o “raspar la tarjeta” tenga un bajo perfil.

Pese a los correctivos del Estado, los comportamientos ilícitos en materia cambiaria siguen estando a la orden del día. Mariana Ochoa, estudiante de educación especial, cuenta que varios de sus contactos del chat , a través de teléfono celular, “suelen pasar cadenas para ver quién quiere vender su cupo”, “otros se limitan a informar que tienen lechugas verdes listas para vender por transferencia”.

El economista Andrés Santeliz explica que estos casos irregulares con el uso de las divisas suceden y seguirán ocurriendo mientras que haya un incentivo para hacerlo. El especialista señala que los agentes económicos saben que el dólar está sobrevaluado, es decir, muy barato, y cualquier diferencial representa un negocio.

Ahora “vender el cupo” o “raspar la tarjeta” tiene un bajo perfil

Desde el 2007, la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) ha publicado al menos cinco listas llamando a los usuarios del sistema a una verificación del uso del cupo anual. Estas acciones oficiales han frenado el boom del “raspado de tarjetas” que se vivió en el 2006 y 2007; que coincidió con un alza crediticia en el país.

Lourdes Peña, comerciante de oficio, contó a este rotativo que con la compra de cupos de otras personas logra realizar las compras necesarias para surtir un pequeño negocio que tiene, “la mercancía la traigo de China que sale más barata, no tengo acceso a Cadivi ni a otros mecanismos, lo que me queda es comprar cupos para aprovechar el dólar barato”, comentó.


El presidente de la Asociación Nacional de Usuarios y Consumidores (Anauco), Roberto León Parilli, señala que estas situaciones, aunque representan un entuerto cambiario, “no conforman un impacto importante para el Estado, ni para la economía”, dado que se manejan montos bajos y el número de personas con tarjetas de crédito (requisito principal para acceder al cupo de divisas de Cadivi) es limitado.

León Parilli señala que según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y la Superintendencia de Bancos (Sudeban), existen 18 millones de venezolanos mayor de edad en el país, pero sólo unos tres millones de ellos poseen tarjeta de crédito; lo que a su juicio representa un acto discriminatorio.

“No conforman un impacto importante para el Estado, ni para la economía”

Es por ello, que desde hace más de seis años adelanta un juicio contra Cadivi ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), con el fin de que el organismo administrador de las divisas en el país busque otros mecanismos que suministro de dólares que no estén condicionados a una tarjeta de crédito.

El Estado ha hecho de todo para calmar las ansias por el “billete verde”, pero eso no ha detenido las “trampas cambiarias”. Los cupos Cadivi se han reducido de manera importante, en especial para algunos destinos que eran utilizados como lugar de “raspado de tarjetas”, como era el caso de Panamá y Colombia.

También, se prohibió hablar de la cotización del dólar no oficial de divisas; de manera que el dólar “negro” pasó a ser el dólar innombrable. La Ley de Ilícitos Cambiarios está vigente desde el 2008 y no ha sufrido, desde entonces, ninguna modificación; aún cuando los expertos advierten que la situación actual del sistema cambiario obliga una flexibilización de este instrumento.

Mientras tanto, el terreno cambiario no pierde dinamismo. Las expectativas de una nueva devaluación acaban de ser desestimadas por el propio Presidente, no sin que antes surtan su efecto en el mercado negro.

Con información de Panorama

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