HERRAMIENTAS
Foto: Lucy Nicholson / Reuters

(Nueva York, 14 de junio – Reuters).- Los futuros del crudo Brent subieron el viernes y los del crudo en Estados Unidos tocaron máximos intradía de nueve meses, debido a que las noticias de que Estados Unidos autorizó enviar armas a los rebeldes en Siria alentaron preocupaciones sobre los suministros en Oriente Medio.

El Gobierno del presidente Barack Obama dijo el jueves que armará a los rebeldes, después de obtener pruebas de que Siria usó armas químicas contra los rebeldes que intentan derrocar al presidente Bashar al-Assad.

Si bien Siria no es un país clave para el suministro global de petróleo, los inversores temen que una escalada de la guerra civil pueda arrastrar a otros países y dejar a toda la región petrolera, que produce más de un tercio del petróleo mundial, sumida en el conflicto.

El ministro del Exterior ruso, Sergei Lavrov, dijo que un mayor respaldo militar de Estados Unidos para las fuerzas rebeldes sirias podrían avivar la violencia en Oriente Medio.

Las noticias dispararon al Brent a máximos de más de dos meses y al crudo en Estados Unidos a su mayor nivel en nueve meses, con lo que salió del rango de entre 90 y 97 dólares en el que se había mantenido desde el 1 de mayo.

Los futuros del crudo Brent subieron 98 centavos, a 105,93 dólares por barril, el mayor precio de cierre desde el 9 de abril, luego de tocar máximos de 106,64 dólares.

El Brent, que había fluctuado entre 99 y 105 dólares en las últimas ocho sesiones, cerró con alza de 1,3% en la semana.

El petróleo en Estados Unidos subió 1,16 dólares, a 97,85 dólares por barril, el cierre más alto desde fines de enero, tras tocar máximos de nueve meses de 98,25 dólares. En la semana acumuló un avance del 1,9%.

El petróleo en Estados Unidos también fue favorecido por datos esta semana que mostraron ventas minoristas más fuertes de lo esperado y una caída en las solicitudes semanales de beneficios por desempleo.

El viernes, el índice preliminar de confianza del consumidor de Thomson Reuters/Universidad de Michigan mostró que la confianza del consumidor estadounidense bajó en junio desde su máximo nivel en seis años.

Aún así, la lectura de junio fue la segunda más alta en los últimos ocho meses, lo que sugiere que la confianza del consumidor sigue siendo bastante fuerte.

La confianza de inversores en que la Reserva Federal continuará con su programa de compra de bonos también apuntaló al petróleo.