HERRAMIENTAS
Foto: Lucy Nicholson / Reuters

(Londres, 4 de julio. Reuters) .- El petróleo bajó el jueves a cerca de los 105 dólares por barril después de que las fuerzas armadas de Egipto derrocaron a su presidente, lo que alivió las preocupaciones sobre la amenaza de una interrupción del suministro en Oriente Medio.

El Canal de Suez, una vía marítima vital para los envíos de crudo, no se vio afectado por la agitación, pero analistas dijeron que interrupciones reales o amenazas de interrupciones en regiones incluyendo a Oriente Medio -que bombea un tercio del petróleo del mundo- elevarían los precios.

El crudo Brent cerró con una caída de 0,22 dólares a 105,54 dólares el barril, después de subir hasta 106,03 dólares por barril el miércoles, su mayor nivel en dos semanas.

El petróleo en Estados Unidos cedió 0,12 dólares, a 101,12 dólares por barril, un retroceso desde el máximo de 14 meses de 102,18 dólares por barril que alcanzó en la sesión previa.

Los precios del crudo recortaron pérdidas en línea con un avance de las acciones europeas, luego de declaraciones del Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra respecto a que las tasas de interés se podrían mantenerse reducidas por un periodo prolongado.

Además de los riesgos percibidos al suministro de Oriente Medio debido a la tensión en Egipto, las interrupciones a las exportaciones en Libia e Irak y la oferta relativamente escasa de crudo ruso hacia el Mediterráneo han ajustado los flujos físicos del crudo.

El diferencial del Brent frente al petróleo en Estados Unidos era de alrededor de 4,30 dólares por barril, después de caer a 3,09 dólares por barril el miércoles, su menor diferencia desde diciembre del 2010.

Además de preocupaciones sobre suministros de Oriente Medio, el referencial estadounidense recibió un impulso cuando un informe semanal de inventarios mostró que las reservas cayeron en más de 10 millones de barriles, la mayor baja para este período del año desde el 2000.

Los operadores están a la espera del informe de nóminas no agrícolas que el Gobierno publicará el viernes para reafirmar que la recuperación económica está en bien encaminada. Eso también podría indicar sobre cuándo la Reserva Federal comenzará a reducir su programa de compras de bonos.