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La tasa de morosidad de créditos bancarios en España alcanzó un nuevo récord

Foto: EFE

(MADRID, 19 agosto. AFP) - La tasa de morosidad de los créditos bancarios españoles alcanzó en junio un 11,61% del total, cuatro décimas más que en mayo, en un nuevo récord que refleja la fragilidad del sector, según datos publicados el lunes por el Banco de España.

La morosidad, principalmente de préstamos inmobiliarios problemáticos, se situaba en 176.420 millones de euros, unos 6.000 millones más que en mayo (cuando representaban un 11,2% del total de los depósitos).

Baremo de la vulnerabilidad de los bancos, la morosidad empezó a crecer en los balances de las entidades financieras del país tras el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008. La cifra supera ahora el anterior récord de noviembre de 2012 (11,37%).

Fuertemente lastrada por su exposición al sector inmobiliario, la banca se benefició de un plan de ayuda europeo acordado en junio de 2012 con un desembolso de 41.300 millones de euros.

 

“Los riesgos para la economía y en consecuencia para el sector financiero siguen siendo elevados”

Entre las medidas aprobadas en el marco de este rescate, España creó una sociedad de gestión para liquidar los activos tóxicos de los bancos en dificultades, la Sareb, conocida también como el “banco malo”.

Por primera vez en 17 meses, la tasa y el importe de la morosidad de los créditos bancarios bajó en diciembre después de que los cuatro bancos nacionalizados traspasaran a la Sareb sus activos tóxicos. Pero desde entonces, la morosidad ha vuelto a subir.

Si bien España goza de una cierta calma en los mercados y una reducción notable de los costes de financiación comparado con la situación extremadamente difícil de hace un año, tanto el Fondo Monetario Internacional (FMI) como la Comisión Europea advirtieron en julio del todavía delicado contexto económico del país, en recesión desde mediados de 2011.

“Los riesgos para la economía y en consecuencia para el sector financiero siguen siendo elevados”, alertó el FMI en un informe publicado a mediados de julio.

El Fondo recordó a la cuarta economía de la zona euro que aun debe corregir numerosos desequilibrios a través de un saneamiento de las cuentas públicas, una bajada aun mayor de los precios inmobiliarios y una disminución de la deuda privada.

Además, la tasa de desempleo, que en el segundo trimestre era del 26,26%, inquieta tanto al FMI como a la Comisión.