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Margen entre pasta regulada y no controlada es de 640%: “Ajustar el precio generaría un impacto al bolsillo”

Foto: Cortesía El Carabobeño

(Caracas, 26 de agosto. Noticias24) – Tal y como lo reseña una publicación del Diario Panorama, el margen entre la pasta regulada y la no controlada se ubica en 640%, diferencia que usuarios tildan de exhorbitante.

Con el ajuste oficializado el viernes pasado de 25% a la pasta, tras 29 meses sin revisión, el rubro pasó de 4,33 bolívares a 5,41 bolívares. Mientras que las presentaciones que no están controladas oscilan entre 20 y 40 bolívares.

Por su parte, productores solicitan la liquidación de divisas para resolver las problemáticas que afectan al sector. “La situación es crítica y al menos tres procesadoras del rubro se encuentran paralizadas tanto por falta de materia prima como por conflictos laborales”.

A continuación el artículo completo del Diario Panorama:

El margen de diferencia que existe actualmente entre los precios de la pasta regulada y la no controlada es inmensa, tanto así que la diferencia se ubica en 640%.

Con el ajuste oficializado el viernes pasado de 25% a la pasta, tras 29 meses sin revisión, el rubro pasó de 4,33 bolívares a 5,41 bolívares. Mientras que las presentaciones que no están controladas como las de sémola durum oscilan entre 20 y 40 bolívares. La cifra aumenta dependiendo de la marca, la presentación (tornillos, plumitas o coditos), y la especialidad del producto (de huevo, espinaca, integral, entre otras), según pudo constatar PANORAMA por un recorrido por diversos expendios de alimentos de la ciudad.

También seguidores de PANORAMA en Facebook confirmaron los precios al ser consultados en la red social. Angelpc González escribió que ha conseguido “la pasta en los abastos entre 18 y 45 bolívares el kilo”.

Bet Emilia Bravo Conde agregó que “en los anaqueles de los supermercados solo se consigue pasta no regulada y el precio varia dependiendo la marca de Bs. 26 a Bs. 30 el kilogramo”.

“Esta enorme brecha se produce por el rezago que existe en el precio regulado de la pasta y además por la resolución que fijaba— desde el 2010— que las industrias deben producir el 70% de pasta regulada y el 30% restante es para pasta no controlada”, explicó al diario una fuente del sector de la pasta. Sin embargo, esta cifra fue rebajada en la resolución que estableció los precios de la pasta el pasado viernes. Los nuevos porcentajes de producción quedaron 50%-50%.

Al respecto, el presidente de la Asociación Venezolana de Molinos de Trigo (Asotrigo), Nicolás Constantino, dijo que aspiraban a que la cuota se redujera a 30%; “pero se acordó a 50%”.

Aseguró que el recién aumento decretado a la pasta es “insuficiente para el sector, con el nuevo precio de Bs. 5,41, el sector perderá Bs. 3 por cada kilo de pasta regulada que procese”.

Avepasta y Asotrigo solicitaban que el precio de las pastas subiera más de 177% para quedar en 12 bolívares el kilo y un documento de la Vicepresidente Ejecutiva de la República proponía aumentar el producto a 6,08 bolívares en julio; a 7,83 en septiembre y a 9,57 bolívares en noviembre, para que en febrero de 2014 alcanzara 11,32.

“Ajustar el precio a la verdadera estructura de costos generaría un fuerte impacto en el bolsillo del consumidor, pero aún con el aumento solicitado, el precio de la pasta seguiría siendo solidario al consumidor”, manifestó Constantino.

El presidente de Asotrigo confía en que el Gabinete Económico cumpla su promesa de hacer adecuaciones periódicas “y si en realidad cumplen, subsistiremos”.

Según cifras de los pastificios nacionales, al mes se producen en el país unas 10 mil toneladas de pasta, de las cuales unas 3.200 toneladas van dirigidas a las redes sociales del Gobierno; otras 3.200 tonelada —a precio regulado—, al resto del mercado y, las 3.600 toneladas restantes, correspondían al 20% de producción no regulada.

Además del rezago manifestado por la industria y el gran margen entre las pastas, el rubro (regulado) no se consigue en los anaqueles, y el no controlado también va por el mismo camino. Y es que este carbohidrato es un alimento infaltable en la mesa del venezolano, tanto así que el país es el segundo mayor consumidor del alimento a escala mundial, después de Italia, con una ingesta per cápita de 13 kilos al año. En Italia se consumen 27 kilos por persona año.

El abastecimiento del rubro está comprometido porque independientemente de que le hayan aumentado el precio, la situación no cambiará si el Gobierno no otorga las divisas para importar el trigo, la materia prima para la pasta. El país importa al año 1 millón 5000 mil toneladas de trigo; es decir, el 100% de la demanda nacional.

“En lo que va de año nos han liquidado divisas para 400 mil toneladas de trigo; y tenemos entre 120 y 150 días esperando la liquidación de las que faltan”, dijo la fuente quien acotó que el Gobierno sí tiene trigo. “En Puerto cabello tenemos conocimiento que hay unas 30 mil toneladas que alcanzan para menos de un mes”.

“La situación es crítica y al menos tres procesadoras del rubro se encuentran paralizadas tanto por falta de materia prima como por conflictos laborales”, enfatizó la fuente, quien espera que las divisas sean liquidadas pronto.

Por Sirlene Araujo Díaz
Diario Panorama