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Consecomercio: los comerciantes no son responsables de la escasez, “son el último eslabón de la cadena”

Foto: AM Noticias360 / Archivo

(Caracas, 19 de septiembre. Nota de Prensa).- La directiva de Consecomercio emitió un comunicado a fin de aclararle a los consumidores que los comerciantes constituyen “el último eslabón de una cadena de sectores que, dependiendo de la libertad para producir o importar, pueden garantizar o no la oferta de bienes y la prestación de servicios”.

En la comunicación escrita, la dirigencia nacional del Comercio y los Servicios ratificó a las autoridades su permanente voluntad de participar en todo esfuerzo dirigido a garantizar el libre acceso a los diversos bienes que merecen los consumidores de todo el país.

Lea el comunicado completo a continuación

Los comerciantes formales venezolanos no son los responsables de la escasez y del desabastecimiento –en ciertos casos- de alimentos, productos de higiene personal, limpieza en el hogar y muchos otros que se producen deficitariamente en el país, o deben importarse, para satisfacer la creciente demanda nacional.

El Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio), obedeciendo a lo que se acordó esta semana durante la celebración de su directorio ejecutivo con la participación de la mayoría de sus dirigentes de todo el país, decidió aclararle a los consumidores, una vez más, que los comerciantes constituyen el último eslabón de una cadena de sectores que, dependiendo de la libertad para producir o importar- pueden garantizar –o no- la oferta de bienes y la prestación de servicios.

Durante dicho encuentro gremial, comercializadores de productos nacionales e importados, además de importadores directos como los del Puerto Libre de Margarita, en el estado Nueva Esparta, y de Paraguaná, en el estado Falcón, describieron las dificultades operativas a las que se enfrentan desde sus establecimientos para atender a su clientela permanente o circunstancial.

Y mientras algunos, por ejemplo, describieron lo que ha estado sucediendo en los estados fronterizos, otros destacaron su percepción de que Caracas continúa siendo un centro urbano privilegiado para la comercialización de alimentos y de otros bienes cuya venta está condicionada por controles de precios.

“Ya que en la provincia, todo es doblemente complicado para mantener los anaqueles con productos de primera necesidad, y hasta para hacerle entender a los consumidores por qué en la capital de la República es posible, muchas veces, poder comprar lo que no siempre se comercializa en el interior”.

La dirigencia nacional del Comercio y los Servicios también estimó necesario que Consecomercio le ratificara a las autoridades, su permanente voluntad de participar en todo esfuerzo dirigido a evitar que los consumidores se vean obligados a hacer interminables colas, para poder hacer ciertas compras, o terminar adquiriendo los artículos prioritarios en el llamado mercado negro y a precios excesivamente costosos.

En atención a dicha disposición, inclusive, hace ya cuatro meses que participaron en una serie de reuniones con funcionaros de distintos despachos, previo a que se implementara el Sistema Complementario de Administración de Divisas.

Y lo que se expuso como preocupación en ciertos casos, y se describió como impedimentos superables para atacar los orígenes de la escasez, el abastecimiento y el comportamiento alcista de ciertos precios, terminó en pocas respuestas.

Para los organismos gremiales afiliados a Consecomercio, sí es posible garantizar alimentos en abundancia, y los demás productos que hoy son difíciles de adquirir. Pero eso pasa, inevitablemente por el desmontaje progresivo de los controles de cambio y de precios, como de la puesta en marcha de un Plan Económico dirigido a disciplinar el gasto público, a revisar y cambiar la estructura legal que impide más y nuevas inversiones privadas, además de los impedimentos que hoy anulan las posibilidades productivas y competitivas de los sectores primario y manufacturero nacional.

La dirigencia nacional del Comercio y los Servicios calificó de positivo el continuo llamado que las autoridades están haciendo, para que la producción nacional salga a conquistar los mercados internacionales.

Sin embargo, consideró necesario recordar que dicha posibilidad, también está asociada a esa serie de cambios que demandan voluntad política, en primer lugar, y activar una disposición básica para que “los venezolanos dejemos de vivir de una economía de puertos y de un rentismopetrolero que anula nuestra potencialidad productiva y comercial, dentro y fuera del territorio nacional”.

La economía nacional solo se desarrollará con el fortalecimiento de su aparato productivo, la reducción de las importaciones en beneficio de la producción nacional, y con el incentivo al comercio de lo hecho en Venezuela.