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Petróleo nuestro de cada día: el Fracking o la fractura del subsuelo

Foto: Reuters / Lucy Nicholson

(Caracas, 04 de mayo. Noticias24).-El tema del fracking o fractura hidráulica, sigue ganando interés en la opinión pública. Informes acerca del creciente rechazo por pobladores y legisladores regionales en diferentes partes, se contraponen a decisiones como las del Tribunal Constitucional de España que declaró nula la decisión adoptada en la Generalitat Catalana, de prohibir este procedimiento extractor en su territorio.

Esta técnica, demonizada por Gobiernos y entidades que le acusan de provocar daños al medio ambiente por su potencial contaminante de ríos y acuíferos subterráneos, es señalada como razón de los movimientos sísmicos en diversas localidades y de ser la causa directa de la caída del precio del barril de petróleo.

Este método petrolero no es reciente. El primer proceso de fractura hidráulica se remonta a 1947, a partir de los años 50 empezó a aplicarse de forma comercial en pozos convencionales. Se estima, que desde esa fecha se han realizado casi 3 millones de procesos de fracturas en pozos en el mundo, de ellos, un poco más de millón y medio en los Estados Unidos.

Durante el gobierno de Obama se concretó el viejo anhelo de independencia energética de Estados Unidos. Ya no optaron por el uso de la guerra para controlar el crudo, apelaron por la energía alterna, eólica y nuclear, pero los costos, los bajos resultados operativos y la presión social hicieron desistir al gobierno federal de continuar por esta senda.

Se creyó en el biodiesel, pero los efectos combinados de reducción del área sembrada de trigo y el incremento en el precio internacional del maíz, obligaron a reconsiderar esta política. Surgió entonces la idea de usar la fractura hidráulica como solución para el logro de hidrocarburos.

Esto permitió que Estados Unidos deviniese en uno de los mayores productores de petróleo y gas, compitiendo con las grandes potencias energéticas, Arabia Saudita y Rusia. Este cambio en la naturaleza energética de Estados Unidos, también supuso modificaciones sustantivas en sectores de su población.

¿Qué es el fracking?

El fracking, fractura hidráulica o petróleo de lutitas o de esquistos, es una técnica de recuperación de petróleo, no convencional.

Las formaciones de esquistos (shale, en inglés), un tipo de roca que contiene petróleo y gas (inviables para su aprovechamiento con la tecnología convencional) devinieron en adecuados con el fracking, que inyecta en el subsuelo una mezcla de agua, arena y productos químicos a alta presión para liberar esos hidrocarburos.

El coctel que se inyecta en el subsuelo, suele estar compuesto por una mezcla de casi 600 productos químicos, muchos de ellos cancerígenos y biocidas, que no es fácil conocer con exactitud, pues la mezcla está protegida por las leyes de la propiedad industrial y es secreto productivo de las empresas.

Con esta técnica se afecta el medio ambiente. Cada pozo consume millones de litros de agua, se inyectan en el subsuelo toneladas de químicos que envenenarán acuíferos y corrientes de agua subterráneas, se generan las condiciones para que se produzcan terremotos y eventualmente, se atiborran las aguas superficiales de metano, tornándolas inflamables.

¿Qué nos depara el futuro con esta técnica?

La Geopolítica energética será el factor decisorio para determinar el futuro de esta herramienta extractiva. Países como Francia o Alemania no la permiten y en Europa hay movilizaciones para exigir su prohibición definitiva. Los resultados de las elecciones de Estados Unidos, serán un importante factor que pesarán en su futuro.

De cualquier manera, lo relevante es que este mecanismo definirá una nueva estructura en los costos operativos y subsecuentemente en el precio del barril, por ello no será extraño ver precios cercanos a los sesenta dólares para nuestro crudo.


Elaborado por:

Rafael Antolinez / Noticias24