HERRAMIENTAS
Foto: Marcelo Garcí­a / Prensa Presidencial

Venezuela devaluó el viernes el bolí­var, estableciendo dos nuevos tipos de cambio en 2,6 y 4,3 bolí­vares por dólar. El tipo de cambio único que estaba vigente hasta ahora y que regí­a para todos los sectores, fijado desde el 2005, era de 2,15 bolí­vares por dólar, aunque en el mercado “paralelo” suele operar a niveles superiores.

¿CUALES SON LAS RAZONES?

- La devaluación ayudará al presidente Hugo Chávez a cubrir el presupuesto y otras obligaciones de gasto este año en el mayor exportador de petróleo de Sudamérica.

Mientras Venezuela reciba más bolí­vares por cada dólar de los ingresos por petróleo, habrá más fondos disponibles para pagar deuda y otras obligaciones.

La compañí­a petrolera estatal PDVSA tuvo problemas el año pasado para pagar a proveedores de servicios a la vez que mantení­a sus elevadas contribuciones a los programas sociales del Gobierno. Un bolí­var más débil eliminará parte de la presión y deberí­a elevar el valor de la deuda de la firma.

¿POR QUE AHORA?

- El momento de la devaluación es una sorpresa. Hace un año se pensaba que era posible que Chávez adoptase la medida, cuando los precios del petróleo estaban muy bajos, cerca de 30 dólares por barril, y aún restaba un largo trecho en el calendario sin elecciones.

Los precios del petróleo ahora están cerca de los 80 dólares y Chávez enfrenta una elección parlamentaria en septiembre.

Sin embargo, la economí­a se contrajo un 2,9 por ciento el año pasado debido a una fuerte caí­da en los sectores industrial y de manufacturas, así­ como por los bajos precios del petróleo. Chávez espera que un bolí­var más débil estimule la producción nacional, cree un sector exportador no petrolero y limite las importaciones.

¿IMPACTO EN LA DEUDA?

- Los tenedores de bonos venezolanos denominados en dólares posiblemente estarán contentos con la devaluación, ya que reduce la percepción de riesgo de incumplimiento de pago. Sin embargo, algunos inversores podrí­an preguntarse si la inesperada medida es una señal de que las finanzas del paí­s están en peor estado del que se pensaba.

¿EFECTO SOCIAL?

- Los consumidores sentirán una moneda más débil en el paí­s dependiente de las importaciones, donde la inflación alcanzó un 25,1 por ciento en el 2009, una de las tasas más altas del mundo. Chávez resistió durante largo tiempo las presiones de la industria por una devaluación, diciendo que no arriesgarí­a más alzas de precios en momentos difí­ciles para la economí­a.

Venezuela suele sufrir de escasez de productos básicos como café, leche y repuestos de vehí­culos. El objetivo de Chávez de reducir las importaciones con una tasa dual, una para alimentos básicos y medicinas y otra para productos no esenciales, podrí­a crear más limitaciones.

Un fuerte aumento en los precios combinado con la escasez y una economí­a en contracción podrí­a provocar descontento social, pero los subsidios y los servicios gratuitos ya establecidos por Chávez podrí­an suavizar el golpe. El podrí­a anunciar más subsidios.

¿INDUSTRIA?

- La devaluación hará más competitivos a los sectores industrial y agrí­cola de Venezuela, golpeados duramente por el aumento de los costos de los bienes importados, y hará más económicas las exportaciones del paí­s. Venezuela sufre de una condición económica llamada “mal holandés”, donde los altos ingresos del crudo llevan a una sobrevaloración de la moneda y hacen que otros sectores económicos se marchiten.

Por Frank Jack Daniel
Reuters