El dólar cae, BMW y Volkswagen se resienten

Economista24.- El dólar está cayendo de manera preocupante, y las empresas europeas son las primeras en sentirlo. BMW ya está preparando el despido de 8.000 empleados alemanes, mientras que Volkswagen ve perdido el esfuerzo en diseñar un vehí­culo deportivo para el mercado americano. Mientras, el mundo podrí­a estar dependiendo de la creciente economí­a china para evitar un dramático frenazo global.

Es el análisis de Jack Ewing para BusinessWeek, con reportes de Kerry Capell en Londres y Carol Matlack en Parí­s.

El rediseñado Scirocco de Volkswagen fue uno de los éxitos del autoshow de Génova a principios de Marzo, atrayendo bandadas de admiradores y añadiendo el muy necesitado dinamismo a la lí­nea de la empresa alemana de vehí­culos. Este deportivo puede ser exactamente lo que necesita Volkswagen para revivir la imagen de su marca en los EEUU.

Pero no esperen ver al Scirocco, construido en Europa, deslizándose por las autopistas americanas en el futuro próximo, aunque los ingenieros de VW lo diseñaron para satisfacer los requerimientos de los Estados Unidos. “Al actual cambio de divisas, no tiene sentido”, dice Detlef Wittig, vicepresidente ejecutivo de VW para ventas y marketing. “No hay ganancias ahí­”.

Sufren las exportaciones

A medida que el dólar se acerca a un piso que se vió por última vez en 1995, está obligando a una re-escritura radical de los planes de negocios en toda Europa. Algunas compañí­as, como los minoristas locales, se benefician de menores costos de importación pero aquellos que manufacturan en la Zona Euro y venden en los EEUU o en Asia están enfrentándose a una desventaja competitiva muy seria.

El Euro compraba más de $1.54 dólares el pasado 7 de marzo, un incremento de más de 80% desde octubre de 2000, haciéndo difí­cil -si no imposible- que los productos europeos compitan en precio con los productos hechos en los EEUU. Charles Edelstenne, jefe ejecutivo de la fabricante francesa de aeronaves Dassault Aviation y lí­der de la asociación de manufactura aeroespacial de Francia dice que el perjuicio que se aprecia en su sector es el peor en 40 años.

La mayor decepción es que Europa ha trabajado muy duro en la última década para protegerse precisamente de esta tiraní­a del mercado cambiario. Tras la última crisis inducida por el dólar a mitad de los noventas, muchas compañí­as establecieron operaciones en los EEUU y Asia para que los cambios en el valor de las divisas tendieran a balancearse. También se protegieron contra los movimientos del mercado cambiario con sofisticadas técnicas de “hedging”. Y el Euro en sí­, introducido en 1999, eliminaba el riesgo cambiario para el comercio entre las 15 naciones que lo emplean. La mayorí­a de las naciones europeas siguen siendo entre sí­ mismas sus principales socios comerciales.

Pero tales medidas sólo llegan hasta cierto punto, en particular para paí­ses y compañí­as que dependen de las exportaciones. Irlanda, que maneja el Euro, ha sido golpeada doblemente pues la moneda ha crecido frente a la Libra Esterlina inglesa al igual que frente al dólar, haciendo las exportaciones irlandesas más costosas para sus dos principales socios comerciales.

Operaciones de Outsourcing

“Veo el impacto negativo de los cambios de divisas como el último clavo en el ataúd de algunas compañí­as”, dice Jim Power, economista jefe de Friends First, un grupo de servicios financieros en Dublí­n. “No necesariamente uno que las llevará a la ruina pero sí­ las empujará a reubicar sus operaciones fuera”.

Los fabricantes de autos alemanes, cuya producción se concentra aún en la Zona Euro, están sintiendo uno de los dolores más agudos – y no hay medicaciones rápidas. El paso obvio es fomentar la producción en los EEUU. BMW por ejemplo, está aumentando la salida de producción en su planta de Spartanburg, North Carolina, en un 60% para alcanzar 240.000 vehí­culos. El fabricante también anima a sus proveedores a producir más en los Estados Unidos o en otros paí­ses que se manejen por el dólar.

Volkswagen está buscando un lugar donde construir una planta en los EEUU, adicional a la existente capacidad productiva en México. Pero las fábricas necesitan varios años para entrar en producción.

“No es un proceso de seis meses”, dice el CFO (Chief Financial Officer) de BWM, Michael Ganal. Mientras, se requieren medidas de corto plazo. BMW está reduciendo más de 8.000 empleos, principalmente en Alemania, para reducir en unos USD $770 millones sus costos de personal.

Demanda Global

A pesar de la ascendente tasa de cambio, el crecimiento europeo está aguantando sorpresivamente bien hasta el momento. Las exportaciones alemanas crecieron un 9% comparado al año anterior, dijo el 10 de marzo la Oficina Federal de Estadí­sticas. Y un Euro fuerte es positivo para los importadores y detallistas que compran productos en Asia y los venden en Europa. El cambio de moneda también ayuda a aliviar el efecto de los crecientes precios del combustible para las empresas europeas y los consumidores, dado que la mayor parte de la energí­a tiene precios en dólares.

Adicionalmente, los efectos negativos del Euro han sido silenciados por una demanda fuerte de China y otras economí­as emergentes. Pero a medida que la economí­a de los EEUU se hace más lenta y los consumidores americanos compran menos productos importados, los manufactureros asiáticos podrí­an reducir sus compras de maquinarias alemanas y otros productos europeos.

“La tasa de cambio podrí­a componer los efectos de una demanda global debilitada“, dice Jacques Cailloux, economista jefe de la zona Euro para el Royal Bank of Scotland. El dólar puede estar débil, pero su poder de perturbar la economí­a global sigue siendo enorme.

Via BusinessWeek