Motorola se divide, plagada de problemas internos

Economista24.- El gigante de la telefoní­a Motorola ha tomado la decisión de dividir la compañí­a en dos empresas diferentes, en una decisión que parece similar a la separación de Palm, Inc. sellando definitivamente el declive de la entonces lí­der de los computadores de mano. Motorola, Inc. ahora funcionará como dos compañí­as distintas, una dedicada a telecomunicación empresarial y banda ancha, y otra especializada en teléfonos móviles y accesorios.

Las dos nuevas compañí­as se llamarán Motorola Mobile Devices y Motorola Broadband & Mobility Solutions. Ambas empresas se cotizarán en bolsa.

La decisión es consecuencia de la presión de los inversionistas, que según información filtrada desde el interior de la empresa, estarí­an preocupados por los “excesos” de los ejecutivos, la falta de visión y la mala administración.

Motorola perdió terreno en dispositivos celulares ante Samsung, que ahora ocupa el segundo lugar en ventas de teléfonos celulares. Motorola fue la primera empresa en introducir el teléfono móvil a los consumidores finales en los ochenta, y luego creó el primer teléfono móvil realmente atractivo y compacto: el StarTAC, un best-seller de la industria de la telefoní­a.

Luego de años de explotar este modelo sin crear dispositivos significativamente más avanzados, Motorola volvió a tener un “hit” en sus manos con el RAZR. El ejecutivo de marketing Geoffrey Frost, reconocido como “el padre del RAZR”, salvó a la empresa inyectando ideas innovadoras, pero su fallecimiento en 2005 tras sufrir un infarto masivo dejó nuevamente a Motorola sin liderazgo. Frost tení­a 55 años.

La empresa fue decayendo en el mercado de móviles al tardar cinco años en encontrarle un sucesor – el RAZR V2 – al delgado teléfono de Frost, pero ya era relativamente tarde.

“La creación de dos compañí­as lí­deres nos dará mayor flexibilidad, estructuras de capital más apropiadas y un mayor enfoque gerencial, al igual que oportunidades de inversión más especí­ficas a nuestros accionistas”, dijo el CEO en un comunicado de prensa.

La división de teléfonos móviles de Motorola tuvo pérdidas de 1.200 millones de dólares en el último cuatrimestre de 2007, y su market share descendió de 23% a 13% en apenas un año. “La compañí­a ya no sabe cómo administrar su negocio hacia los consumidores, y está derrochando tiempo y dinero en un mercado que hace tiempo los dejó atrás”, dijo un reporte de Engadget. Allí­ se afirma que el CEO Greg Brown está tan distanciado de la tecnologí­a que hace que le impriman los correos electrónicos, dicta las respuestas a un asistente y se rehusa a usar la computadora.

Uno de los inversionistas, Carl Icahn (tiene 6,3% del control accionario), ha presionado para que se separe el negocio de móviles de la compañí­a y ha introducido demandas para que se le informe a los accionistas sobre el uso que los ejecutivos, los directores y sus familias han dado a los aviones de la empresa. Entre Icahn y la junta actual de Motorola han ocurrido roces acerca de la composición de la nueva directiva.

La división de teléfonos móviles podrí­a ahora integrarse a otra fabricante de teléfonos para realizar un joint venture, similar al esfuerzo conjunto que dió origen a Sony Ericsson -esta última es la más rentable de las compañí­as de teléfonos móviles, por encima incluso del lí­der de la industria, Nokia.

El blog Engadget asegura haber tenido acceso a una carta de Numair Faraz, asesor del anterior jefe de marketing de Motorola y “padre” del RAZR (Geoffrey Frost, fallecido en 2005) al CEO George Brown y la actual junta directiva.

Como quizá puedan recordar, trabajé con Geoffrey Frost como asesor personal durante su tiempo como como vicepresidente ejecutivo y Chief Marketing Officer de la compañí­a. Fue a mí­ a quien citaron en Forbes en 2003 diciendo que “el mayor problema de Motorola es que Samsung les patea el trasero”, y eventualmente pasé tres años trabajando con Geoffrey en sus esfuerzos de renovar la lí­nea de móviles de la compañí­a, y eventualmente presenciamos el lanzamiento del RAZR. Le dije a los diseñadores de la companí­a durante la reunión del 75o. aniversario de Motorola: creen algo más cool y más caro que todo lo que haya en el mercado, y todo el mundo va a querer tenerlo.

(…)

El antiguo CEO, Ed Zander, parecí­a tener más interés en su desempeño en el golf que en dirigir una de las compañí­as tecnológicas más grandes de los EEUU. Le dejaron el trabajo duro a Geoffrey. Siempre pensé que el secreto sucio de Motorola era que la estrategia de su máquina de hacer dinero era llevada por el CMO y no por los ejecutivos, que son más ineptos hoy que nunca.

Muchos de los que estuvieron cerca de Geoffrey creen que Ed Zander lo hizo trabajar hasta matarlo, poniendo en sus manos toda la presión del destino de la compañí­a. Su inoportuna muerte en 2005 fue dura para mí­, y supe que la compañí­a irí­a en picada desde entonces. En lo personal, su esposa Lynne culpaba a la compañí­a por su muerte. Ella se suicidó poco después.

Mientras, Ed Zander siguió sacando los dividendos del trabajo de Geoffrey mientras la empresa ganó billones sobrevendiendo el RAZR por años. En lugar de canalizar ese dinero a lo obvio, desarrollar más dispositivos revolucionarios para los consumidores, Zander compró empresas como Symbol y recompró billones de dólares en acciones.

Como le dije a Zander por teléfono en 2007, sentí­ que él estaba disponiendo a la compañí­a para un fracaso masivo. Zander tuvo la audacia de decirme: “Bueno, quizás a Geoffrey se le pudo haber ocurrido un mejor sucesor para el RAZR”, y que esperara grandes cosas en 2008. Supongo que tení­a razón, por su salidad de la compañí­a obtuvo 30 millones de dólares y eso no incluye sus acciones acumuladas de Motorola.

Via News.com