Andan con cuidado los consumidores en EEUU

Economista24.- Los consumidores norteamericanos comenzaron a tener miedo al futuro, tomando en cuenta que sus empleos no están tan seguros como creí­an y que los precios de la comida y de los combustibles seguirán en alza. Las tiendas de lujo, de electrónica y los concesionarios de vehí­culos reportan caí­das en sus ventas, pero las cadenas de mayoristas y artí­culos rebajados como Marshalls, BJ y Costco (al estilo de Makro y Graffitti) están boyantes. Lo tomamos de BusinessWeek.

Un gran número de consumidores estadounidenses han entrado en un estado de parálisis consumidores. Mientras que por años tuvieron un apetito desmedido por las mansiones, las camionetas, televisores de pantalla grandes y guardarropas nuevos, hoy cada vez más personas están presionando el botón de pausa. Si no son los compradores que se están aguantando antes de comprar una casa, son los vendedores que están prefiriendo esperar antes que tomar un precio muy inferior. Las decisiones están siendo diferidas, bien sea para adquirir automóviles, electrónicos o ropa.

Las lecturas que aparecieron esta semana acerca de los consumidores fueron casi uniformemente poco esperanzadoras. Las ventas de vehí­culos cayeron en los dos primeros meses del año y J.D. Power & Associates predice que las ventas totales en 2008 llegarán a 14.95 millones de vehí­culos, lo que serí­a el total anual más bajo desde 1995. Los detallistas están sufriendo, desde los de descuento como Target hasta las cadenas por departamentos como J.C. Penney y hasta las más caras como Nordstrom.

Incluso la mayor cadena de electrónicos, Best Buy, ha recortado sus predicciones para el año fiscal 2008 culpando a las débiles ventas de TVs, reproductores, cámaras y videojuegos. “La gente no comprará autos y televisores cuando descubran que el valor de sus balances personales no está claro”, dice Pat Conroy, vice-presidente de Deloitte & Touche USA.

El mensaje fue alto y claro en el último sondeo de confianza de consumidores publicado el 25 de marzo por Conference Board. El í­ndice se hundió en marzo, el tercer mes consecutivo de caí­da aguda. La lectura de 64.5 en una escala de 100 es el más bajo desde 2003. Las expectativas hacia el futuro de los consumidores están en su punto más bajo desde la recesión a principios de los 70.

Lo que mantiene a los estadounidenses en vela es la incertidumbre, acerca del destino de su empleador, de los ascendentes precios del combustible y la comida, y sobre su capacidad de mantener bajo control enormes facturas de tarjetas de crédito e hipotecas. “Los consumidores están preocupados por sus emleos, y los precios de la gasolina y de los alimentos han devastado la situación financiera para los hogares de ingresos bajos”, dice el invertigador Richard Curtin de la Universidad de Michigan y director del sondeo mensual de consumidores Reuters/Univ. de Michigan que saldrá a final de esta semana.

Lo único que la gente está llevando en cantidad son necesidades básicas. Van en bandada a sitios donde pueden ahorrar comprando al mayor, lugares como Costco – que reportó 31% de aumento en sus márgenes de ganancia en el último cuatrimestre – y BJ, la cadena de depósitos que reportó que sus márgenes se cuadriplicaron en el primer cuatrimestre. Las ventas de comida y ví­veres en las tiendas Wal-Mart aumentaron, dando a sus ventas al detal un empujón del 2.6%.

Cuando la gente ve ofertas verdaderas, decide gastar, aunque no copiosamente. Mientras que la mayorí­a de los detallistas reportaron ventas negativas en ropa y cosas del hogar en los últimos tres meses, TJX no ha reportado ni un sólo mes de ventas negativas durante el cambio de actitud. Esta cadena de Massachussetts compraa los fabricantes inventarios de mercancí­a no vendida por debajo de los precios al mayor, y los vende en sus tiendas T.J. Maxx, Marshalls y Home Goods. “Las ofertas son lo único que está caminando en este momento”, dice Conroy, de Deloitte.

BW