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Reconocidos expertos dialogaron sobre el impacto político, social y económico de la enmienda constitucional y sobre el comportamiento futuro de los actores gubernamentales, políticos y sociales una vez establecida la posibilidad de reelección presidencial.

Los contextos económico, político y social que afrontará el país, dependerá en gran parte de las medidas que aplicará el gobierno venezolano en los próximos meses. Las interrogantes sobre las acciones económicas que se tomarán para enfrentar la crisis, la certeza de un espacio para el nuevo liderazgo político, o las expectativas de la sociedad venezolana; fueron respondidas en el foro: “El país después de la enmienda”, que se llevó a cabo el pasado miércoles en la sede del IESA, San Bernardino.

El evento brindó la oportunidad a los asistentes de disertar sobre la perspectiva económica de la mano de Miguel Ángel Santos, quien aseguró hoy que la caída de los precios petroleros ha conseguido a Venezuela en una situación de contrastes: una dependencia de las importaciones, y la acumulación de fondos por parte del gobierno con los que tratará de hacerle frente a la crisis. Por lo tanto, las posibles medidas a tomar serán en función del tiempo en que se prologue la depresión de los precios de petróleo.

De acuerdo a su ponencia, Santos, afirmó que el gobierno aplicará medidas reversibles, reducciones en las asignaciones de divisas a impuestos temporales, incremento de la unidad tributaria (19%), desviación de dólares provenientes del petróleo hacia el mercado paralelo, entre otras. Medidas más drásticas como ajustes en el gasto público, devaluación o subida de tasas de interés se podrían aplicar dependiendo del comportamiento de los precios del crudo; y ese contexto podría generar inestabilidad económica y social.

Por su parte, Ramón Piñango, hizo un análisis del escenario social y señaló que “las preocupaciones, los temores y las expectativas de hoy tienen un papel fundamental en la conformación del futuro. Personas con estratos sociales diferentes tienen preocupaciones distintas que responden a sus respectivas realidades, las cuales tendrán un peso relevante en lo que ha de pasar en las semanas, meses y años que se aproximan”.

En ese sentido, el profesor Piñango destacó que hay dos países muy diferentes. Los de los estratos altos están acosados por preguntas como: ¿perderemos la libertad?, ¿sobrevivirá mi negocio?, ¿me expropiarán?, ¿conseguiré dólares? y los de los estratos bajos que se preguntan: ¿dónde consigo casa?, ¿qué puedo comprar con este salario?, ¿me alcanzará el dinero?, ¿perderé el empleo?, ¿por qué cerraron el Barrio Adentro?, ¿qué pasa con el mercado del gobierno?

Esos dos países están profundamente separados. La distancia social de quienes más tienen y la explotación social de las diferencias han profundizado la brecha entre esos dos países. El futuro del país depende, en buena medida, de la capacidad de las élites para cerrar esta brecha.

Finalmente, desde la perspectiva política Michael Penfold concluyó que Chávez logró consolidar el 15-F un capital que le permite abordar la crisis económica con dificultades y con un costo político alto pero que no implica su liquidación. Por lo tanto, la oposición venezolana todavía muestra que a nivel nacional no es capaz de articular una coalición mayoritaria y si no penetra nuevos espacios o construye sobre las divisiones del chavismo tendrá un desempeño decepcionante.

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