Minera Rusoro podrí­a bajar sus inversiones en Venezuela por lí­mite de exportaciones

Foto: Bernard Bisson/Sygma, Archivo

La minera rusocanadiense Rusoro podrí­a recortar su plan de inversiones de unos 200 millones de dólares en Venezuela, a menos de que el Gobierno modifique una resolución que limita sus exportaciones, dijo el miércoles el presidente ejecutivo de la empresa.

Rusoro Mining, que opera el rico yacimiento Choco 10 al sureste del minero estado Bolí­var, está obligada por ley a vender al Banco Central de Venezuela el 60 por ciento de su producción y destinar otro 30 por ciento para el consumo doméstico, lo que ha reducido sus márgenes para exportación.

“Creo que la solución es polí­tica”, dijo el presidente ejecutivo de la transnacional, Andre Agapov, en una entrevista telefónica con Reuters.

El ejecutivo dijo que Rusoro espera lograr un acuerdo con el Gobierno venezolano que les permita vender por lo menos la mitad de su producción en el mercado internacional.

“Esto determinará nuestras futuras operaciones en todas nuestras minas (…) si no logramos cambiar la resolución, las futuras inversiones serán mí­nimas”, advirtió Agapov.

Los 200 millones de dólares que Rusoro planea inyectar en los próximos dos años a sus operaciones en Venezuela pretenden la producción a unas 500.000 onzas al año, desde las 125.700 del 2009.

Pero otras distorsiones monetarias también golpearon los libros de la empresa rusa, que vio caer su producción en el primer trimestre del año a 25.142 onzas, un 34 por ciento menos que el mismo perí­odo del 2009.

La empresa sufrió además por tener que importar maquinaria e insumos en la tasa de cambio no oficial.

Rusoro, que ingresó al paí­s con la bendición del mandatario socialista Hugo Chávez, tiene que vender al emisor y repatriar capitales a una tasa oficial de 4,30 bolí­vares por dólar, en medio del estricto control de cambios que rige en la nación desde 2003.

La minera rusa compró el yacimiento Choco por 525 millones de dólares a la empresa sudafricana Gold Fields en el 2008, alentada por la promesa de Chávez de excelentes condiciones.

RESPETO SOBERANO

Trabajadores de la minera están realizando desde la semana pasada protestas contra la medida del Gobierno. Según una nota publicada esta semana en los diarios locales, está amenazada la estabilidad de unos 1.600 puestos fijos de trabajo y de otros 8.000 contratistas.

El Banco Central de Venezuela asegura que necesita el oro para mantener el nivel de sus reservas internacionales en oro, que a febrero de este año sumaban 364 toneladas, lo que coloca a Venezuela como el décimo segundo paí­s con mayores reservas.

El oro, a diferencia de otras materias primas, suele beneficiarse de la incertidumbre económica, al ser visto por los inversores como un refugio seguro.

“Nosotros respetamos la soberaní­a y las decisiones del paí­s, pero al mismo tiempo requerimos que el Banco Central nos ayude a buscar un mecanismo”, dijo Andrea Padovani, presidente de la unidad local de la minera, a Reuters.

“Queremos seguir trabajando en el paí­s”
, añadió.

Chávez ha dicho que explotará los importantes yacimientos aurí­feros Las Cristinas y Brisas con aliados rusos como Rusoro, en lugar de las canadienses Gold Reserve y Crystallex, que aún mantienen derechos sobre los yacimientos.

“Por el momento el Gobierno no ha hecho nada y no hemos adelantado las negociaciones
(…) Nuestra prioridad es la (modificación de la) resolución del Banco Central”, sentenció Agapov.

Los yacimientos de Las Cristinas y Brisas tienen reservas de oro valoradas en más de 30.000 millones de dólares.

(Por Eyanir Chinea, editado por Marcel Deza)
Reuters