Gasolineras en frontera con Brasil y Colombia en alerta por expropiación

Foto: Mariana Larrazábal, archivo

Administradores de gasolineras en Venezuela pidieron el miércoles al Gobierno del presidente Hugo Chávez que reconsidere la expropiación de 23 estaciones en zonas fronterizas bajo sospecha de contrabandear combustible subsidiado a Brasil y Colombia.

Los empresarios temen que las expropiaciones de gasolineras se extiendan a otras regiones a lo largo de las fronteras.

Venezuela, el mayor productor de crudo de América del Sur, tiene una de las gasolinas más baratas del mundo. Decenas de miles de barriles son contrabandeados diariamente a Brasil y Colombia.

“Acordamos solicitar el cese inmediato de las medidas de ocupación de estaciones hasta tanto se produzca una reunión con el Ejecutivo (…) para exponer esta grave situación y sus consecuencias”, dijo el gremio de expendedores de combustible Fenegas en un comunicado.

La federación, que agrupa a las 1.800 estaciones del paí­s, informó que más de 200 trabajadores que laboraban en las gasolineras expropiadas fueron reemplazados por personal no capacitado reclutado por el Gobierno.

Fenegas se declaró en “emergencia permanente” y solicitó a las autoridades “reconsiderar” la medida.

Los propietarios temen que tras expropiar siete gasolineras en el estado occidental de Táchira fronterizo con Colombia y 16 en Bolí­var en el lí­mite con Brasil, el Gobierno también ocupe gasolineras en Zulia y Apure.

Chávez, quien dice liderar una revolución socialista en el paí­s socio de la OPEP, está nacionalizando aquellas industrias que considera estratégicas, desde proyectos petroleros hasta empresas de alimentos.

En los últimos meses ha arremetido contra el comercio, al que acusa de especular para enriquecerse y desestabilizar a su Gobierno socialista.

INCERTIDUMBRE

Chávez ordenó el fin de semana intervenir y expropiar varios locales comerciales en Caracas, que, dijo, habrí­an incurrido en sobreprecio y acaparamiento.

Meses atrás nacionalizó la cadena de hipermercados Exito, del grupo francés Casino.

Los administradores de las gasolineras afectadas desconocen si el Gobierno los indemnizará. En algunos casos son dueños del terreno y la infraestructura que integra la estación. En otros, fungí­an como operadores.

“No sólo nos quitaron la estación, sino también los locales comerciales que están adentro y que era lo que a muchos les permití­a subsistir”,
dijo una empresaria, que prefirió no ser identificada.

Los precios de la gasolina están congelados desde hace 12 años en Venezuela, donde el expendio es un negocio a pérdida.

Dado la enorme diferencia de precios con Brasil y Colombia, decenas de miles de barriles son contrabandeados diariamente a través de las fronteras.

Para intentar frenar el contrabando, Venezuela estableció años atrás cupos máximos de venta de combustible por automóvil en las zonas fronterizas. Pero esta medida no ha sido efectiva.

Algunos dueños de estaciones se sienten engañados por el Gobierno, que en 2008 dictó una ley para reordenar el mercado interno de combustibles con la cual excluyó del negocio a las petroleras Exxon Mobil, Chevron y BP, pero ratificó a los pequeños expendedores.

(Por Marianna Párraga; Editado por Mónica Vargas)
Reuters

Find Related Items Print