Gobierno español adoptará reforma laboral sin pacto con sindicatos y empresa

Detalle la pegatina que llevaba uno de los funcionarios y el personal laboral del sector público, que fueron convocados por los sindicatos a un paro de 24 horas en contra del recorte salarial medio del 5% aprobado por el Gobierno como una de las medidas de ajuste para acelerar la reducción del déficit público, concentrados esta mañana en los Nuevos Ministerios, en Madrid. EFE/Javier Lizón

La negociación entre gobierno, sindicatos y empresarios españoles para reformar el mercado laboral fracasó este jueves, lo que obligará al ejecutivo socialista a adoptarla él solo –otra medida impopular tras aprobar el plan de austeridad– y a enfrentar una posible huelga general.

La última ronda de tratativas terminó el jueves al alba tras más de 10 horas de negociación sin acuerdo entre el gobierno socialista, los principales sindicatos, Comisiones Obreras (CCOO) y Unión General de Trabajadores (UGT) y la asociación de empresarios CEOE.

“Hay un problema de enfoque” sobre “para qué debe servir la reforma”, admitió el secretario general de UGT, Cándido Méndez.

El presidente de la CEOE, Gerardo Dí­az Ferrán, lamentó en la radio Onda Cero que los sindicatos “no quieran ver la realidad” y no apoyen una reforma que están “clamando” las instituciones internacionales.

Y confió en que el gobierno, que anunció que adoptará esta reforma incluso sin acuerdo, “esté a la altura de las circunstancias que necesita la economí­a del paí­s y que exigen los mercados”.

La reforma, que demandan el Fondo Monetario Internacional (FMI), los empresarios y numerosos economistas, pretende fomentar el empleo en un momento en que en España está desocupada más del 20% de la población activa, el doble que en la Eurozona y la tasa más alta de los paí­ses del euro.

“Queremos ir a un modelo donde la contratación indefinida sea la norma (…) frente a la contratación temporal”; “reducir (…) el coste del despido sin que los trabajadores pierdan derechos” y “hacer un cambio en la flexibilidad interna en la empresa (…) en lo que afecta a la jornada”, “condiciones de trabajo” y “regulación salarial y los convenios”, explicó el presidente del gobierno español José Luis Rodrí­guez Zapatero.

Además de crear empleo fijo y que las indemnizaciones por despido sean más baratas, se estudia adoptar la medida alemana de reducción de la jornada laboral y el sueldo en tiempos de crisis y el modelo austriaco de creación de un fondo por parte de las empresas del que saldrán las indemnizaciones, según varios medios españoles.

El desempleo en España, que antes del inicio de la crisis financiera llegó a estar en el 8% en 2007, ha estado tradicionalmente por encima de la media de la Eurozona y su espectacular incremento responde a la caí­da en picado del boyante sector de la construcción inmobiliaria sumada a la crisis.

“España tiene un mal histórico: cada vez que hay una crisis económica, nuestra tasa de paro duplica la media europea. Tenemos un modelo (…) que cuando hay una crisis produce un altí­simo grado de paro y una alta tasa de temporalidad”, resumió Zapatero.

Este anunció recientemente que si no se llegaba a un acuerdo con sindicatos y empresarios, el ejecutivo aprobará la reforma el 16 de junio.

Esta medida se añade al plan de austeridad recientemente aprobado por el gobierno, presionado por la Eurozona y los mercados, para bajar el déficit, del 11,2% del PIB en 2009, hasta el 3% fijado por Bruselas, lo que incluye el recorte de los sueldos de funcionarios en un 5% de media.

El gobierno presentará el viernes su propuesta a los agentes sociales y a los partidos polí­ticos, cuyo apoyo necesita en el Congreso para aprobarla.

La principal formación en la oposición, el conservador Partido Popular (PP), anunció que está dispuesto a apoyarla.

La aprobación de esta reforma, que se negociaba desde hací­a dos años y con más intensidad desde febrero, obligará a Zapatero a tomar otra dura decisión frente a la crisis sin apoyo social, después de un plan de austeridad aprobado in extremis en la cámara y con una huelga de funcionarios el martes.

Los sindicatos amenazaron además con una huelga general si la reforma laboral se decidí­a sin consenso.

Pero esto no es todo, ya que la Eurozona pidió a España más medidas de ajuste después de 2011 y el gobierno ya piensa en reformar las pensiones de jubilación para que la Seguridad Social sea sostenible dentro de dos o tres décadas.

Por Elisa Santafé
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