Reuters: Nuevo Gobierno colombiano conservarí­a polí­tica económica

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La polí­tica económica de Colombia, enfocada en el libre mercado y en el apoyo a la iniciativa privada, se mantendrí­a sin grandes variaciones, independiente de quien gane la presidencia, el oficialista y favorito Juan Manuel Santos o el lí­der verde Antanas Mockus.

Las propuestas económicas de los aspirantes, que disputarán el domingo una definitiva segunda vuelta, profundizarí­an el modelo aplicado por el presidente Alvaro Uribe, aunque con hincapié en la infraestructura, la apertura de nuevos mercados y la construcción de viviendas, de acuerdo con analistas.

Aunque quien logre el favor del electorado para gobernar entre el 2010 y el 2014 al paí­s productor de petróleo, carbón y café, enfrentará el desafí­o de sacar adelante en el Congreso cruciales reformas en los campos tributario, manejo de regalí­as y de la regla de balance fiscal.

Las tres reformas permitirí­an al paí­s blindarse de los efectos de la denominada “enfermedad holandesa”, concepto que se le asigna a las consecuencias dañinas provocadas por un aumento significativo en los ingresos de un paí­s.

En el caso particular de Colombia, la elevada entrada de divisas por los boyantes sectores petrolero y minero podrí­a presionar al alza la cotización de la moneda local y amenazar a las demás actividades exportadoras.

“En materia económica, es clara la identidad sobre el modelo actual”, afirmó recientemente una editorial del diario de economí­a y negocios Portafolio.

“El modelo está orientado a romper los cuellos de botella en áreas como la infraestructura, impulsar la construcción y lograr una mayor inserción en el mercado internacional”, explicó.

LA POBREZA, TAREA PENDIENTE

La polí­tica económica de Uribe, premiada con flujos de inversión extranjera directa de casi 51.000 millones de dólares entre el 2002 y el 2009 y un crecimiento promedio del 4 por ciento, marcó diferencias con las de sus vecinos Venezuela y Ecuador, poco amistosos al liberalismo.

Pero no fue efectiva en destronar la pobreza, que ataca a casi la mitad de los 44 millones de habitantes, ni al desempleo, que alcanza a un 12 por ciento. Según expertos, las polí­ticas gubernamentales fueron más efectivas en abaratar el capital y no la contratación de mano de obra.

Algunos analistas creen que la diferencia entre Santos y Mockus se ve en la manera de asumir la reforma tributaria que le espera al paí­s.

Mientras Mockus cree que se necesitan más ingresos para superar el déficit fiscal, Santos se centrarí­a en luchar contra la evasión y en una mejor administración del gasto.

“La gran diferencia, como están las cosas ahora, va a depender del tema de impuestos”, dijo el director de análisis económico de la corredurí­a Acciones y Valores, Alexander Cárdenas.

“La inversión extranjera va a entrar con la misma fuerza y el paí­s se va a concentrar en los temas mineros, para lo cual debe ayudar la regla fiscal”, aseguró.

La adopción de una regla fiscal como la que funciona en Chile y Noruega, que permite ahorrar buena parte de los ingresos estatales por las exportaciones de petróleo y mineras para usar tales fondos en tiempos difí­ciles, deberá ser defendida por el próximo Gobierno en el Congreso.

“La inversión extranjera va a entrar con la misma fuerza y el paí­s se va a concentrar en los temas mineros, para lo cual debe ayudar la regla fiscal”

En materia del manejo de regalí­as, por las que se esperan unos 6.000 millones de dólares en la próxima década, Santos propone que se dejen en el exterior, para luego invertirlas en innovación tecnológica, educación y en cubrir las necesidades básicas insatisfechas.

Mockus no se diferencia mucho, pero para él es más urgente estar al tanto de su manejo para evitar la corrupción y el despilfarro que se generan actualmente.

Para el candidato del Partido Verde, se necesita un alza y una simplificación de los actuales impuestos al valor agregado y a la renta, mientras que Santos prefiere una ampliación de la base de cobro para no desestimular la iniciativa privada.

En este contexto, el analista Alvaro Forero estima que las diferencias de Santos y Mockus se centran más en los énfasis de sus modelos de desarrollo que en las polí­ticas macroeconómicas, los que sin embargo no se han revelado claramente en la campaña electoral.

“El debate no ha estado enfocado en los esquemas ideológicos clásicos de izquierda y derecha, quizás porque Mockus es ideológicamente moderado y de centro, y Santos no es dogmático y tiene un origen liberal”, afirmó Forero.

Para el experto, mientras Santos cree en el modelo actual basado en mejorar la seguridad y mantener los incentivos a los inversionistas, Mockus piensa que el camino al desarrollo empieza por crear una sociedad civilizada, que reduzca la adicción a la ilegalidad con una mayor educación.

Por Javier Mozzo Peña, Editado por Ignacio Badal
Reuters