Parlamento español aprobó la polémica reforma laboral

Foto: REUTERS/Andrea Comas

El Congreso de los Diputados de España aprobó este martes el decreto ley sobre la reforma laboral adoptado la semana pasada por el gobierno, una de las medidas del socialista José Luis Rodrí­guez Zapatero para enfrentar la crisis económica y aliviar el 20% de desempleo existente entre la población activa.

La reforma, que fue aprobada por el ejecutivo de forma urgente como un decreto ley y ya ha entrado en vigor, fue respaldada en la cámara por 168 votos a favor de los diputados del gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE), 173 abstenciones y ocho votos en contra.

Los parlamentarios también votaron a favor de que esta reforma se debata en los próximos meses en la cámara como proyecto de ley para que los partidos polí­ticos puedan presentar enmiendas.

La nueva legislación laboral “favorecerá directamente a más de 8 millones de trabajadores que o bien se encuentran en paro o tienen un contrato de trabajo temporal”, aseguró en la cámara el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho.

Según un informe del ejecutivo, éste calcula que la reforma abrirá la puerta a la firma de 2,37 millones de contratos de trabajo indefinidos desde julio hasta finales de 2011.

El ministro recordó que la reforma pretende “impulsar la creación de empleo estable”, “restringir el uso injustificado de la contratación temporal” y “evitar el encadenamiento sucesivo de contratos temporales”.

Además se aprueba la creación de un fondo para cada trabajador para que su indemnización por despido cueste más barata a la empresa e impulsar la “flexibilidad” en las condiciones de trabajo.

Corbacho negó que la nueva legislación abarate la indemnización por despido, lo que le reprocharon varios diputados. La reforma pretende ampliar el uso del llamado contrato de fomento del empleo, que tiene una indemnización menor que un contrato normal, de 33 dí­as en vez de 45, y el despido por causas económicas, con una indemnización de 20 dí­as.

“Esta no es la reforma laboral que necesita España”; “es la reforma del despido”, “y pretendemos mejorarla con nuestras enmiendas”
, declaró la diputada Soraya Sáenz de Santamarí­a, del principal partido opositor, el Partido Popular (PP).

“No podemos seguir basando la flexibilidad en la expulsión del mercado laboral de los trabajadores temporales”, denunció.

Esta medida forma parte de un duro plan de ajuste con el que el gobierno enfrenta la crisis económica, presionado desde hace meses por la Eurozona y los mercados para que reduzca un déficit elevado al 11,2% del producto interior bruto (PIB) y con una elevada deuda de las entidades privadas.

Apoyada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), empresarios y economistas, la reforma fue aprobada por el gobierno sin el acuerdo de los sindicatos ni de los empresarios, con quienes negociaba desde inicios de año.

Los sindicatos, que creen que estas nuevas medidas incrementarán el desempleo, han convocado una huelga general el 29 de septiembre y manifestaciones en todo el paí­s el 30 de junio.

Los trabajadores públicos ya hicieron huelga hace dos semanas contra otra medida tomada por el gobierno, el recorte de sus sueldos este año en una media del 5%.

Además del debate en la cámara de esta reforma, en los próximos meses el ejecutivo debe negociar la reforma de las pensiones de jubilación y preparar los presupuestos para el próximo año, para los que la Comisión Europea le pidió que ahorre un 1,75% del producto interior bruto (PIB), más de los 10.000 millones de euros que Madrid preveí­a recortar en 2011.

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