Unión Europea pide a lí­deres del G20 restaurar confianza en la economí­a global

El presidente de la Comisión Europea José Manuel Barroso, centro derecha, habla con el presidente del Parlamento Europeo Jerzy Buzek, izquierda, durante una sesión plenaria en la sede del organismo en Bruselas el miércoles, 23 de junio del 2010. (Foto AP/Virginia Mayo)

La Unión Europea pidió a los gobernantes del Grupo de los 20 paí­ses ricos y emergentes que acuerden cuándo levantarán las medidas de estí­mulo que sustentan el crecimiento económico, restaurando así­ la confianza en la economí­a global.

En una carta el miércoles a los lí­deres del G20, la UE pidió que aprueben un impuesto global sobre las transacciones financieras y otros impuestos a las instituciones financieras para ayudar a pagar los costos de liquidación o salvamento de bancos en riesgo de derrumbe.

El bloque de 27 naciones estará representado en el G20 por el presidente europeo Herman Van Rompuy y el titular de la Comisión Europea, José Manuel Barroso.

Las medidas de los gobiernos europeos para reducir la deuda pública han causado alarma en Estados Unidos y otras naciones volcados en el aumento del gasto público para mantener la economí­a a flote.

Herman Van Rompuy, quien encabeza las negociaciones entre los 27 gobiernos de la UE, dijo al Parlamento Europeo en Bruselas que Europa considera esencial su programa de austeridad para reducir la crisis de la deuda soberana que ha hecho perder al euro el 20% de su valor frente al dólar.

“De no ser enmendados los déficit insostenibles podrán ocasionar a la postre una pérdida fatal de credibilidad y confianza con duraderos daños económicos”, advirtió. “Si perseveramos, confí­o plenamente que Europa superará la situación”.

Todas las naciones de la UE desean reducir su deuda pública el año que viene —incluso paí­ses como Alemania, la mayor economí­a del bloque_, lo que ha ocasionado temores de que la austeridad europea pueda ser excesiva y perjudicial para la recuperación económica global.

La carta de Van Rompuy y José Manuel Barroso, director de la Comisión Europea, el brazo ejecutivo de la UE, dijo que el G20 deberí­a acordar una “estrategia de salida coordinada y diferenciada”.

Pidió además reformas estructurales para fomentar el empleo — un gran desafí­o para Europa — y una mayor flexibilidad en el tipo de cambio a fin de incrementar la demanda de bienes extranjeros en paí­ses como China.

La UE dijo que recibió con agrado la medida china para permitir que suba su divisa frente al dólar, lo que podrí­a incrementar las importaciones chinas de bienes fabricados en Estados Unidos y Europa.

La Unión Europea pedirá al G20 que considere aprobar un impuesto global a las transacciones bancarias — y continúe examinando esos impuestos a nivel mundial pese a la oposición de Canadá y Australia.

Van Rompuy dijo que estas medidas hacen de los europeos “pioneros” que no ganarán aplausos.

“Hemos adoptado valerosas iniciativas y las defenderemos a nivel mundial”, dijo. “En ciertas áreas, como los impuestos bancarios, si no hay un acuerdo a nivel mundial, actuaremos en Europa”.

Suecia impone ya un impuesto a los bancos para financiar los futuros rescates. Gran Bretaña propuso una carga similar y Alemania considera una.

La carta pidió además al G20 “que renueve y extienda” la promesa de evitar las medidas proteccionistas y mantenga el libre comercio.

Por AOIFE WHITE
Copyright 2010 The Associated Press.