La Fed mantiene tasas y modera optimismo sobre la economí­a

La Reserva Federal reconoció el miércoles el vacilante ritmo de la recuperación económica de Estados Unidos y renovó su compromiso de mantener la tasa federal de fondos en niveles excepcionalmente bajos por un prolongado periodo de tiempo.

En un comunicado al finalizar su encuentro de dos dí­as, la Fed redujo su evaluación sobre el ritmo de la recuperación económica, destacando la debilidad en algunos sectores, y emitió una nota de cautela sobre la volatilidad de los mercados financieros por los problemas de deuda en Europa.

No obstante, reiteró sus expectativas de que la economí­a continuará emergiendo gradualmente de su peor recesión en décadas.

“Las condiciones financieras están apoyando menos el crecimiento económico, reflejando mayormente los acontecimientos en el exterior”, dijo el banco central en su comunicado.

Como se esperaba, la Fed mantuvo las tasas de interés en la franja de cero al 0,25 por ciento que fijó en diciembre del 2008 para enfrentar una profunda recesión y una virulenta crisis financiera.

El presidente de la Reserva Federal de Kansas City, Thomas Hoenig, se opuso a la decisión sobre las tasas por cuarto encuentro consecutivo, argumentando que el compromiso de mantener las tasas de interés ultrabajas por un largo tiempo conlleva el riesgo de perpetuar el ciclo de auge y caí­da en la economí­a.

La Fed dijo dijo que la recuperación económica estaba “avanzando”, un cambio frente a su evaluación de abril, cuando dijo que la economí­a continuaba fortaleciéndose.

La Fed también reconoció la reciente desaceleración de la inflación. El banco central destacó que los precios de la energí­a y de otras materias primas habí­an descendido en meses recientes y que la inflación subyacente se inclinaba a la baja.

Recientes informes decepcionantes sobre los mercados laborales y de vivienda, la turbulencia financiera en Europa y una medida clave de la inflación en mí­nimos en cuatro décadas han generado dudas sobre la salud de la economí­a estadounidense, llevando a algunos analistas a modificar sus pronósticos sobre el momento en que la Fed subirá las tasas.

FED DIVIDIDA

Aunque la mayorí­a de los economistas considera que una próxima decisión sobre las tasas será al alza, algunos han sugerido que la Fed deberí­a considerar medidas adicionales para impulsar el crecimiento y el préstamo.

Un informe del miércoles mostró que las ventas de nuevas casas unifamiliares se desplomaron a su menor ritmo anual en mayo, tras expirar el impulso de un crédito impositivo, asestando otro revés a las esperanzas de una rápida recuperación del crecimiento económico.

El presidente de la Fed, Ben Bernanke, dijo este mes a un panel del Congreso estadounidense que creí­a que la demanda privada estaba finalmente alentando a la economí­a, tras un perí­odo en el que la ayuda del Gobierno era fundamental.

Aún así­, señaló que se necesitarí­a “mucho tiempo” para recuperar los cerca de 8,5 millones de empleos perdidos entre el 2008 y el 2009.

El mismo resumen anecdótico de la Fed -el Libro Beige- sobre las condiciones de la economí­a en todo el paí­s desde el último encuentro de polí­tica monetaria señaló que aunque las condiciones continuaban mejorando, el ritmo de crecimiento era modesto.

Algunos funcionarios de la Fed han dicho en semanas recientes que ven que la recuperación del crecimiento económico está ganando fuerza.

Hoenig ha argumentado que la recuperación es bastante sólida y que el riesgo de inflación por las polí­ticas monetarias suaves de la Fed es muy serio, afirmando que se requiere subir las tasas al 1 por ciento bastante rápido.

Bernanke dijo que esperaba que la mayor economí­a del mundo se expanda este año a una tasa anualizada del 3 por ciento y que gane fuerza en el 2011.

Mientras que la mayorí­a de economistas aún espera que la próxima decisión de la Fed sobre las tasas sea para subirlas, aunque no hasta el próximo año, recientes datos negativos han llevado a analistas a preguntarse si la Fed deberí­a comenzar a inyectar más estí­mulo a la economí­a.

Más compras de activos y otro “alivio cuantitativo” para inyectar a la economí­a con reservas que puedan prestar los bancos, serí­a el más probable mecanismo de acción.

La economí­a creó empleos en mayo, pero la parte más fuerte fue en posiciones del sector público. Además, las solicitudes de hipotecas se han desplomado desde que expiró un incentivo tributario a fines de abril y las ventas de casas usadas cayeron inesperadamente el mes pasado.

La turbulencia financiera en Europa por dudas sobre la capacidad de algunos miembros de la zona euro de cumplir sus obligaciones de deuda ha afectado a los mercados financieros, elevando la tasa de préstamo interbancario y desatando temores de una renovada restricción del crédito.

En Estados Unidos, el préstamo bancario ha seguido restringido a medida que los bancos endurecieron las normas crediticias y debido a que los problemas con los préstamos comerciales inmobiliarios en sus libros frenan su capacidad de otorgar créditos.

Frente a ese telón de fondo, los precios al consumidor, excluyendo los costos de alimentos y energí­a, subieron un leve 0,9 por ciento hasta mayo frente al mismo periodo del año anterior. A los funcionarios de la Fed les gustarí­a ver la inflación subyacente interanual entre el 1,5 y el 2 por ciento.

Una inflación excesivamente baja podrí­a ser un problema, ya que los consumidores contendrí­an el gasto a la espera de más rebajas en los precios y las empresas recortarí­an los precios para atraer compradores, poniendo en marcha una peligrosa espiral deflacionaria.

Por Mark Felsenthal
Reuters