Análisis Reuters sobre la expropiación de los taladros petroleros

La nacionalización de 11 taladros de la estadounidense Helmerich & Payne en Venezuela no se extenderá a otras grandes empresas del sector, dijo el jueves un lí­der de la industria que provee equipos de perforación a la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).

El miércoles, el ministro de energí­a venezolano, Rafael Ramí­rez, anunció que PDVSA tomará el control operativo de los 11 equipos después que fracasaron las negociaciones para acordar el pago de las operaciones, que según Helmerich & Payne suma 43 millones de dólares.

La compañí­a estadounidense, una de las principales de las que operan en el paí­s, dijo que recibió con “sorpresa” el anuncio y que hasta el momento no tienen comunicación oficial sobre la nacionalización de sus taladros, que están inactivos desde hace un año.

El presidente Hugo Chávez nacionalizó buena parte de la industria petrolera en los últimos tres años, pero no se involucró mayormente con la actividad de perforación, lo que podrí­a aumentar el riesgo de que empresas de servicios como Schlumberger o Halliburton estén en la mira.

Pero a diferencia de Helmerich & Payne, esas compañí­as no han enfrentado públicamente a PDVSA, que registra atrasos en sus pagos a los proveedores desde que los precios del petróleo cayeron en el 2008. Y sus taladros continúan operando.

“No creo que (la nacionalización) se extienda a las compañí­as grandes. PDVSA reconoce que la polí­tica de expropiaciones ha traí­do grandes inconvenientes operacionales”, dijo Reneiro Contreras, presidente de la Asociación de Contratistas Petroleras y Afines de Venezuela.

PDVSA y H&P, cuyos activos en el paí­s suman unos 100 millones de dólares incluyendo efectivo según dijo la empresa, negociaban desde 2009 el pago del alquiler de sus taladros.

“Nuestra disputa con PDVSA nunca ha sido muy complicada y nuestra posición sigue siendo clara: Simplemente queremos recibir el pago por el trabajo que ya hemos realizado. Hemos dicho en repetidas ocasiones que querí­amos volver a trabajar, pero no de gratis“, dijo Hans Helmerich, presidente de H&P.

Voceros de PDVSA no estuvieron disponibles de inmediato para comentar sobre las declaraciones de H&P.

Chávez realizó expropiaciones en importantes sectores de la economí­a, lo que según sus crí­ticos ha vulnerado la capacidad productiva nacional y afectado la producción petrolera del paí­s, que se encuentra atravesando una recesión económica.

LISTA DE EXPROPIACIONES

En mayo del año pasado, PDVSA expropió 76 empresas que le proveí­an servicios relacionados con la producción de crudo, la mayor parte de ellas en el estado Zulia, lo cual ha contribuido a la merma que sufre la extracción en el occidente del paí­s.

Entre los activos que PDVSA tomó se encuentran los de las firmas estadounidenses Williams , Exterran , además de los de la británica John Wood Group

Un año antes habí­a nacionalizado el taladro en aguas someras que operaba ENSCO en el proyecto Corocoro.

“El Gobierno venezolano quiere tener la torta y comérsela también, apuntando a los activos de pequeñas empresas del sector de servicios para intimidar al resto”, dijo Patrick Esteruelas, analista de la firma Eurasia Group.

La estatal dijo el mes pasado que hay casi 190 taladros activos en el paí­s, de los cuales unos 90 serí­an de perforación y el resto de rehabilitación y mantenimiento de pozos, pero estas cifras no coinciden con lo que reporta la Organización de Paí­ses Exportadores de Petróleo (OPEP).

Más de la mitad de estas unidades son propiedad de la estatal.

“Aunque hay empresas de taladros en riesgo, porque no han llegado a convenios de pago, la estrategia de PDVSA apunta más bien a la creación de empresas mixtas”, agregó Contreras.

El presidente de la filial PDVSA Ingenierí­a y Construcción, José Ramón Arias, informó dí­as atrás que la primera de estas sociedades ya se constituyó con la brasileña Odebrecht para ampliar dos refinerí­as en Venezuela, y otra filial, PDVSA Servicios, busca alianzas con las empresas de perforación.

Schlumberger, gigante global y la más grande de las empresas de taladros en Venezuela, habrí­a acordado con PDVSA este mes la renovación del proyecto que le permite operar seis unidades (jackups) en el Lago de Maracaibo.

Esta información aún no ha sido confirmada por la empresa.

Por su parte, Weatherford International Ltd, que opera seis taladros en el paí­s, informó que sólo tiene uno activo en este momento.

Pero aclaró que negocia con PDVSA para convertir parte de sus deudas por cobrar a dólares y reactivar las otras cinco unidades en algunos de los proyectos de la Faja del Orinoco.

Muchas de estas negociaciones ocurren mientras PDVSA intenta recuperar su declinante producción, que pasó de un máximo de 3,09 millones de barriles por dí­a (bpd) en 2009 a 2,94 millones de bpd en la actualidad, y tras retomar los presupuestos operacionales que habí­a recortado por la caí­da de los precios del crudo.

“El problema de la falta de pago (de PDVSA a las empresas contratistas) prosigue”, dijo Contreras. “Argumentan problemas financieros, pero también hay trabas administrativas, no funcionan correctamente los sistemas de pago y se extraví­an las facturas”, señaló.

Con información de Reuters