Pdvsa enfrenta riesgo de demanda por derrame en Lago de Maracaibo

AFP PHOTO/Juan Barreto, Archivo


Inmensos manchones negros en medio del agua a lo largo de decenas de kilómetros, numerosos peces y aves muertas en las orillas,
y unos 600 humildes pescadores al borde de la quiebra, es el saldo hasta ahora del derrame petrolero en el Lago de Maracaibo, el mayor de Latinoamérica y uno de los principales centros de explotación de crudos del paí­s.

Ante las dimensiones del accidente que afecta desde hace más de un mes a la costa oriental del lago, y ha comenzado a expandirse hacia el norte, grupos de pescadores denunciarán la próxima semana ante la Fiscalí­a a la corporación estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) por “daños ambientales”, y lograr que se indemnice a los afectados, dijo a la AP Carlos Petit, secretario del Sindicato de Trabajadores del estado occidental del Zulia.

El ministro de Energí­a y presidente de PDVSA, Rafael Ramí­rez, al hablar por primera vez del incidente admitió el miércoles que fue detectada una “fuga” petrolera en el lago. Dijo a la estatal Agencia Venezolana de Noticias (AVN) que funcionarios de la corporación trabajan para resolver el problema.

Sin ofrecer detalles sobre las dimensiones y causas del accidente, Ramí­rez indicó, en una visita al Zulia, que “no pueden establecerse paralelismos con el derrame en el Golfo de México”, y dejó entrever que la “fuga” podrí­a estar en las viejas tuberí­as petroleras que hay en el lago, que alcanzan a unos 45.000 kilómetros.

“Bajo el puente sobre el lago uno tira las redes al fondo y salen llenas de petróleo. Salen con unas pelotas de petróleo, como si fueran pelotas de agua”,

“Tenemos más de dos meses que nos han bajado los ingresos abruptamente”, señaló preocupado Alfonso Moreno, un pescador de 49 años, al relatar que de 100 kilos de pescado que sacaba diariamente, ahora apenas logra diez.

“Bajo el puente sobre el lago uno tira las redes al fondo y salen llenas de petróleo. Salen con unas pelotas de petróleo, como si fueran pelotas de agua”, dijo Moreno en conversación telefónica con la AP.

Aseguró que cerca de 600 pescadores se encuentran en una difí­cil situación económica a consecuencia del derrame en el Lago de Maracaibo.

Admitió que después de 35 años dedicado a la pesca, y de ver numerosos derrames de crudo en la zona, éste es uno de sus momentos más difí­ciles, debido a que el accidente petrolero “acabó” con los ingresos para mantener a sus cinco hijos, y su esposa ha tenido que salir a trabajar como doméstica para “siquiera poder medio llenar un vaso de agua en la casa”.

“Aquí­ se han visto ciertos derrames, porque eso es común donde hay petróleo, pero los sacaban con tiempo”, dijo Moreno, al comparar el actual accidente con otros en el pasado. Dijo que hace sólo dos semanas que PDVSA inició las labores para detener la fuga, a pesar de que los pescadores vení­an denunciando el hecho desde mayo.

A inicios de mes diarios y televisoras locales difundieron imágenes de algunas áreas del lago que tení­an extensas manchas negras, y de aves y peces atascados en un lodazal de petróleo y desechos a las orillas.

En esa oportunidad, el ministro del Ambiente, Alejandro Hitcher, dijo a la televisora estatal que “no hay ninguna situación de derrame, de emergencia, ni de contingencia”, y acusó a los medios de tratar de crear un “escándalo” para afectar la imagen de PDVSA y del gobierno.

El presidente del Colegio de Ingenieros del Zulia, Alfonso Gutiérrez, afirmó que gracias a las denuncias de los pescadores se constató que el derrame llegó a las riberas de seis municipios del Zulia que representan una extensión de “un centenar de kilómetros”.

PDVSA enfrentó el mes pasado en las costas del oriente del paí­s el hundimiento de la plataforma de gas Aban Pearl.

Gutiérrez dijo a la AP que a pesar de que las autoridades iniciaron la recolección de la fuga, las manchas en la costa norte revelan que “no terminan de controlarlo”.

Petit alertó que desde hace varios años PDVSA utiliza para contener los derrames un quí­mico que convierte “el petróleo lí­quido en petróleo denso, y al convertirse en denso, se va a las profundidades del lago”.

Denunció que esa acción está “matando” a las crí­as de varias especies, como el camarón de agua dulce, el cangrejo azul, y algunas variedades de peces que se dan en el lago de 13.820 kilómetros cuadrados.

Además de la fuga en el lago, PDVSA enfrentó el mes pasado en las costas del oriente del paí­s el hundimiento de la plataforma de gas Aban Pearl, de la empresa india Aban Offshore, sin generar lesionados ni daños ecológicos.

Ví­a The Associated Press