Mujica defiende deuda petrolera con Venezuela ante crí­ticas por renovación de crédito

El presidente de Uruguay, José Mujica (d), conversa con el canciller argentino, Héctor Timerman (i), hoy, martes 29 de junio de 2010, durante su encuentro en el ministerio de Relaciones Exteriores, en Montevideo, con el que buscan coordinar el control conjunto del rí­o Uruguay para lograr una solución definitiva del conflicto por la instalación de una papelera en la frontera común. EFE/Iván Franco

El presidente de Uruguay, José Mujica, defendió hoy una deuda nacional de más de 500 millones de dólares con Venezuela por el suministro de petróleo por ser el mejor crédito que el paí­s pudo conseguir, en respuesta a las crí­ticas surgidas en sectores opositores por la reciente renovación del préstamo.

“No es digno de un paí­s tomar una ayuda de este tipo y después criticarla”, afirmó el mandatario en su programa bisemanal de radio en la emisora M24.

“Nunca en el Uruguay hemos tenido un crédito ventajoso con estas tasas, pero si alguien en el Uruguay puede conseguir algo parecido, por favor, que no vacile, que nos ayude. Estamos dispuestos a acompañarlos, a ir a donde haya que ir”, agregó.

Mujica, del bloque izquierdista Frente Amplio, dijo aceptar que “mucha gente” en el paí­s le tenga “bronca” a su homólogo venezolano, Hugo Chávez, “por lo que habla, por el largo discurso, por lo que fuera”, pero recordó que “nunca nadie” ha ayudado al paí­s “a un costo tan barato”.

“Venezuela es como es, no es un problema de hoy, del gobierno actual, Venezuela es hijo de su historia, pero hay que reconocer que es un mercado formidable en determinados momentos”, por ejemplo, para los productos lácteos uruguayos, subrayó también.

El préstamo venezolano, otorgado inicialmente en 2005, puede permitir a Uruguay, “en términos redondos”, disponer a un 2 por ciento anual y con “larguí­simos plazos” de unos 100 millones de dólares anuales, explicó.

Según el gobernante, un ex guerrillero que pasó trece años de su vida en prisión, la mayorí­a durante la dictadura militar (1973-1985), la receptora de ese crédito, la empresa estatal de petróleo Ancap, ha destinado ese dinero a hacer frente a un pasivo de 265 millones de dólares que tení­a en 2004 y a otras inversiones.

Mujica dijo que su preocupación ahora es que “si Ancap se benefició tanto hasta hoy”, ahora deben beneficiarse también las pequeñas y medianas empresas del paí­s que tienen dificultades en obtener créditos y que dan trabajo al menos a 1.600 personas en una nación de 3,3 millones de habitantes.

De esta forma, anticipó su plan de redirigir el dinero para reactivar ese sector económico.

Las declaraciones del mandatario se producen horas antes de que se reúna con el senador Jorge Larrañaga, lí­der del Partido Nacional, la segunda fuerza del paí­s, para explicarle los detalles de la deuda con Venezuela.

Larrañaga consideró en las últimas horas que la renovación del crédito representa una “dependencia peligrosa” para Uruguay.

Ví­a EFE