Alza de subsidios por desempleo en EEUU revela un mercado laboral débil

Foto del 28 de junio del 2010 muestra a Talia Dashow, derecha, con una vendedora de cosméticos de la marca Mary Kay en una feria del trabajo en San Francisco. Los reclamos de beneficios por desempleo aumentaron la semana pasada en Estados Unidos, en una señal de que aumentan los despidos. (Foto AP/Eric Risberg)

Los reclamos de beneficios por seguro de desempleo aumentaron la semana pasada por segunda vez en tres semanas, una nueva señal de que han repuntado los despidos y que el mercado laboral estadounidense sigue débil.

El Departamento de Trabajo dijo el jueves que los reclamos aumentaron en 13.000 a 472.000, ajustado por estacionalidad, la semana pasada. Los analistas habí­an previsto una pequeña baja.

El aumento de los despidos en el sector de la construcción fue la causa principal, dijo un analista del Departamento de Trabajo, al caer la venta de viviendas en mayo tras expirar el plan de incentivos fiscales otorgado por el gobierno a los compradores de su primera vivienda.

Además, los despidos estivales en muchos distritos escolares contribuyeron al aumento, agregó el funcionario.

El promedio de cuatro semanas, que elimina las fluctuaciones, subió en 3.250 a 466.500, su mayor nivel desde marzo.

Además, el mercado de la vivienda también ha repercutido negativamente en la economí­a. El número de compradores que firmaron contratos para adquirir viviendas cayó en mayo un 30%, dijo la Asociación Nacional de Corredores de Bienes Raí­ces. Los gastos en el sector de la construcción retrocedieron en mayo un 0,2% debido principalmente a la debilidad del sector residencial, dijo el Departamento de Comercio.

Ambos se vieron afectados por la expiración de los incentivos fiscales otorgados por el gobierno federal a los compradores de su primera vivienda. Los compradores dispusieron de plazo hasta el 30 de abril para firmar los contratos de adquisición y poder recibir esos créditos.

Separadamente, el Instituto de Gerencia de Compras, un grupo privado del ramo, dijo que su í­ndice fabril bajó en junio, aunque sigue en niveles que indican un crecimiento en el sector industrial, que ha encabezado la recuperación económica.

Mientras tanto, el Congreso no ha podido llegar a un acuerdo para extender los beneficios de los desempleados que han agotado ya sus compensaciones. Más de un millón de personas han perdido ya esos beneficios y les seguirán millones más a fines de mes si los legisladores no lograr aprobar una nueva prolongación.

Los reclamos siguen atascados por encima de los 450.000 desde comienzos de año pese al tí­mido repunte de la peor recesión desde la década de 1930.

Los pedidos bajaron paulatinamente el año pasado tras alcanzar los 651.000 en marzo de 2009. Los economistas consideran una situación propia para la creación de empleo cuando los reclamos bajan a menos de 425.000.

La tasa del desempleo probablemente aumentará al 9,8% del 9,7% en mayo cuando sean anunciadas mañana las estadí­sticas oficiales sobre el paro en junio.

El número total de personas que sigue recibiendo beneficios aumentó en 43.000 a 4,6 millones, dijo el departamento. Empero, el número de personas que reciben beneficios por un prolongado plazo bajó en 376.000 al negarse los republicanos a seguir financiado ese programa. Unos 4,9 millones de personas siguen recibiendo ayuda de emergencia.

Duante la recesión, el Congreso agregó hasta 73 semanas de beneficios extra además de las 26 semanas que otorgan los estados.

Empero, esas prórrogas expiraron a fines de mayo y unos 1,3 millones de personas han perdido sus compensaciones por desempleo como resultado, según el Departamento del Trabajo. Esa cifra aumentará a 3,3 millones para fines de este mes.

Los demócratas en la Cámara de Representantes y el Senado desean prolongar las compensaciones por desempleo hasta fines de noviembre, pero agregando su costo de 34.000 millones de dólares al déficit presupuestario por considerar que se trata de una emergencia, por lo que no quieren pagarlo con la reducción de otras partidas o nuevos impuestos. Los republicanos desean pagarlo con el dinero que queda del plan de gastos extraordinarios del año pasado.

Por CHRISTOPHER S. RUGABER
Copyright 2010 The Associated Press.