Análisis EFE: China es un “peligro” en un mundo que ve el declive de EE. UU

El periodista español Antonio Navalón habla en su último libro de las economí­a de EE. UU, China, España y su influencia en el resto del mundo (AP Foto/Damian Dovarganes, Archivo)

China se ha convertido en un “peligro” para el nuevo mundo global y multipolar, que asiste a la decadencia de EEUU y que surgió de las cenizas de los atentados perpetrados contra la potencia norteamericana el 11 de septiembre de 2001 (11-S).

Esa idea poco optimista emana del libro “Paren el mundo que me quiero enterar”, que acaba de publicarse en España firmado por el periodista, empresario, analista y promotor cultural español Antonio Navalón, afincado en México desde 2005.

El autor se convierte en un “curioso impertinente” que viaja desde la I Guerra Mundial (1914-1918) hasta la presente crisis económica partiendo de un postulado: “El mundo de hoy es una caja de sorpresas y su historia no es como nos la han contado”.

Con prosa ágil y valiente, Navalón, columnista del diario mexicano “El Universal” y alto ejecutivo del grupo español de comunicación Prisa en ese paí­s, plantea el libro como una guí­a causa-efecto para “comprender los conflictos de nuestro tiempo”.

“Con el 11-S nació el siglo XXI de verdad”, afirma el periodista en una entrevista con Efe, al precisar que los atentados cometidos por 19 radicales islámicos contra las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono de Washington provocaron un “replanteamiento de la hegemoní­a occidental (sostenida) durante ocho siglos”.

Aquel 11 de septiembre -apunta Navalón- “murieron un montón de paradigmas”, como la “invencibilidad de Estados Unidos”, que dejó de ser la potencia hegemónica en el nuevo mundo multipolar.

Barack Obama, se perfila como “la esperanza mundial que hoy agoniza”

“El mundo no es concebible sin EEUU, pero ya no es fiable sólo con EEUU”, comenta el autor, al aseverar que “la ventaja financiera (del paí­s norteamericano), tecnológica y militar se ha perdido o no ha servido para lo que tení­a que servir”.

Además, el presidente Estados Unidos, Barack Obama, se perfila como “la esperanza mundial que hoy agoniza” debido a que, según declara Navalón a Efe, se enfrenta al “gran hándicap” de la polí­tica moderna: “Que no hay tiempo. Desde que las nuevas tecnologí­as han irrumpido, el tiempo ha muerto como valor polí­tico”.

En ese contexto, China representa un “peligro mundial” al haberse erigido en un enorme comprador de deuda pública de EEUU, ya que “el 70 por ciento de las reservas chinas -apunta- se encuentran colocadas en bonos del Tesoro estadounidense”.

El escritor subrayó que las “especiales condiciones laborales de China, muchas veces rayanas en la esclavitud, han permitido crear un sistema de producción mundial que ha convertido a los paí­ses productores en paí­ses consumidores”.

A su juicio, “el equilibrio productivo mundial de la gran factorí­a que es China es un atentado contra el resto del mundo. Y lo es no solamente por la simplificación de los costos, sino por su permanente competencia desleal”.

“El equilibrio productivo mundial de la gran factorí­a que es China es un atentado contra el resto del mundo…”

Como ejemplo de esa “competencia desleal”, el autor citó la polí­tica financiera del paí­s comunista, que “acumula dólares y, por lo tanto, se sale de la posibilidad de la disciplina” multinacional de los organismos supranacionales.

“La falsa cotización del yuan -reprochó- y su relación al resto de las monedas, y la soberaní­a económico-financiera es algo que le hace jugar en unas condiciones que el resto del mundo no tiene”.

“Lo que importa es que la posición financiera de los chinos pueda hacer tambalear la economí­a americana. Y si la economí­a americana se tambalea, el mundo se tambalea todaví­a”, advierte el escritor.

Con ese telón de fondo, el columnista ve en Obama al “consejero delegado del mundo” y en China a su “junta de accionistas”.

En su obra, Navalón pasa de puntillas por Latinoamérica, pero en la entrevista subraya la pujanza de Brasil como potencia regional y destaca la creciente influencia de China en la zona -paralela al progresivo desinterés de EEUU en su tradicional “patio trasero”- por la necesidad de materias primas para saciar su hambre de desarrollo.

“China -apunta- ha conseguido en los últimos cinco años un papel de una relevancia inversora fundamental en América Latina”.

Aparte de China, el periodista hace hincapié en el protagonismo internacional cada vez más palpable de otro gigante emergente, India, y no duda en señalar que “el peso relativo hoy de las economí­as de Oriente es más fuerte que las occidentales”.

Frente a ese escenario que el mundo afronta con un desconcierto expectante, una pregunta se abre paso: ¿Ahora qué pinta Europa?

Navalón responde que “Europa siempre ha pintado”, pues “es la cuna del mundo tal y como lo conocemos”, y ha logrado “lo más difí­cil: darse una moneda (el euro)”.

Europa, inmersa en una crisis económica que afecta gravemente a paí­ses como España, resulta aún “una potencia económica, financiera e industrial de primer orden”, pero “necesita una repensada” y debe resolver “muchas dudas que afectan a la identidad”.

“En el corazón de Europa -concluye- siempre está la duda de hasta dónde quiere ser Europa”.

Por: Pedro Alonso
Ví­a EFE