Reuters: Correa cree en una polí­tica económica socialista, pero con aires mercantilistas

Correa cree que es un “error reconocer al mercado como una realidad económica”. Foto: Carlos Garcí­a Rawlings / Reuters

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, dijo que su visión del “Socialismo del siglo XXI” evita repetir errores económicos hechos por experimentos izquierdistas previos, tras reconocer la necesidad de un sector privado regulado por el Estado.

En una entrevista con Reuters en Caracas, Correa dijo que las economí­as “heterodoxas” han ayudado a Ecuador y otros paí­ses sudamericanos como Bolivia a crecer en medio de la crisis económica mundial.

“La izquierda del todo o nada, que termina con nada, que se queda en el status quo”.

Correa, que podrí­a quedarse en el poder hasta el 2017 si gana las próximas elecciones, dijo que llevará al miembro más pequeño de la OPEP fuera del subdesarrollo centrándose en la industrialización dirigida por el Estado, pero sin dejar fuera al sector privado.

“Nosotros creemos, y esto es una diferencia con los ejemplos mas extremos del socialismo tradicional, que es ineludible reconocer al mercado como una realidad económica”, dijo Correa.

“Pero una cosa es tener sociedades o economí­as con mercados, y otra cosa es una sociedad de mercado, dominadas por el mercado, ese es el gran error de la sociedad capitalista moderna, y el factor determinante en la crisis mundial”, agregó.

Correa dijo que las revoluciones violentas y la lucha de clases eran cosas del pasado. Señaló que la mayor amenaza a su proyecto -que denomina “Socialismo del siglo XXI”- viene de lo que él denomina la izquierda “infantil” y grupos ambientalistas e indí­genas que se niegan a la modernidad.

“La izquierda del todo o nada, que termina con nada, que se queda en el status quo. El ecologismo que le dice no al petróleo, a las minas, a no utilizar nuestros recursos no renovables. Eso es como un mendigo sentado en un saco de oro”, dijo Correa.

ESPERA INVERSIONES

El presidente ecuatoriano ha sido criticado por ecologistas y grupos indí­genas por sus planes de desarrollar la minerí­a y petróleo. Muchos gobernantes previos cayeron por los movimientos sociales, pero, con 46 por ciento de aprobación Correa parece más estable.

Otros crí­ticos lo acusan de acaparar demasiado poder y de ahuyentar a los inversionistas con amenazas de expropiaciones. En el 2008, Correa optó por no pagar 3.200 millones de dólares en deuda, ahorrando mas de 1.000 millones de dólares en operaciones de recompra.

Correa no ha ejecutado una polí­tica de nacionalizaciones. Foto: Carlos Garcí­a Rawlings / Reuters

Las inversiones en el sector petrolero han venido cayendo a medida que el economista ha luchado para firmar nuevos contratos con las firmas extranjeras, un proceso que el Gobierno dice concluirí­a en los próximos meses.

Correa, que asumió en el 2007, dijo que las inversiones se recuperarí­an una vez que las nuevas reglas, que le darí­an al Estado mayores rentas petroleras, entren en vigencia.

Correa dijo que los gobiernos izquierdistas de Latinoamérica enfrentaron mejor la crisis económica mundial a diferencia de otros.

“Los paí­ses que siguieron polí­ticas económicas ortodoxas, como México, Chile y Colombia, tienen un 14 por ciento de desempleo”, explicó

La economí­a mexicana retrocedió un 9 por ciento durante la crisis, pero se espera que este año retome la senda del crecimiento. Colombia tuvo en mayo 13 por ciento de desempleo.

Correa ha rehuí­do a las nacionalizaciones a pesar de haber revertido para el Estado las operaciones de la francesa Perenco. Suele repetir que las empresas foráneas son bienvenidas en Ecuador, pero necesitan invertir en costosas exploraciones.

CORREA Y COREA

Correa dijo que quisiera ver al paí­s de 14 millones de habitantes, industrializado a la usanza de Corea del Sur.

“Corea del Sur demuestra la falacia de libre comercio, de la inteligencia del mercado, y demuestra que con planificación y con crecimiento endógeno y polí­ticas inteligentes se puede salir del sub desarrollo “, dijo.

“Si Corea del Sur hubiera creí­do en la ventaja comparativa, nunca hubiera podido producir barcos, porque no tiene ventaja comparativa. Seguirí­a siendo productor de arroz y tal vez de gusanos de seda”, agregó.

El presidente ecuatoriano ve en Corea del Sur un ejemplo de “crecimiento endógeno”. Foto: Carlos Garcí­a Rawlings / Reuters

Correa dijo que quiere replicar en su paí­s las industrias petroquí­micas y de acero que fueron el punto de partida de Corea del Sur.

El ex misionero católico dijo que Ecuador no se convertirí­a en un paí­s desarrollado de la noche a la mañana, pero espera poder ayudarlo en ese camino.

“Yo sé que mi paí­s no va a lograr el desarrollo en mi perí­odo, ni en dos perí­odos, tal vez ni siquiera en una generación, pero al menos aspiro a dejarlo enrumbado en forma irreversible hacia el buen vivir y hacia el desarrollo “, dijo.

Por Frank Jack Daniel
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