UE aprueba acuerdo para transmitir datos bancarios a EE.UU.

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La Unión Europea aprobó este jueves un acuerdo que autoriza la transferencia de datos bancarios de sus ciudadanos a Estados Unidos en pos de la lucha contra el financiamiento del terrorismo, tras arduas negociaciones con Washington para garantizar la protección de la información.

El texto, que recibió el aval de una amplia mayorí­a de los eurodiputados reunidos en Estrasburgo, permitirá al Tesoro estadounidense tener nuevamente acceso, a partir del 1 de agosto, a los datos financieros de 8.000 instituciones y bancos de 200 paí­ses administrados por la empresa Swift, cuya sede está en Bruselas.

“Obtuvimos un buen acuerdo que respeta un justo equilibrio entre el imperativo de garantizar la seguridad de los ciudadanos frente a la amenaza terrorista y el de garantizar el respeto de sus derechos fundamentales y libertades civiles”, comentó el presidente de la Comisión Europea José Manuel Durao Barroso.

El presidente estadounidense Barack Obama saludó el acuerdo afirmando que es una herramienta clave contra el terrorismo que hará que los ciudadanos estén más “seguros”.

“La amenaza de terrorismo que enfrentan Estados Unidos y la Unión Europea sigue y, con este acuerdo, todos nuestros ciudadanos estarán más seguros”, declaró Obama en un comunicado publicado por la Casa Blanca.

Los términos del acuerdo constituyen una victoria para los eurodiputados ya que les permitió usar los nuevos poderes de decisión que les confirió el tratado de Lisboa.

La utilización de informaciones de Swift es, desde hace años, un tema sensible en Europa.

Los estadounidenses comenzaron a utilizarlas tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 y pudieron, gracias a ellas, desmantelar varias presuntas redes terroristas, reconocen los responsables europeos. Pero la transferencia secreta de datos recién fue revelada en 2006, lo que provocó un escándalo mayúsculo.

En 2007 se logró un primer acuerdo UE-EEUU, que ofrecí­a algunas protecciones a la vida privada.

Pero tuvo que ser revisado tras un cambio de las estructuras de Swift que empezó a almacenar sus datos europeos en Holanda, lo que obligó a Estados Unidos a obtener la luz verde de la UE.

El Parlamento europeo aprovechó para exigir un refuerzo de la protección de datos de los ciudadanos europeos y rechazó en febrero un primer proyecto por considerar insuficientes las garantí­as propuestas por Washington, algo que cayó mal a la administración estadounidense.

“Esperábamos este dí­a desde febrero ya que no tenemos ningún dato y tenemos las manos atadas para nuestras investigaciones”

“Tuve que recordar a mis interlocutores estadounidenses que Europa tiene una larga y dolorosa historia de regí­menes totalitarios que utilizaban datos para controlar a sus ciudadanos y limitar sus libertades”, comentó este jueves la comisaria europea a cargo de Asuntos de Interior, Cecilia Malmstrí¶m, a cargo de las negociaciones del lado europeo.

Malmstrí¶m obtuvo importantes concesiones de Washington ya que Estados Unidos necesitaba imperativamente este acuerdo.

“Esperábamos este dí­a desde febrero ya que no tenemos ningún dato y tenemos las manos atadas para nuestras investigaciones”, explicó a finales de junio cuando se firmó el acuerdo Michael Dodman, representante estadounidense en Bruselas.

Cada pedido del Tesoro estadounidense deberá estar “motivado” por una investigación y “adaptado” para “reducir la cantidad de datos a transferir”.

“Una persona designada por la Comisión (y por la policí­a europea Europol) en Washington hará el seguimiento a diario de los pedidos estadounidenses”, según los términos.

Sin embargo el acuerdo despierta aun reservas. “Permite transmitir muchas más informaciones que las necesarias porque no podemos ser más selectivos”, se lamentó en una entrevista con la AFP el controlador europeo de datos, Peter Hustinx.

Por esta razón la UE quiere dotarse de su propio programa, para recuperar su autonomí­a. Cecilia Malmstrí¶m quiere presentar sus propuestas en ese sentido “a fines de 2010, principios de 2011”, que podrí­an concretarse de aquí­ a 3 o 5 años.

Ví­a AFP