Venezuela es el único paí­s latinoamericano que no superará la crisis global este año, según estudio

Foto: REUTERS/Edwin Montilva, archivo

Según Aristimuño Herrera & Asociados, Venezuela es el único paí­s de América Latina que no despega de la crisis global. En 2010 la economí­a venezolana será la excepción en una región en crecimiento.

La inflación acumulada al cierre del 1er semestre del año en curso se ubica en 16,3% muy superior al mismo periodo del 2009 cuando finalizó en 10,8%. La variación anualizada correspondiente al mes de junio de 2010 cerró en 31,3% versus 26% al mismo lapso 2009. Destaca el alza en los precios de los alimentos y bebidas no alcohólicas en el primer semestre de este año a 23,7% en contraste a 4,6% en el mismo semestre del año pasado. Y de manera más especí­fica los bienes del sector agrí­cola han crecido en el primer semestre de este año 49,3%.

Está demostrado que la creciente presencia del gobierno en la economí­a privada, no necesariamente es garantí­a de progreso, generalmente es el camino a la pobreza, al despilfarro.

Cada mes, la realidad se distancia más del objetivo del gobierno que contempla que el incremento de precios en el paí­s para finales de 2010 se sitúe entre el “20% y el 22%”. Las medidas equivocadas del gobierno, en materia de inflación, le están saliendo muy caras al bolsillo de los venezolanos. Esto deja ver que el gobierno no ha tenido resultados positivos en el control de la inflación y pareciera no encontrar las medidas adecuadas que permitan que el poder adquisitivo de los venezolanos no siga perdiendo valor ante la arremetida del alza de los precios.

Y es que a esta alza en la inflación se le une un problema de escasez energética a lo largo del primer semestre, caí­da del consumo, de las inversiones y dificultades para el acceso a las divisas que podrí­an provocar, para el 2010, una contracción de hasta 5 puntos en el Producto Interno Bruto (PIB). Y a pesar de esta realidad el gobierno sigue manteniendo la tesis que para mejorar la situación de la economí­a venezolana y, como consecuencia, el empleo, la inversión y el ahorro, el papel del gobierno en el mundo empresarial se debe acrecentar.

Todas las decisiones, que conduzcan a este objetivo, siguen el camino del despilfarro del dinero público. Allí­ tenemos claramente, como un ejemplo muy puntual, el escándalo de las 130.000 toneladas de comida podrida de Pdval, la filial de Pdvsa, Inclusive se estima que hay muchas más toneladas ‘extraviadas’. Se está hablando de una pérdida superior a los US$ 2.500 millones.

Está demostrado que la creciente presencia del gobierno en la economí­a privada, no necesariamente es garantí­a de progreso, generalmente es el camino a la pobreza, al despilfarro.

Por que insistir en darnos más de lo mismo, de las economí­as que no tienen y no han tenido nada positivo que mostrar en su gestión económica. El gobierno no se debe proponer reemplazar al sector privado, a no ser que queramos repetir las experiencias fracasadas del último siglo, en economí­as que han seguido el modelo de centralización económica y que a la vez viene acompañado de una centralización polí­tica.

Recordemos que el sector privado en Venezuela, hasta el momento, representa aproximadamente el 70% de la tasa de ocupación y de la actividad económica. Tenemos bastantes ejemplos, si quisiéramos recordar algo de historia, donde el dominio de los gobiernos de sus economí­as no solo llevó a la pobreza de la oligarquí­a si no a la de todos sus habitantes.

En vez de ayudarnos a salir de los problemas que estamos viviendo, el modelo intervencionista del gobierno está y seguirá haciendo más difí­cil nuestra salida. Por lo tanto no nos debe sorprender que veamos aumentar la tasa de desempleo a cierre del año a niveles del 10%, lo que vendrí­a a significar más de 1.350.000 venezolanos desocupados o mejor dicho desempleados.

Vemos como al cierre del primer trimestre 2010, la economí­a venezolana se contrajo 5,8%, observándose una fuerte disminución en las principales actividades económicas del paí­s.

Y esta contracción se produce en un trimestre en que los precios del petróleo venezolano, evidenciaron un fuerte crecimiento en comparación al mismo trimestre del año pasado, lo que nos permite señalar que al modelo de gestión del gobierno ya ni el alza en los precios del petróleo le son suficientes para dinamizar la economí­a.

En vez de ayudarnos a salir de los problemas que estamos viviendo, el modelo intervencionista del gobierno está y seguirá haciendo más difí­cil nuestra salida.

Venezuela necesita estimular la venida de inversión nacional y extranjera, con la finalidad de lograr un crecimiento de forma sostenida y poder generar la plataforma económica necesaria para mantener los puestos de trabajo actuales y crear las condiciones para fomentar las plazas de casi 500.000 venezolanos que cada año se incorporan a la fuerza laboral del paí­s.

Hoy más que nunca se hace necesario, en nuestro paí­s, recuperar la confianza, revalorizar las instituciones y los bienes públicos. Hoy más que nunca conocemos de la importancia de la seguridad urbana, de una educación que funcione como instrumento de cohesión y ascenso social, de una administración austera y transparente.

Estos hechos son imprescindibles para permitirle al paí­s preservar una dinámica de desarrollo sustentable. El gobierno debe estar consciente que su polí­tica económica, ha dado origen a preocupantes señales de recaí­da de la dinámica económica y la persistencia de la desconfianza, lo que impide que la economí­a venezolana tenga una dinámica positiva.

Aristimuño Herrera & Asociados