Reuters: Venezuela aspira encabezar las reservas probadas de crudo, pese a grandes retos

Foto: Feliciano Sequera/Prensa Presidencial, Archivo

Venezuela espera catapultarse como el lí­der global en reservas de crudo certificadas y colocarse por encima de Arabia Saudita, una vez se concluya este año el proceso de auditorí­a de sus vastos depósitos en la Faja del Orinoco.

Detrás del anuncio hecho la semana pasada por la Organización de Paí­ses Exportadores de Petróleo (OPEP) de que las reservas del grupo crecieron en el 2009 a 1,06 billones de barriles, estaba incluido el incremento del 22,5 por ciento de las reservas del paí­s sudamericano.

Los depósitos de la Faja del Orinoco son de crudo extra pesado, amargo, de consistencia similar al alquitrán y debe ser mejorado o mezclado para obtener un petróleo exportable.

“Se espera terminar el 2010 con la incorporación de 105.000 millones de barriles en reservas probadas. Esto convertirí­a a Venezuela en el paí­s con mayores existencias certificadas de crudo (316.000 millones de barriles) del planeta”, dijo la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) en un comunicado.

Arabia Saudita tiene 265.000 millones de barriles de reservas, de acuerdo con el último reporte de la OPEP. Pero posee una ventaja: su petróleo es en mayorí­a ligero, convencional y fácil de extraer.

Los depósitos de la Faja del Orinoco son de crudo extra pesado, amargo, de consistencia similar al alquitrán y debe ser mejorado o mezclado para obtener un petróleo exportable.

La buena noticia es que hay mucho.

En enero, el Servicio Geológico de los Estados Unidos le dio la razón al Gobierno del presidente Hugo Chávez, al decir que la Faja mantiene unos 513.000 millones de barriles que podrí­an recuperarse, si el costo no fuera un problema.

Hay dudas sobre cuándo iniciarán los proyectos de extracción en el área, debido a la mala gestión en PDVSA, que tiene una participación mayoritaria en cada bloque del Orinoco y la incertidumbre polí­tica sobre la inversión en Venezuela.

Chávez nacionalizó firmas de sectores económicos clave como el petrolero, el financiero, el comercial y el alimentario.

Entre las expropiaciones más relevantes están la de multimillonarios proyectos de la Faja de los gigantes estadounidenses Exxon Mobil y ConocoPhillips en el 2007, seguidos por la toma de los activos de 76 compañí­as de servicios petroleros en mayo del 2009.

SOCIOS CON EXPERIENCIA

Pero esas preocupaciones no impidieron que Venezuela suscribiera varios contratos en febrero para articular proyectos que agregarán unos 2,1 millones de barriles por dí­a (bpd) de nueva producción y traerán unos 80.000 millones de dólares de inversión.

El ministro de Energí­a y Petróleo Rafael Ramí­rez, le dijo a Reuters que las empresas podrán anotar en sus libros sus porcentajes de reservas del proyecto del Orinoco, lo que es crucial para sus efectos contables, aunque no puedan utilizarlas como garantí­as para obtener préstamos.

Los proyectos más fuertes son el del bloque Juní­n 5, donde la italiana Eni tiene una participación del 40 por ciento; el proyecto Carabobo 3, donde Chevron tiene el 34 por ciento; y el proyecto Carabobo 1, donde la española Repsol tiene un 11 por ciento.

“La pregunta es ¿en qué medida PDVSA permitirá que sus socios participen? Puesto que sí­ tienen socios en estos bloques con la experiencia que se necesita”, dijo un consultor que trabaja en el sector y que pidió no ser identificado.

En otra parte en el Orinoco, el Gobierno socialista de Chávez logró acordar con empresas de China, Vietnam, Japón y Malasia, y con un consorcio de 5 firmas rusas. Todas con menos experiencia en el tratamiento de crudo extra pesado.

Francisco Monaldi, un experto en energí­a y profesor del Instituto de Estudios Superiores de Administración en Caracas, explicó que una auditoria hecha por la consultora basada en Estados Unidos, Ryder Scott, le ha dado mayor credibilidad a la ya bien aceptaba cifra de reservas de la Faja.

“Lo que no ofrecen es una cifra auditada de la tasa de recobro. El Gobierno usa una tasa de recobro del 20 por ciento, muy por encima de la tasa real obtenida en los proyectos del Orinoco (alrededor del 9 por ciento)”, dijo Monaldi a Reuters.

La tecnologí­a necesaria para bombear el crudo pesado del Orinoco es mucho mas complicada y costosa que la necesaria para extraer petróleo ligero.

OJOS EN EL PRECIO GLOBAL

En Venezuela, muchos de los proyectos están en zonas rurales aisladas que carecen de infraestructura. Los expertos insisten en que hasta que esos problemas sean superados, las reservas del paí­s serán sólo números en hojas de cálculo.

El desarrollo también dependerá del precio global del petróleo, que rondó los 32 dólares a finales de el 2008, desde un máximo histórico de 147 dólares en julio de ese mismo año, y que actualmente se cotiza en torno a los 75 dólares.

La tecnologí­a necesaria para bombear el crudo pesado del Orinoco es mucho mas complicada y costosa que la necesaria para extraer petróleo ligero.

“El petróleo bajo suelo tiene cero valor”, dijo Jorge Piñón, un ejecutivo petrolero retirado e investigador invitado del Centro para America Latina y el Caribe de la Universidad Internacional de Florida.

“Desarrollar las reservas del Orinoco es bastante costoso y complejo y sólo podrá ser económicamente viable si los precios del petróleo se mantienen a largo plazo en un rango de 75 a 85 dólares por barril”, dijo.

El relativo éxito que tuvo Venezuela en la subasta de bloques de la Faja en febrero es una prueba de que las grandes compañí­as petroleras están rastreando el globo en busca de reservas, cada vez más escasas. Muchos están dispuestos a hacer a un lado las preocupaciones generadas por el riesgo polí­tico.

“Venezuela debe estar cerrando contratos y tratando bien a las empresas. Se sabe que el petróleo está allí­, así­ que el riego exploratorio es mí­nimo“, dijo Brian Gambill, director de la consultora Manning & Napier en Rochester, New York.

“Para cualquier empresa con un plan de negocio que involucre a Venezuela, si no sólo se trata de mantener activos que ya se encuentran en el paí­s, en este momento, creo que los accionistas se lo tomarán un poco mal”.

Puede ver una serie de datos sobre los proyectos de inversión en la Faja del Orinoco pulsando aquí­

Por Daniel Wallis
(Editado en español por Damián Wroclavsky)
Reuters