Obama y republicanos se fustigan por sus planes económicos

Foto: EFE/Brendan Hoffman

El presidente Barack Obama dijo el sábado que un plan económico presentado por el lí­der de la minorí­a republicana en la Cámara de Representantes es una repetición de las polí­ticas que han destruido empleos y que llevarán a Estados Unidos “marcha atrás en un momento en que necesitamos avanzar”.

A su vez, el lí­der republicano John Boehner dijo que el presidente habí­a recurrido a ataques partidistas porque no puede conseguir apoyo público para su plan en momentos en que millones de norteamericanos quieren saber qué paso con los empleos que Obama prometió crear.

Dí­as después de haber impuesto nuevas regulaciones a la industria financiera, Obama dijo en su alocución semanal por radio e internet que la nueva ley es un “pilar clave” de su plan económico para revertir una recesión que comenzó en Wall Street y construir una economí­a más fuerte.

“Tomó una década de polí­ticas económicas fallidas para crear este desastre y tomará años para reparar el daño”, sostuvo Obama. “Pero estoy confiado en que finalmente nos estamos moviendo en la dirección adecuada. Estamos avanzando y lo que no podemos darnos el lujo de hacer ahora es regresar a las mismas ideas que crearon este desastre”.

Utilizando uno de los argumentos que mencionará cuando haga campaña a favor de congresistas demócratas con vistas a las elecciones legislativas de noviembre, Obama admitió que el crecimiento económico actual no es suficiente para reemplazar los millones de empleos perdidos.

Sin embargo, dijo esencialmente que la alternativa republicana —repeler la reforma del sistema de salud, continuar con recortes de impuestos para los más ricos y rechazar inversiones en fuentes alternativas de energí­a— serí­a mucho pero.

“Son las mismas polí­ticas que nos llevaron a esta recesión”, dijo Obama. “No van a crear empleos, van a eliminarlos”.

Boehner replicó que los republicanos tienen mejores soluciones y frenarán los aumentos de impuestos y los gastos de los demócratas.

Ví­a AP