BCV permitirá venta de bonos de otros paí­ses en el mercado permuta

Foto: REUTERS/Carlos Garcí­a Rawlins, archivo

El Banco Central de Venezuela (BCV) abrirá el sistema de transacciones de bonos para que tí­tulos de deuda de otros paí­ses se puedan negociar en el mercado cambiario local y cubrir un eventual déficit de papeles, informó el miércoles el presidente del organismo.

El jefe del BCV, Nelson Merentes, dijo a la prensa que el organismo emisor modificará el Sistema de Transacciones con Tí­tulos en Moneda Extranjera (SITME) para que se pueda “transar cualquier tipo de bono” de otros paí­ses que estén denominados en dólares.

“Fuera del (tí­tulo) venezolano si tienes un bono de Brasil lo pudieras transar por aquí­”, indicó Merentes durante un acto el BCV. El funcionario no precisó cuando se realizará el cambio en el sistema.

El gobierno activó el pasado 9 de junio el SITME para permitir a las empresas e inversionistas adquirir divisas en el mercado paralelo a través de la negociación de bonos venezolanos denominados en dólares.

El presidente del BCV indicó que en mes y medio de operaciones del SITME se ha transado “alrededor de 830 millones de dólares”, lo que representa un promedio diario de unos 23 millones de dólares.

Antes de la aplicación del nuevo sistema en el mercado paralelo se transaba diariamente más de 80 millones de dólares.

Al ser consultado sobre la oferta de bonos que está utilizando el BCV para alimentar el sistema, Merentes informó que “casi 15%” de la oferta “viene de empresas (privadas)” y el resto es aportado por el sistema financiero local.

El BCV informó el mes pasado que el sector financiero privado disponí­a de unos 2.000 millones de dólares en tí­tulos de deuda para alimentar el sistema, mientras que la banca pública tení­a 700 millones de dólares en bonos.

En relación una posible emisión de deuda que podrí­a realizar este año algún ente estatal para suplir las demandas del sistema, el presidente del BCV dijo que “todo es posible”, pero descartó que la colocación pueda realizarse en agosto porque “es un mes donde los mercados están durmiendo”.

Ante las crí­ticas que han expresado algunos dirigentes empresariales sobre las deficiencias que tiene el SITME para cubrir parte de la demanda de importaciones del paí­s, Merentes dijo que “todo modelo puede perfeccionarse…vamos hacer modificaciones que atiendan a las quejas”.

La mayor parte de la producción de Venezuela se concentra en el área petrolera por lo que el paí­s tiene una fuerte dependencia de las importaciones. Durante el año pasado se registraron compras externas por 38.500 millones de dólares, lo que representó una caí­da de 22,2% respecto al 2008 cuando las importaciones sumaron 49.482 millones de dólares.

Desde que entró en vigencia el control de cambios en febrero del 2003 la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) tiene a su cargo la entrega de dólares para las importaciones.

Ante los retrasos en los que ha incurrido Cadivi en los últimos dos años para suministrar las divisas, los empresarios han tenido que recurrir al mercado paralelo para suplir sus requerimientos.

Entre el 2006 y este año el gobierno le permitió a las empresas e inversionistas canjear bonos a través de empresas bursátiles y bancos para obtener divisas en el mercado paralelo, pero a partir de mayo pasado suspendió esas operaciones alegando que algunas firmas bursátiles cometieron irregularidades.

De acuerdo a cálculos de los analista el mercado paralelo local financió hasta mayo entre 30% y 40% de las importaciones, y 70% de las salidas de capitales.

Los dirigentes empresariales han cuestionado el SITME alegando que tiene una serie trabas en cuanto a los montos y requisitos que impiden a los importadores tener fácil acceso a las divisas.

Aunque no se tiene cifras de las operaciones que se están realizando en el “mercado negro”, los analistas estiman que las deficiencias del SITME y Cadivi han obligado a muchos importadores e inversionistas a recurrir al “dólar negro” que se está cotizando en la actualidad a más doble de la tasa oficial de 4,30 bolí­vares fuertes por dólar.

A inicios de año el gobierno aprobó una devaluación de más de 20% y llevó la paridad oficial de 2,15 bolí­vares fuertes por dólar a 2,60 bolí­vares fuertes para algunas importaciones prioritarias y estatales, y 4,30 bolí­vares fuertes para el resto de transacciones en divisas.

El BCV ha fijado a través del SITME una tercera tasa promedio de 5,30 bolí­vares fuertes por dólar.

Por FABIOLA SíNCHEZ
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