HERRAMIENTAS
Foto: Archivo

La ensambladora local del fabricante estadounidense General Motors (GM) anunció que paralizará tres meses sus operaciones por la falta de divisas que le debe entregar el gobierno para importar materiales de producción y saldar deudas.

General Motors dijo en un comunicado que debido a los “atrasos” en la recepción de las divisas, ha acumulado deudas por 1.200 millones de dólares con proveedores extranjeros, ante lo cual la empresa se verá obligada a “paralizar sus operaciones desde la tercera semana de junio”.

La ensambladora automotriz, la más grande del paí­s, indicó que aún al cancelar las obligaciones actuales sólo podrá reiniciar “en septiembre” las actividades de las dos plantas que mantiene en el estado centro-costero de Carabobo.

La Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez) reportó que GM fabricó 20.094 unidades en el primer trimestre del año, lo que representó 58,5% de la producción total del paí­s.

General Motors de Venezuela, que genera 4.000 empleados directos y otros 70.000 indirectos, controla actualmente 45,8% del mercado local.

General Motors de Venezuela, que genera 4.000 empleados directos y otros 70.000 indirectos, controla actualmente 45,8% del mercado local.

La automotriz expuso que como “consecuencia de la caí­da de la actividad de ensamblaje durante los años 2008 y 2009, algunos de los proveedores nacionales y concesionarios se encuentran en condiciones precarias, enfrentan la posibilidad de cerrar definitivamente sus empresas, generando más desempleo, así­ como escasez de vehí­culos, repuestos y servicios”.

Las ventas de vehí­culos en el paí­s alcanzaron en abril las 11.222 unidades lo que representó una caí­da de 61,5%, en comparación con las 29.137 vendidas en el mismo mes del año pasado, según Cavenez.

La producción de la compañí­a en el primer trimestre creció 34% en comparación al mismo periodo del año previo, para llegar a 20.094 vehí­culos.

La producción automotriz nacional en el primer trimestre fue de 34.298
, contra 33.115 del primer trimestre del 2008.

Enrique González, presidente de Cavenez, dijo en marzo que algunas plantas del sector podrí­an paralizar en mayo su actividad debido a los atrasos de más de 200 dí­as de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) en la entrega de las divisas para la importación de piezas necesarias para ensamblar vehí­culos.

González indicó que a consecuencia de los retrasos de Cadivi en la liquidación de las divisas preferenciales para las importaciones de piezas, las ensambladoras han acumulado deudas con los proveedores por encima de los 2.000 millones de dólares.

En el paí­s funcionan ensambladoras automotrices como Toyota, Chrysler, Iveco Venezuela, Ford Motors, GM, Mack de Venezuela y MMC. Ninguna otra planta ha quedado paralizada hasta ahora por falta de liquidez para operar, aunque Toyota y MMC han sufrido paros motivados por conflictos laborales en meses recientes.

Venezuela mantiene desde el 2003 un control de cambio y todos los importadores están obligados a recurrir a Cadivi para obtener las divisas oficiales que se cotizan a la tasa de 2,15 bolí­vares fuertes por dólar.

Desde la segunda mitad del año pasado los importadores y empresarios vienen denunciando que Cadivi se demora en la entrega de los dólares oficiales, aparentemente por la caí­da de los precios petroleros, que son la principal fuente de ingresos de divisas del paí­s.

Ningún funcionario del gobierno se pronunció hasta ahora sobre la paralización anunciada por GM.

El sector bancario, los talleres mecánicos, los vendedores de recambios y el sector de telecomunicaciones, están entre los gremios que han denunciado dificultades en la obtención de dólares.

Algunos altos funcionarios anunciaron a inicios de año que ante el descenso de los ingresos petroleros el gobierno manejará con “racionalidad” la entrega de las divisas. Ningún funcionario del gobierno se pronunció hasta ahora sobre la paralización anunciada por GM.

Cadivi informó la semana pasada que durante el primer trimestre autorizó 3.027 millones de dólares para importaciones, de las cuales 429,3 millones fueron para el sector automotriz. Los sectores de alimentos y salud fueron los más beneficiados al recibir 753,17 millones de dólares y 589,47 millones de dólares, respectivamente.

Por Fabiola Sánchez
Copyright 2009 The Associated Press.