DPA: Tensa calma abre debate a subsidio al precio de carburantes en Bolivia

AFP PHOTO/Jorge BERNAL

Una tensa calma daba paso hoy a un debate nacional sobre el programa de subsidios al precio de los carburantes en Bolivia después de que protestas callejeras en el occidente obligaran al gobierno de Evo Morales a derogar un decreto de alza en hasta 83 por ciento.

El ministro de la Presidencia, Oscar Coca, informó que el viernes habrá una sesión de gabinete ampliada a los dirigentes de los movimientos sociales para evaluar lo que se hará en el futuro con el programa de subvención a los carburantes.

Bolivia programó para este año unos 1.002 millones de dólares para la compra de diesel y gasolina en el exterior del paí­s.

Respecto a los ví­veres, se reportó hoy que los precios no bajaron y que existe carestí­a de azúcar, pan y arroz.

Los precios que ya han subido no van a volver a bajar. Otro reto es la lucha contra el contrabando, porque los carburantes van a seguir saliendo por nuestras fronteras gracias a la subvención y ése es un problema real y muy preocupante”, subrayó el analista económico Alberto Bonadona.

También advirtió que complicará a la economí­a que el barril de petróleo siga costando 27 dólares en Bolivia, mientras en el mercado internacional está en unos 90 dólares. La diferencia es subvencionada por el Tesoro General de la Nación (TGN).

“El gobierno no tiene un norte económico y deberá acabar con la improvisación en el manejo de Yacimientos Petrolí­feros Fiscales Bolivianos (YPFB) y buscar creativas fórmulas para controlar la inflación, y obtener crecimiento económico a más de un 6 por ciento”, sugirió el docente y analista económico Gonzalo Chávez.

Agregó que el actual “crecimiento enano o tipo bonsaí­” (de 3 y 4 por ciento) no permitirá la recuperación económica, generación de empleo y control de la inflación.

“El gobierno no tiene un norte económico y deberá acabar con la improvisación en el manejo de Yacimientos Petrolí­feros Fiscales Bolivianos (YPFB)…”

El presidente Evo Morales precisó que ahora se requiere un debate nacional para mantener la subvención al precio de los combustibles en Bolivia o dar paso a la nivelación a precios internacionales.

El litro de gasolina cuesta 3,74 bolivianos (48 centavos de dólar) y ese precio se triplica en Brasil y paí­ses vecinos, donde redes de contrabandistas lograron ganancias de 150 millones de dólares en 2010.

Bolivia programó para este año unos 1.002 millones de dólares para la compra de diesel y gasolina en el exterior del paí­s. “108 millones de dólares se gastaba en 2005 para la subvención del precio de los combustibles”, agregó.

El resistido decreto de alza de carburantes provocó la semana pasada el aumento del precio de los ví­veres y los ahorristas retiraron más de 200 millones de dólares de los bancos que operan en Bolivia, por rumores de una devaluación del dólar respecto al boliviano.

Bolivia se está desangrando”, advirtió el domingo el vicepresidente boliviano, ílvaro Garcí­a Linera, tras confirmar el retiro de dólares.

El Movimiento Sin Miedo (MSM), convertido tras la protesta ciudadana de la semana pasada en el partido de oposición a Morales, exigió información transparente del manejo económico “porque está claro que las cifras no cuadran”.

EL MSM pidió, a través del ex alcalde de La Paz Juan del Granado, cifras claras, cese la improvisación en la conducción del estatal YPFB y tolerancia al pluralismo democrático.

El ex superintendente de Hidrocarburos Carlos Miranda aseveró que fracasó la polí­tica de hidrocarburos del gobierno de Evo Morales porque existe un bajo nivel de inversiones, baja producción e incremento en la importación de diesel y gasolina.

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