Presidente de Cuba recortará unos 500 mil empleos estatales para frenar problemas económicos

Foto: Archivo

LA HABANA, ene 4 (Reuters) – Las reformas destinadas a fortalecer la frágil economí­a de Cuba serán un elemento clave para los intentos del presidente Raúl Castro de garantizar la supervivencia del socialismo una vez que desaparezca la generación histórica de los lí­deres de la revolución.

El Gobierno, corto de efectivo, está buscando reducir su papel y al mismo tiempo mantener el control de una economí­a que va a tener un mayor sector privado y con menos gasto estatal.

A largo plazo, podrí­a obtener ayuda si resulta exitosa la exploración petrolera en aguas cubanas del Golfo de México que comenzarí­a en el 2011.

Todo esto ocurre en un contexto de histórica hostilidad con su enemigo ideológico Estados Unidos, con pocas perspectivas de un cambio a corto plazo.

Reformas económicas
Para enfrentar los crónicos problemas económicos de la isla, el presidente Raúl Castro prevé recortar unos 500.000 empleos estatales antes de marzo próximo en un proceso de despidos que comenzó el martes en la isla.

Unos 200.000 empleados serí­an absorbidos por cooperativas que se crearán en empresas operadas por el Estado.

El Gobierno ha comenzado a emitir unas 250.000 nuevas licencias de trabajo por cuenta propia y por primera vez permitirá que los trabajadores contraten mano de obra.

Al menos unos 35.000 permisos de trabajo fueron concedidos hasta ahora para los pequeños nuevos negocios.

El trabajo por cuenta propia fue permitido por primera vez por el Gobierno comunista tras el colapso en 1991 de la Unión Soviética, principal aliado de la isla en aquel entonces.

A fines del 2009, habí­a 143.000 personas autorizadas a ejercer empleos privados, pero muchos más operaban ilegalmente.

El Gobierno espera crear suficientes empleos en el corto plazo para absorber a quienes queden cesantes. Inicialmente, reducirá 500.000 empleos públicos y en los próximos años planea reducir otros 500.000 puestos de trabajo con una mayor expansión del sector privado.

Raúl Castro anunció que el gobernante Partido Comunista realizará en la segunda quincena de abril su primer Congreso desde 1997 para ratificar las reformas, muchas de las cuales ya han sido puestas en práctica. Los cubanos ahora debaten las propuestas en reuniones en los barrios.

Castro, quien reemplazó a su hermano Fidel como presidente en el 2008, ha dicho que las reformas económicas son esenciales para mantener el sistema socialista instaurado en la isla después de la revolución de 1959. Pero no está claro si estas reformas van a aumentar la productividad y fortalecer la economí­a doméstica como él espera.

Muchos cubanos están interesados en trabajar por cuenta propia, pero al propio tiempo están preocupados por las regulaciones, impuestos y falta de créditos que limitarán el éxito de los nuevos empresarios.

Además, existe la preocupación de que los recortes de personal disparen el desempleo y den lugar a problemas sociales en un paí­s donde los cubanos han tenido, básicamente, el empleo garantizado durante décadas.

Poco efectivo, fuentes de ingreso

Cuba, duramente golpeada por tres huracanes en el 2008 y por la crisis global, ha estado tan corta de divisas que suspendió el pago de muchos de sus compromisos y congeló hace dos años las cuentas bancarias de empresas extranjeras.

La situación se ha aliviado, pero aún no está resuelta.

Para evitar la escasez de efectivo en el futuro, Castro ha buscado reducir gastos y obtener más ingresos para el Estado, que controla un 85 por ciento de la economí­a de Cuba. También redujo un 30 por ciento las importaciones.

Los impuestos que deberán pagar los nuevos empleados por cuenta propia serí­an una fuente adicional de ingresos para el Estado, que también espera aumentar las exportaciones tradicionales de ní­quel y el turismo, dos de sus mayores fuentes de divisas.

El Gobierno ha dicho que permitirá la construcción de campos de golf con el objetivo de atraer turistas con mayores recursos

Es apenas una pequeña parte de la industria turí­stica en Cuba, pero dada la imagen del golf como deporte de ocio de los ricos, tiene un fuerte simbolismo y sugiere hasta dónde está dispuesta llegar Cuba para mejorar su economí­a.

El Gobierno espera también atraer turistas de Estados Unidos si alivia o elimina la prohibición de viajes a sus ciudadanos como parte del embargo comercial que aplica contra la isla desde hace 48 años.

La victoria del Partido Republicano en las elecciones legislativas de noviembre hace menos factibles los cambios.

Expectativas en el petróleo

La Habana tiene grandes esperanzas en el petróleo para su desarrollo futuro y está preparando ansiosamente un consorcio liderado por la petrolera española Repsol-YPF , que tiene previsto perforar en el 2011 un pozo en las aguas cubanas del Golfo de México.

Repsol perforó en el 2004, pero dijo que no encontró petróleo en cantidades comercialmente viables.

Cuba, que depende en gran medida de las importaciones de petróleo de su aliado socialista Venezuela, sostiene que podrí­a tener 20.000 millones de barriles de petróleo en sus aguas, pero el Servicio Geológico de Estados Unidos calcula que la isla podrí­a tener reservas por unos 5.000 millones de barriles.

La petrolera estatal rusa Zarubezhneft dijo que comenzarí­a la exploración de dos bloques adyacentes a la costa de Cuba en el 2011, pero está buscando socios.

Una unidad de China National Petroleum Corp. invertirí­a unos 6.000 millones de dólares en la refinerí­a de Cienfuegos, en el centro de Cuba, con financiamiento en su mayorí­a del Eximbank de China, respaldado por crudo venezolano.

Hostilidad EEUU-Cuba


A pesar de algunos modestos cambios al comienzo del Gobierno del presidente Barack Obama, las relaciones entre Cuba y Estados Unidos se descongelaron apenas ligeramente y las perspectivas de avances de corto plazo parecen tenues, debido a la detención desde hace casi un año en La Habana del contratista estadounidense Alan Gross.

Gross está detenido desde el 3 de diciembre del 2009 bajo sospecha de espionaje y de entregar equipos ilegales de comunicación a disidentes, aunque aún no han sido presentados cargos oficiales en su contra.

Washington dice que Gross sólo ayudaba a la comunidad judí­a de la isla a acceder a internet, pero Cuba sospecha del contratista porque trabajaba para un programa financiado por el Gobierno de Estados Unidos para promover cambios en la isla.

El Gobierno cubano está en medio de un proceso de liberación de presos polí­ticos con la condición de que se marchen a España con sus familiares, resolviendo así­ uno de sus mayores problemas con la comunidad internacional y sacando a sus opositores del paí­s.

Estados Unidos y Europa han exigido por años la liberación de los presos polí­ticos en la isla, pero la reacción estadounidense a la medida ha sido cautelosa hasta ahora.

La Unión Europea ha pedido a su jefa de Relaciones Exteriores explorar una mejora en las relaciones con el Gobierno de la isla, pero mantiene la denominada “posición común” que supedita la normalización de los lazos a avances en materia de derechos humanos en Cuba.

Mientras tanto, Cuba ha ido mejorando sus relaciones con otros paí­ses claves como China, Brasil, Rusia y España.

Tiene una alianza estratégica con Venezuela, su principal socio comercial, cuyo presidente Hugo Chávez es un hombre cercano a Fidel Castro. En noviembre ampliaron la cooperación económica por otros 10 años.