Análisis: Venezuela busca repunte económico en 2011, pero los expertos ven obstáculos

Compradores en un centro comercial de Caracas. Foto: AP Images / Leslie Mazoch

CARACAS, 6 enero 2011 (AFP) – Venezuela buscará en 2011 una leve recuperación económica tras dos años de recesión, pero deberá también convivir con una elevada inflación y un clima de inversión adverso fomentado por las expropiaciones gubernamentales, advierten expertos y gremios productivos.

“Vamos a un escenario de inflación alta y una economí­a estancada porque no hay inversión elevada”, pronosticó José Guerra, ex gerente de investigación económica del Banco Central (BCV).

Los niveles de inversión y de productividad han bajado de manera preocupante en el paí­s suramericano debido a la intensificación de las confiscaciones de tierras por parte del gobierno y las fuertes lluvias que recientemente dejaron, además de 130.000 damnificados, miles de fundos agrí­colas inundados, dijo este analista a la AFP.

Solo en 2010, el Observatorio de la Propiedad Privada registró 535 casos de expropiaciones por parte del Estado, principalmente de fundos agropecuarios.

Pero el gobierno afirma que la economí­a comenzará una senda de crecimiento este año, luego de caer 3,3% en 2009 y 1,9% en 2010. Recientemente el ministro de Finanzas, Jorge Giordani, estimó que el PIB puede crecer por encima de 2% en 2011.

“En 2011 es factible que la economí­a venezolana muestre una tasa de crecimiento positiva, pero esto no quiere decir que la senda de expansión se haya recuperado”, calculó la firma Ecoanalí­tica.

Concretamente, los expertos prevén que en 2011 continuará la caí­da del consumo (-2,8%) y la inversión (-4,8%) registradas en 2010 por el BCV, obstaculizando las metas gubernamentales.

“En 2011 es factible que la economí­a venezolana muestre una tasa de crecimiento positiva, pero esto no quiere decir que la senda de expansión se haya recuperado”

“Sin inversión y sin consumo, ¿de dónde puede salir crecimiento económico?”, se preguntó el presidente de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, Pedro Palma.

Hace pocos dí­as, el gobierno suprimió la tasa de cambio de 2,60 bolí­vares por dólar, que estaba limitada a alimentos y medicinas, así­ como a maquinarias y materias primas, y dejó una única tasa de 4,30 bolí­vares por billete verde, una medida con la que apuesta a incentivar el deprimido aparato productivo.

“La tarea de este año es luchar contra la especulación y contra la inflación, generar crecimiento económico y condiciones para la producción de bienes y servicios, y buscar satisfacer las necesidades del pueblo venezolano”, dijo a la AFP Manuel Barroso, presidente de CADIVI, el ente oficial que administra la concesión de divisas en este paí­s en el que está en vigor un severo control de cambio.

Así­, el Ejecutivo espera que los exportadores puedan comercializar sus productos en el extranjero a una tasa más competitiva, aunque el gremio de industriales Conindustria asegura que la paridad de tasas para bienes manufacturados y materias primas estimulará aún más las importaciones.

Además, analistas económicos calculan que el ajuste cambiario podrí­a impulsar la inflación por encima del 26,9% registrado en 2010, la tasa más alta de América Latina, y causar escasez de algunos productos si el gobierno no ajusta sus precios.

Ese cuadro crí­tico coloca al paí­s “próximo a un deslave socioeconómico”, según la patronal Fedecámaras.

Pero el gobierno, que responsabiliza a empresarios de especular con el alza desenfrenada de precios, desestima un gran impacto inflacionario tras la medida y mantiene la meta de cerrar 2011 con un incremento de precios entre 23% y 25%.

Esta semana, el presidente Hugo Chávez decidió finalmente no subir el IVA y negó la creación de un impuesto bancario, medidas que habí­a anunciado en diciembre para obtener recursos adicionales y destinarlos a atender la emergencia provocada por las intensas lluvias.

“Se trata de una rectificación”, admitió Chávez, confiado en que la recuperación del precio internacional del petróleo por encima de 80 dólares y el “dinamismo creciente” de la economí­a aportarán suficientes recursos para este paí­s, que prácticamente solo exporta hidrocarburos a través del Estado.

Sin embargo, sin nuevos impuestos, el gobierno deberá recurrir a emisiones de bonos para reunir recursos externos entre 9.000 y 20.000 millones de dólares que necesitará para cubrir el déficit fiscal, concuerdan analistas.

Por Ramón Sahmkow
© 1994-2010 Agence France-Presse