Monedas de América Latina varí­an según datos económicos de EE.UU.

MEXICO DF, ene 10 (Reuters)Las monedas de América Latina verí­an atado su desempeño esta semana al efecto de una serie de datos económicos que se publicarán en Estados Unidos, los que podrí­an confirmar que su proceso de recuperación sigue firme y así­ impulsar al dólar globalmente.

Si bien la jornada del viernes estuvo marcada por un reporte decepcionante sobre empleo y por el reconocimiento de la Reserva Federal de la fragilidad del mercado laboral estadounidense, los analistas no pierden de vista que la mayor economí­a del mundo se sigue recuperando.

Datos como la producción industrial y las ventas minoristas de diciembre, así­ como el í­ndice de confianza de la Universidad de Michigan de enero, estarán en el tope de la agenda de los inversores.

Esta perspectiva presionarí­a de manera similar a la mayorí­a de las monedas de América Latina, con excepción de la de México, debido a su estrecho ví­nculo comercial con Estados Unidos.

“Tuvimos un mal dato de empleo, pero la idea es que el mes siguiente tendremos un dato más fuerte y eso estará contribuyendo a más sorpresas al alza en los datos de Estados Unidos y en la tendencia positiva del dólar”, dijo Flavia Cattan-Naslausky, estratega de RBS en Stanford, Connecticu|.

En el caso del real brasileño, el banco francés BNP Paribas resaltó también la presión interna generada por la abierta decisión del Gobierno de seguir aplicando medidas para frenar la apreciación de la moneda local.

Especialistas estiman que el real cotizará en la semana entre 1.65 y 1.72 unidades por dólar.

Un caso opuesto serí­a el del peso mexicano, que aunque no estarí­a libre de la presión alcista del dólar, podrí­a defenderse mejor, ya que la fortaleza de los datos económicos de Estados Unidos redunda favorablemente en la segunda mayor economí­a latinoamericana.

“Creo que en el primer trimestre del año los niveles mí­nimos que sí­ podrí­a alcanzar (el peso) están cerca del 12.10. A partir de entonces, nuevamente los precios y las compras de las empresas podrí­an reactivarse”, dijo Mario Copca, analista de divisas de VCB Casa de Bolsa en la ciudad de México.

En la semana, el rango estimado para la moneda irí­a de 12.18 a 12.30 por billete verde, favorecida también por la polí­tica de mí­nima intervención que el banco central de México mantiene frente al peso, y que lo ubica en la esquina opuesta del resto de monedas de la región.

Presión intervencionista

El peso chileno, que también sufrió el golpe de la decisión del Banco Central de comprar hasta 12,000 millones de dólares en el mercado para acumular reservas internacionales, podrí­a tomarse un respiro.

“Tras el anuncio de intervención por parte del Banco Central, el dólar tuvo un alza de 30 pesos, lo cual es mucho. Además, se espera que a nivel local vuelvan a subir las tasas, con lo cual este mercado se hará aún más atractivo para la entrada de capitales”, dijo un operador de cambios en Santiago de Chile.

El peso chileno cayó el viernes un 0.44 por ciento, a 497.50 unidades a la compra y 497.80 unidades para la venta.

En Perú, el aumento en el requerimiento de encaje en dólares a los bancos se sumó al abanico de medidas que buscan frenar la valorización del sol.

“Podrí­amos ver un hipo hacia 2.810 unidades por dólar, donde encontrarí­a una resistencia. La banda de negociacion serí­a entonces 2.800/2.810″, dijo Gonzalo Navarro, gerente de cambios del Banco Santander en Lima.

En tanto, la moneda argentina seguirí­a presionada cerca de mí­nimos históricos, aunque una marcada falta de pesos en el mercado podrí­a compensar esta tendencia.

El peso en el mercado informal cotizó el viernes a 4.1125/4.1175 por dólar. Por su parte, la moneda local en el mercado mayorista, donde el Banco Central realiza negocios de regulación de liquidez, cotizó en torno a los 3.9775/3.980 unidades por dólar.