¿Quieres ser emprendedor o empresario?

Foto: Prensa British Council/Archivo

Este artí­culo es una defensa a favor de todas aquellas personas que se ven como emprendedores a la vez que una llamada a la reflexión común en cuanto a cómo nuestra sociedad mantiene una personalidad bipolar en la que, de un lado se vanagloria y alaba a los emprendedores, mientras que simultáneamente carga contra el empresario.

Según el economista César Aristimuño, en el ámbito económico constantemente somos bombardeados simultáneamente con dos mensajes que, por lo menos a mí­, me parecen contrarios:

Si eres emprendedor eres un activo para la sociedad y además contamos contigo para salir de la crisis
Si eres empresario es probable que no hayas sido todo lo honesto que debieras, de hecho puede que hayas sido tu uno de los responsables de que estemos en crisis despidiendo a tus empleados, personas que te han ayudado a crear tu empresa, sin la menor consideración.

Particularmente no entiendo nada bien esta doble moral o estos mensajes tan contradictorios, pues, al menos desde mi punto de vista, la evolución más habitual de un emprendedor, por lo menos en el ámbito económico, es la de transformarse en empresario. Por tanto no acabo de entender por qué cuando efectivamente su empresa que el diccionario de la Real Academia Española define como: “acción o tarea que entraña dificultad y cuya ejecución requiere decisión y esfuerzo”, alcanza el éxito la persona deja de denominarse emprendedor denominándose a partir de dicho momento empresario y, por tanto, la sociedad comienza a tener dudas e interrogantes sobre sus actuaciones y decisiones.

De hecho, es curioso observar como socialmente casi está mejor visto ser un emprendedor fracasado que un empresario que ha tenido que despedir a parte de sus trabajadores para mantener en funcionamiento la empresa, señala el economista César Aristimuño, presidente de Aristimuño Herrera & Asociados.

Sin embargo, estoy convencido de que una de las mejores opciones de desarrollo profesional y personal con las que te puedes encontrar es desarrollar tu propia empresa, incluso a riesgo de tener éxito. En este sentido expongo aquí­ algunas reflexiones que espero sirvan de algo a cualquiera que se vea como un emprendedor.

1º- Se emocionalmente fuerte. Ten en cuenta que no hay ninguna empresa que sea fácil, que te encontrarás con personas que te harán dudar de que tu decisión sea la adecuada, que tendrás que trabajar más que nadie, que pondrás en riesgo tu patrimonio, pues aunque todos quieren salir en la foto diciendo que te van a ayudar al final realmente te ayudará tu entorno más cercano, friends & family. Las entidades financieras te prestarán, inicialmente, aquello que puedas garantizar y que tu flujo de caja lo demuestre, pues en el caso de la administración pública es poco con lo que puedes contar. Recuerda además que ahora eres el protagonista de la pelí­cula, todos te dan ánimos para que continúes pero te puedo asegurar que llegará el momento en el que te critiquen, si fracasas porque no fuiste lo suficientemente inteligente o luchador, si tienes éxito porque te aprovechaste o aprovechas de algo o de alguien, como se suele decir: “el éxito es compartido mientras que el fracaso es individual“.

2º- Reflexiona, ¿realmente eres un emprendedor o simplemente buscas una solución a tu situación laboral? Seguramente en el momento actual ante un escenario de inseguridad laboral o falta de trabajo habrá muchas personas que estén pensando emprender su propia empresa además la sociedad anima a ello pero particularmente tengo el convencimiento de que una gran mayorí­a de ellas son autoempleadoras más que emprendedoras. Así­ pues ten cuidado, pues el nivel de pérdidas, de todo tipo, que te puede ocasionar el fracaso puede ser difí­cil de superar. En este punto puedo decirte que normalmente en el caso de un emprendedor, el éxito económico no suele ser su principal motivación, sino que ésta tiene más que ver con crear, con utilizar su particular punto de vista para desarrollar una determinada actividad en el convencimiento de que este enfoque, que él considera novedoso, es mejor que los utilizados hasta dicho momento. Por el contrario, si lo que buscas es autoemplearte te aconsejo que dirijas tu mirada al mundo de la franquicia, donde a cambio de un precio te darán “todas” las claves para la puesta en marcha de una actividad comercial o empresarial. Esto no quiere decir que poner en marcha una franquicia sea una tarea fácil pero lo que sí­ que es cierto es que es bastante más sencillo que definir todas las esquinas que tiene una empresa desde cero.

3º- Racionaliza tu capacidad de inversión. Es evidente que cuando se inicia una actividad habitualmente se hace frente a un desembolso económico que habitualmente, en relación a la economí­a del emprendedor, suele ser importante. Sin embargo esto no suele ser problema, de hecho casi todos los emprendedores son fantásticos a la hora de planificar las inversiones iní­ciales que han de realizar. Así­ tienen clarí­simo lo que cuesta poner en marcha el negocio. Sin embargo, un gran número de emprendedores no son muy buenos a la hora de determinar la tesorerí­a que precisan para mantener la actividad el tiempo necesario para que esta comience a generar ingresos y por tanto ayudar a contribuir con la cobertura de los costos de funcionamiento. La diferencia es que el costo de la apertura nos viene dado, esto es, se trata de la inversión del proyecto, costo del alquiler, mobiliario, equipamiento informático, cuota de la franquicia, etc. sin embargo, es bastante más difí­cil averiguar cuál va a ser el ritmo de compras y facturación. Esta situación hace que en muchas ocasiones a los pocos meses de comenzar con la actividad el emprendedor esté agobiado por que no le queda tesorerí­a con la que mantener la actividad.

Aristimuño Herrera & Asociados, los invita a participar en el curso: Finanzas para ejecutivos no financieros, que dictaremos este 20 y 21 de mayo, donde desarrollaremos esquemas prácticos para la realización de planes de viabilidad empresariales que puedes utilizar y que te permitirán realizar todos los cálculos que precisas para determinar los flujos de caja que generará una determinada actividad en los siguientes años a su puesta en marcha. Para realizar la inscripción visita: www.bancaynegocios.com o llámanos al (0212) 961.5373 o al 899.8142