Análisis de Reuters: nuevo impuesto serí­a búmeran para petróleo venezolano

Foto: AFP Photo / César Manso / Archivo

CARACAS, mayo 2 (Reuters) – El aumento de un impuesto a los ingresos petroleros en Venezuela pone en riesgo la recuperación de la declinante producción de crudo del paí­s y expone a la empresa estatal Pdvsa a otra crisis de pagos, en plena escalada global de los precios del crudo.

El presidente Hugo Chávez ordenó el mes pasado incrementar un tributo a la principal fuente de ingresos de la nación caribeña, que proyecta recaudar hasta 16.000 millones de dólares para inyectarlos directamente a las arcas públicas, mientras alista su candidatura para su reelección en el 2012.

El gravamen a los ingresos extraordinarios generados por el alza del crudo reducirí­a el flujo de caja que precisa Petróleos de Venezuela (Pdvsa) para sustentar sus operaciones y atrasarí­a sus planes de aumentar el bombeo, lo que dejarí­a al paí­s expuesto al impacto de una eventual caí­da de los precios.

“Los cambios en el régimen del impuesto parecen reducir el control de Pdvsa sobre los recursos que pudiera haber usado para reinvertir, potencialmente desalentando los prospectos de una mayor producción petrolera en el mediano plazo”, dijo esta semana en un reporte Casey Reckman, analista de Credit Suisse.

El alza del tributo se da en momentos en que Pdvsa arrastra crecientes pasivos -hasta septiembre, sumaban 66.680 millones de dólares- y una caí­da progresiva de la producción, lo que amenaza con crear mayores cuellos de botella en el ritmo de pago a proveedores, como ocurrió en el 2009.

Tras la veloz caí­da de los precios del petróleo por el colapso financiero mundial del 2008, Pdvsa tuvo que recortar abruptamente su presupuesto de operaciones y comenzó a acumular deudas con sus prestadores de bienes y servicios, lo que generó problemas de extracción y motivó expropiaciones forzosas.

Para evitar una agudización de sus trabas financieras, la empresa prometió seguir reduciendo sus costos de extracción desde los 5,4 dólares por barril, mientras el bombeo está en su mí­nimo desde una huelga ocurrida entre el 2002 y el 2003.

En el 2010, la producción de petróleo cayó a 2,78 millones de barriles por dí­a (bpd).

Ciclo depresivo

El impuesto se aplicó por primera vez en el 2008, cuando Venezuela recogí­a los frutos de un ciclo de siete años seguidos de alzas de precios y su producción marcaba un máximo.

Si bien en la actualidad el crudo cotiza a su mayor nivel en dos años y medio, la escalada obedece a temores por los disturbios en el norte de Africa y Oriente Medio, y el bombeo de crudo en el paí­s caribeño dista del máximo del 2008.

Las reservas de la Faja del Orinoco podrí­an ser una tabla de salvación para subir la producción a futuro, pero su desarrollo requerirá al Estado 60.000 millones de dólares hasta el 2015 y otros 30.000 millones de firmas como Chevron , Repsol-YPF , ONGC y Eni .

Aunque algunos proyectos están exentos del impuesto, entre ellos unas 20 empresas mixtas que buscan créditos foráneos, los analistas opinan que las inversiones ahora están en riesgo.

“La aparentemente arbitraria naturaleza del ajuste bien podrí­a crear dudas entre las transnacionales que estaban a punto de realizar grandes inversiones en la Faja del Orinoco”, dijo JP Morgan en una nota a clientes.

Las petroleras extranjeras con presencia en Venezuela declinaron comentar.

Sin embargo, un representante del sector privado que pidió el anonimato dijo que muchas firmas lamentan que la medida añada más inseguridad jurí­dica a un paí­s que ha recaudado casi 300.000 millones de dólares del petróleo tras los cambios creados por Chávez en sus 12 años en el poder.

El cambio impositivo decidido por Chávez fija tasas de hasta el 95 por ciento sobre los ingresos brutos de PDVSA y sus empresas mixtas a partir de los 100 dólares el barril.

A los niveles actuales, el cambio de régimen transferirá más del 30 por ciento de los ingresos brutos petroleros al Fondo de Desarrollo de la Nación (Fonden), manejado a discreción por el Gobierno central.

El barril petrolero venezolano subió la semana pasada por sexta vez consecutiva a 110,33 dólares, su mayor nivel desde julio del 2008, en lí­nea con los referenciales globales, por la debilidad del dólar estadounidense y los conflictos polí­ticos en Oriente Medio y el norte de Africa.

Aunque elevó apreciablemente las tasas, el Gobierno exceptuó del impuesto los planes de aumento de producción hasta que las inversiones estén recuperadas y corrigió distorsiones, al fijar un techo para el pago de regalí­as.

Pero si los precios del crudo bajaran a menos de 70 dólares el barril -un escenario poco probable al menos hasta 2012-, Pdvsa y sus filiales tendrí­an que pagar un 33,33 por ciento de regalí­as y un 20 por ciento de sus ingresos excedentes, además de otros pagos, arriesgando su presupuesto operacional.

(Editado en español por Juan José Lagorio)