FMI: Riesgos de un sobrecalentamiento son evidentes en gran parte de América Latina

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El Fondo Monetario Internacional (FMI) afirmó hoy que la recuperación mundial continuará este año, liderada por los paí­ses emergentes, pero alertó que los riesgos de un sobrecalentamiento “son evidentes en gran parte de América Latina”.

En el informe “Perspectivas económicas. Las Américas”, presentado en Ciudad de México, el organismo dijo que se espera para 2011 un crecimiento mundial moderado de poco menos del 4,5 por ciento, en un entorno de altos precios de los alimentos y del petróleo, y con la aparición de nuevos riesgos.

“La posibilidad de que continúen y se acentúen las tensiones en el Oriente Medio y el Norte de ífrica y de que se prolongue la crisis nuclear de Japón también podrí­a afectar el crecimiento mundial e incrementar la incertidumbre general”, apuntó el FMI.

“Nuevas incertidumbres con respecto al suministro de petróleo han acentuado el riesgo de un alza brusca de los precios del crudo, lo cual desacelerarí­a el crecimiento mundial y, a su vez, harí­a descender los precios de otras materias primas, entre ellas las que exporta América Latina”.

Por lo pronto, las proyecciones hablan de un crecimiento a dos velocidades: las economí­as avanzadas se expandirán a un ritmo del 2,5 por ciento, es decir 0,5 puntos porcentuales menos que el año pasado, y las economí­as en desarrollo al 6,5 por ciento, frente al 7,7 del año previo.

Para América Latina y el Caribe se pronostica una moderación del crecimiento del producto interno bruto (PIB) real al 4,7 por ciento en 2011.

El año pasado la región cerró con un crecimiento de un 6,1 por ciento, levemente por encima (0,25) de lo proyectado en la edición de octubre de 2010 del informe, señaló el FMI.

“El alza reciente de los precios internacionales de los alimentos y de la energí­a crea nuevos retos para la polí­tica económica, tanto para contener su impacto sobre la inflación y para proteger a los sectores más vulnerables”.

En el caso de América Latina, el organismo insistió en que las tasas de crecimiento, impulsadas por la demanda interna, están por encima del crecimiento potencial y que “los indicios de sobrecalentamiento y posibles excesos están surgiendo en varios ámbitos”

“Estos riesgos se manifiestan en una combinación de mayor inflación, aumento de los déficits en cuenta corriente (frecuentes en América Latina), y fuerte aumento del crédito y de los precios de los activos”, indicó el FMI.

El informe señala que los precios de las materias primas han apuntalado el crecimiento en los paí­ses exportadores, en especial los que tienen ví­nculos comerciales con Asia, pero que, sumados al alza de los precios de la energí­a, generan el reto de contener su impacto sobre la inflación y proteger a los más vulnerables.

“Probablemente sea necesario retirar más rápidamente el estí­mulo fiscal y monetario para mitigar los crecientes riesgos de sobrecalentamiento, particularmente en las economí­as que están recibiendo un doble impulso proveniente de mayores ingresos por exportación de materias primas y de un mayor ingreso de capitales”, agregó.

Según el FMI, los paí­ses exportadores de materias primas de América del Sur seguirán liderando la expansión, aunque tendrán una “saludable moderación del ritmo de crecimiento”, que fue del 6,5 por ciento el año pasado.

“En Bolivia, el producto crecerá a tasas cercanas a su potencial, mientras que

en Ecuador y Venezuela el crecimiento seguirá estando limitado por restricciones de oferta y por un clima de negocios desfavorable”,

agregó.

En México, “la recuperación está tomando fuerza” gracias a una mejor evolución de la economí­a estadounidense y a un repunte reciente de la demanda interna.

“El producto creció aproximadamente 5,5 por ciento en 2010. Se proyecta que en 2011 el crecimiento se moderará a aproximadamente 4,5 por ciento”, indica el informe.

Como factor de riesgo mencionó una desaceleración del crecimiento en Estados Unidos, con la consiguiente caí­da de exportaciones y remesas, lo que también afectarí­a a América Central.

“Las perspectivas desalentadoras del empleo, particularmente en el sector de la construcción, continuarán frenando la recuperación de las remesas que los trabajadores enví­an a esas economí­as y que aún se encuentran por debajo de los niveles previos a la crisis”.

Para Centroamérica, el FMI proyectó un crecimiento del 4,0 por ciento en promedio del PIB, si bien “la trayectoria alcista de los precios de energí­a representa un riesgo”.

“Es recomendable que los paí­ses de América Central restablezcan los márgenes de maniobra para la aplicación de polí­ticas contrací­clicas en el futuro, en particular mediante una desaceleración del ritmo de crecimiento del gasto público”,

indicó.

“Asimismo, se deberí­an adoptar medidas para proteger a los pobres frente al alza del precio de alimentos y energí­a, pero esas medidas deberí­an estar encuadradas dentro de la asignación presupuestaria total establecida”.

Para el FMI, el aumento de los precios mundiales de las materias primas, en especial de los alimentos, plantea “un grave desafí­o social” en todos los paí­ses de la región.