Reactivan oleoducto colombiano Caño Limón-Coveñas tras tres dí­as paralizado por ataque de la guerrilla

Foto: AP Photo/Fernando Vergara, File

BOGOTA, mayo 4 (Reuters) – El bombeo de petróleo por el oleoducto Caño Limón-Coveñas, el segundo más importante de Colombia, fue restablecido el miércoles después de tres dí­as de parálisis por un ataque con explosivos de la guerrilla que no afectó las exportaciones, informó una fuente de Ecopetrol.

Los operarios de la estatal Empresa Colombiana de Petróleos (Ecopetrol), concluyeron la reparación y de inmediato reanudaron el bombeo para evacuar la producción de crudo del campo Caño Limón, ubicado en el departamento de Arauca, operado por la estadounidense Occidental, precisó la fuente.

El ataque contra la tuberí­a, atribuido por el Ejército a las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), fue ejecutado en el departamento de Norte de Santander, fronterizo con Venezuela.

“La reparación terminó y el bombeo se restableció el miércoles en la madrugada”, dijo a Reuters la fuente empresarial.

El oleoducto, de 780 kilómetros de longitud, transporta a diario normalmente unos de 80.000 barriles de crudo que se producen en los campos de Caño Limón hasta el puerto de Coveñas, en el Mar Caribe.

Colombia afronta un conflicto interno de más de cuatro décadas, con la guerrilla ejecutando ataques contra la infraestructura petrolera.

Los atentados contra el oleoducto, con una capacidad máxima para transportar 220.000 barriles diarios, han disminuido en los últimos años desde la cifra récord de 170 registrada en el 2001, en parte por el aumento de la seguridad y la presencia del Ejército en la zona.

En el 2010 fueron perpetrados en Colombia 31 ataques contra oleoductos, de acuerdo con estadí­sticas del Ministerio de Defensa.

Colombia, el cuarto productor latinoamericano de petróleo y el quinto exportador de carbón en el mundo, vive un auge en exploración y explotación de hidrocarburos y minerales por las mejores condiciones de seguridad en el paí­s como resultado de una ofensiva militar que obligó a la guerrilla a replegarse a apartadas zonas montañosas y selváticas.

Los ataques contra la infraestructura petrolera y la intensidad del conflicto se han reducido, lo que ha facilitado el regreso de empresas multinacionales.