Inflación y recalentamiento amenazan economí­a Latinoamericana

Foto: LEO RAMIREZ/ AFP

Miami (EE.UU.), 6 may (EFE).- América Latina continuará en los próximos años la senda del crecimiento económico, pero debe vigilar la inflación y el sobrecalentamiento del sector, así­ como fomentar la alternancia en el poder, afirmaron hoy en Miami tres expertos.

“Se prevén buenos años para el crecimiento económico de Latinoamérica”, pero preocupan los indicios de “inflación y sobrecalentamiento”, dijo Luis Oganes, director de JPMorgan & Chase para la región, en la Sexta Conferencia anual sobre Latinoamérica, organizada por la Universidad de Miami (UM).

Los tres expertos analizaron en la ponencia titulada “Perspectivas económicas y polí­ticas de la región”, las condiciones polí­ticas y económicas de América Latina, sus desafí­os y oportunidades y su ciclo de crecimiento en los próximos años.

Oganes explicó que, aún cuando las regiones más desarrolladas del mundo han experimentado una contracción económica, “las condiciones externas son muy favorables para Latinoamérica, muy afortunada en este aspecto (económico)”, apuntó.

Crecimiento se mantendrá en América Latina

Agregó que la región “lleva creciendo dos años consecutivos” y que, pese a que en 2011 el crecimiento en América Latina será más lento que en 2010, cuando creció un 6,1 por ciento, “permanecerá sobre un potencial del 4,4 por ciento”.

No obstante, se prevé que Argentina, Chile y Perú presenten un crecimiento entre el 6 y el 8 por ciento, señaló, en un momento en que la región avanza bien gracias a la fuerte demanda local, los precios altos de las materias primas y los flujos de capital, entre otros factores.

Para Centroamérica y el Caribe, el ritmo de crecimiento podrí­a ser algo inferior en 2011, entorno al 4 por ciento, en comparación con los paí­ses citados.

Perspectivas negativas para Venezuela

Venezuela es el paí­s que queda peor parado en esta previsión de crecimiento para 2011, con un 1,5 por ciento.

Este panorama halagí¼eño para la región, frente a las “desaceleración global”, puede quedar ensombrecido por los “problemas de la inflación y el sobrecalentamiento”, insistió Oganes.

“La inflación es el problema número uno y el principal dolor de cabeza”, con los precios de los alimentos y la materia prima al alza.

Para Tulio Vera, director y jefe de estrategia de inversión de Bladex Asset Management, de Nueva York, América Latina se mantiene resistente, “bien posicionada, mejor que otras regiones” para seguir avanzando en 2011.

Alertó sobre el peligro que supone que la economí­a latinoamericana dependa actualmente tanto de la exportación de materias primas para su crecimiento, pese a la importante “entrada de capital” en la región.

A los problemas de inflación y sobrecalentamiento de la economí­a, derivado de un crecimiento todaví­a superior al potencial y al fuerte empuje de la demanda interna, habrí­a que agregar, apuntó, otro elemento desestabilizador, el déficit en cuenta corriente, que “podrí­a subir al 5 o 6 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB).

Necesidad de nuevas estructuras de Estado

Por ello, Vera defendió la necesidad de que la región “lleve a cabo reformas estructurales”, como las de Chile y Colombia.

Vera destacó que América Latina “es demasiado dependiente de las materias primas“, lo que es un “riesgo para la región”.

“Hay que moverse más allá del sector de las materias primas”, puso de relieve.

Sin embargo, el profesor de Ciencias Polí­ticas de la Universidad Johns Hopkins, de Washington, mostró su reserva sobre esta visión optimista a medio plazo para América Latina si ésta no se cimenta en el peso de las instituciones y de los partidos polí­ticos en su alternancia en el poder.

“Mi impresión es que existen señales de alarma sobre la estabilidad de los sistemas polí­ticos en la región“, donde no han surgido lí­deres nuevos y se detecta una falta de “institucionalización”, precisó.

En ese contexto, dijo que no se percibe una “alternativa clara de partidos polí­ticos” en la región, con una “oposición desorganizada” en muchos paí­ses y una patente “falta de nuevos lí­deres polí­ticos y personalidades” en casos como el de Venezuela, Ecuador o Bolivia.

Se trata de un “asunto crí­tico”, el de propiciar una alternancia en el poder que fomente una región “cí­vica y democrática”.