Dura carta de respuesta de Argentina a Brasil por barreras comerciales

Buenos Aires, 13 may (EFE).- La ministra argentina de Industria, Débora Giorgi, envió hoy una dura carta a su colega brasileño, Fernando Pimentel, en la que defiende las medidas de protección comercial adoptadas por Argentina y acusa a Brasil de imponer múltiples barreras a las exportaciones argentinas.

La misiva, cuyo contenido fue difundido por el Ministerio de Industria argentino, fue enviada un dí­a después de que Brasil impusiera el régimen de licencias no automáticas para la importación de vehí­culos, uno de los principales productos que Argentina exporta a su primer socio comercial.

Esa medida fue interpretada en Buenos Aires como una represalia por las denuncias brasileñas de que algunos productos, en particular alimentos, sometidos también al régimen de licencias no automáticas, sufren demoras para poder ingresar al mercado argentino.

“Me hubiera gustado transmitirle estas consideraciones de manera telefónica y en un diálogo personalizado. Lamentablemente, cuando lo intenté ayer, jueves, se me informó que usted estaba reunido con el embajador de EE UU y seguramente las múltiples ocupaciones que tenemos los ministros le impidieron, posteriormente, devolver mi llamado telefónico”, señala Giorgi en su carta a Pimentel.

La ministra acusa el recibo de una nota que este jueves le remitiera su par brasileño, en la que le expresó preocupación por las medidas adoptadas por Argentina y el impacto que pueden tener en las exportaciones brasileñas.

Tras recordar que las resoluciones adoptadas por Argentina están acordes con las normas de la Organización Mundial del Comercio, Giorgi aseguró que no implican daño alguno para las colocaciones del vecino paí­s.

Según la ministra, en el primer trimestre del año las importaciones argentinas desde Brasil crecieron un 33 por ciento, hasta los 4.700 millones de dólares, mientras que en este perí­odo la balanza comercial fue deficitaria para Argentina en 730 millones de dólares.

Los datos preliminares para el primer cuatrimestre arrojan un déficit para Argentina de 1.200 millones de dólares, el doble del registrado en igual lapso de 2010, con compras a Brasil por 6.400 millones de dólares, con un salto interanual del 33 por ciento.

“Entiendo entonces, ministro, que esta información es contundente acerca de la inexistencia de un impacto negativo sobre las exportaciones de Brasil a Argentina, sin que por ello deje de reconocer que pudieran haber reclamos puntuales en algunos productos”, señaló Giorgi.

La ministra pidió a Pimentel que corrobore si las quejas del sector privado brasileño son “justificadas”.

Giorgi recordó que desde 2003 Argentina ha manifestado su preocupación “por el persistente y creciente déficit” en su comercio con Brasil, en particular en los intercambios de productos industriales, así­ como la necesidad de adoptar medidas para “atender los desequilibrios estructurales que lo explican”.

Se quejo además de “las fuertes asimetrí­as existentes en materia de incentivos, financiación y medidas para-arancelarias” aplicadas por Brasil y por “los variados problemas que tienen los productos argentinos para acceder” a ese mercado.

“Respecto a varios de estos problemas, usted personalmente se comprometió ante mí­ a abordarlos a la brevedad y, sin embargo, al dí­a de la fecha en ninguno de ellos hemos encontrado solución a nuestros reclamos”, se lamentó.

En este sentido, citó como ejemplos problemas para la exportación a Brasil de aceite de oliva, vino, mosto, leche en polvo, vajilla de vidrio, productos agroquí­micos, veterinarios, medicamentos, electrodomésticos y cí­tricos, entre otros.

La extensa misiva cuantifica en 7.000 millones de dólares el perjuicio que algunas de las “barreras” que detalla Giorgi causan a las empresas argentinas.