Crudo de Texas perdió 76 centavos y cerró en 96,91 dólares

Foto: Archivo/Reuters

NUEVA YORK, 17 mayo 2011 (AFP) – Los precios del petróleo cayeron este martes por segunda jornada consecutiva en Nueva York: el barril de referencia perdió 76 centavos, a 96,91 dólares, por indicadores decepcionantes en Estados Unidos, a pesar de que el mercado redujo sus pérdidas aprovechando el debilitamiento del dólar.

En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate (designación del “light sweet crude” negociado en EE UU) para entrega en junio terminó en 96,91 dólares, una caí­da de 46 centavos respecto de la ví­spera.

En el InterContinental Exchange (ICE) de Londres, el Brent del mar del Norte con igual vencimiento, cerró con una caí­da de 2,10 dólares respecto del lunes, a 108,75 dólares el barril.

“Los malos indicadores jugaron en favor de la dinámica negativa observada estas últimas semanas”, explicó Phil Flynn, de PFG Best Research.

La construcción de viviendas se redujo significativamente en abril en Estados Unidos. El inicio de nuevas obras cayó 10,6% respecto del mes precedente, y el número de permisos de construcción lo hizo 4,0% en relación con marzo, un dato de muy mal augurio por la tendencia que anticipa.

La producción industrial en Estados Unidos se mantuvo estable en abril, debido a una reducción del sector automotor, cuando los analistas preveí­an un pequeño aumento.

El precio del barril cayó hasta los 95,02 dólares, antes de recuperarse y limitar sus pérdidas al final de la jornada aprovechando el debilitamiento del dólar frente al euro, en plenas discusiones en Europa sobre la solución a los problemas de la deuda griega.

“El humor cambió en el mercado, desde una situación de crecimiento económico y de un euro fuerte” a una moneda europea debilitada por la crisis de la deuda pública, destacó Phil Flynn.

En un mercado particularmente nervioso desde hace alrededor de dos semanas, la volatilidad se exacerbó por la llegada de la expiración de opciones sobre los contratos, destacó Rich Ilczyszyn, de Lind-Waldock.

Los inversores continuaban siguiendo la evolución de las inundaciones en el sur de Estados Unidos. El recurso al deslastre permitió alejar el riesgo de que hubiera que cerrar las refinerí­as situados a lo largo del rí­o Mississippi a causa de las crecidas. Esa decena de instalaciones representa algo más del 13% de la capacidad de refinación del paí­s.